El "Ojo que todo lo ve"
ha impregnado desde hace muchos años la cultura popular como un símbolo que remite inevitablemente a los Illuminati, masones y a la supuesta secta secreta que controla las vidas y destinos de los seres humanos a través de sus conexiones políticas, económicas y culturales.
Pero la historia de este signo se remonta mucho más atrás en el tiempo.
El Rigveda (uno de los más antiguos textos de la humanidad, que data del año 3000 a. n. e.) hace referencia al Sol y otras deidades "oculares" a través de la mirada.
Shiva tiene tres ojos, el tercero en mitad de la frente, en referencia a un conocimiento ilimitado, que destruiría todo lo que viera cuando se abra.
Budismo
Buddha_all_seeing_eye
Para el budismo, Buda es "el Ojo del Mundo", y la iconografía de los textos y templos de Nepal suele presentar el símbolo de un ser que mira hacia el frente con un ojo de oro en el centro de la frente (otra referencia al tercer ojo).
Egipto Antiguo
Egipto tiene el Ojo de Horus (también conocido como el Ojo de Ra), el cual también está ligado a las deidades solares.
Se decía que el ojo izquierdo de Horus es la Luna y el derecho es el Sol.
Medio Oriente
hamsa_hand_jewish
En el judaísmo y otras religiones de Medio Oriente, el Ojo que todo lo ve aparece en la forma de un símbolo llamado Hamsa, Khamsa o Hamesh.
Se trata de un ojo en la palma de una mano, que suele colocarse en casas o llevarse como amuleto de protección contra el "mal de ojo"
Cristianismo
Pontormo_All_Seeing_Eye
Para el cristianismo, el Ojo que todo lo ve es "el Ojo de la Providencia", y apareció en el siglo XVI.
El ojo se encuentra dentro de un triángulo, representando la ubicuidad de la Santísima Trinidad, así como la omnipresencia divina y su vigilancia constante sobre su creación.
Cultura popular y teorías de conspiración
El Ojo que todo lo ve ha sido interpretado en tiempos recientes como un eufemismo para referirse a la vigilancia global, promovida especialmente por el gobierno de Estados Unidos a través de la CIA, y más recientemente por el proyecto PRISM.
El símbolo aparece sugerido en la portada de uno de los más recientes álbumes del músico y virtuoso John Zorn, Psychomagic.
ha impregnado desde hace muchos años la cultura popular como un símbolo que remite inevitablemente a los Illuminati, masones y a la supuesta secta secreta que controla las vidas y destinos de los seres humanos a través de sus conexiones políticas, económicas y culturales.
Pero la historia de este signo se remonta mucho más atrás en el tiempo.
El Rigveda (uno de los más antiguos textos de la humanidad, que data del año 3000 a. n. e.) hace referencia al Sol y otras deidades "oculares" a través de la mirada.
Shiva tiene tres ojos, el tercero en mitad de la frente, en referencia a un conocimiento ilimitado, que destruiría todo lo que viera cuando se abra.
Budismo
Buddha_all_seeing_eye
Para el budismo, Buda es "el Ojo del Mundo", y la iconografía de los textos y templos de Nepal suele presentar el símbolo de un ser que mira hacia el frente con un ojo de oro en el centro de la frente (otra referencia al tercer ojo).
Egipto Antiguo
Egipto tiene el Ojo de Horus (también conocido como el Ojo de Ra), el cual también está ligado a las deidades solares.
Se decía que el ojo izquierdo de Horus es la Luna y el derecho es el Sol.
Medio Oriente
hamsa_hand_jewish
En el judaísmo y otras religiones de Medio Oriente, el Ojo que todo lo ve aparece en la forma de un símbolo llamado Hamsa, Khamsa o Hamesh.
Se trata de un ojo en la palma de una mano, que suele colocarse en casas o llevarse como amuleto de protección contra el "mal de ojo"
Cristianismo
Pontormo_All_Seeing_Eye
Para el cristianismo, el Ojo que todo lo ve es "el Ojo de la Providencia", y apareció en el siglo XVI.
El ojo se encuentra dentro de un triángulo, representando la ubicuidad de la Santísima Trinidad, así como la omnipresencia divina y su vigilancia constante sobre su creación.
Cultura popular y teorías de conspiración
El Ojo que todo lo ve ha sido interpretado en tiempos recientes como un eufemismo para referirse a la vigilancia global, promovida especialmente por el gobierno de Estados Unidos a través de la CIA, y más recientemente por el proyecto PRISM.
El símbolo aparece sugerido en la portada de uno de los más recientes álbumes del músico y virtuoso John Zorn, Psychomagic.