Con este título se pensaría en una maquina o robot, pero en realidad fue un general de las luchas por la emancipación del negro en Cuba. Su nombre era el Antonio Maceo Grajales, General de División del Ejército de Honduras y Mayor General del Ejército Libertador cubano, grado alcanzado al filo del machete, ya que esta modalidad de combate era la más utilizada por ejercito mambí debido a los escasos recursos con que contaba. Estas descargas al machete, que es como se les llamaban, eran sangrientas, al tanto que numerosos españoles desertaban de su ejército. No era para menos ya que lo mismo te arrancaban un brazo de un machetazo que la cabeza:
"De España jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado, y sería indigno que se pensase en otra cosa. La libertad se conquista con el filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos. Tampoco espero nada de los americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor es subir o caer sin su ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso"
Antonio Maceo.
Ahora por qué el nombre de Titán de Bronce. El sobrenombre vino por haber recibido 27 heridas de balas, 21 en la guerra de los 10 años (1868-1878) y la penúltima la más fatal. El proyectil había penetrado por el lado derecho de la cara, rompiendo la carótida y saliendo por la parte izquierda del cuello. Tras desplomarse, lo incorporaron de nuevo sobre su montura y es alcanzado entonces en el tórax por otro impacto, bala que también mata al caballo que arrastra a Maceo al suelo.