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22 cosas que no debés hacer en Twitter

Info1/15/2016
22 cosas que no debés hacer en Twitter

1- Buscar el rock star follower-friend ratio (relación seguidores-seguidos).

Si solo seguís a una persona de cada cien que te siguen a vos, ¿es por alguna razón en particular o porque intentás decirnos algo con eso?

Estas proporciones de “estrella del rock”, a veces tienen explicación lógica: personajes famosos, grandes marcas, instituciones, autoridades, gurús… En cambio, otras veces son un tanto antinaturales.

Cuando no encontrés explicación aparente, quizás te sientas tentado de pensar que la causa de esta asimetría es un ego bien alimentado, y probablemente estarás tendrás razón, pero no lo tengas en cuenta; en las redes sociales hay que ser generosos con los pecados ajenos, y todos tenemos defectos.
Ay, la vanidad.

Observé, por otra parte, que hay tuiteros que siguen a un gran número de usuarios para conseguir follow-back (que los sigan también), y después dejan de seguirlos abruptamente y a la vez. Creen que así se pueden fabricar un perfil de “persona admirada e importante” (todo el mundo me sigue pero yo no sigo a nadie). Eso está muy feo. No lo hagas.


2- Tener un perfil incompleto.

De niño me enseñaron que cuidar mi imagen es una forma de mostrar respeto por los demás. En las redes sociales aprendí que un perfil en blanco transmite mucho; tanto como una imagen descuidada
y poco higiénica: pereza, dejadez, desapego por el medio social, poca competencia, provisionalidad…

Cuando dejas en blanco tu perfil no estás “no diciendo nada”; al contrario, estás hablando de vos mucho más de lo que creés. Cuidado con los “perfiles perezosos”.

Subir una buena foto y escribir una bio (descripción del perfil) adecuada, te llevará unos minutos.
No dejes de hacerlo.


3- Agradecer un follow pidiendo más follows.

¿Enviás mensajes de agradecimiento a tus seguidores diciéndoles que, de paso, te sigan también en Facebook, y en tu blog, y aquí, y allá, y en todas partes? ¿Qué impresión creés que se llevan los demás cuando los tratás de esa forma?

Miralo de este modo. Imaginá que al hacer tus compras en el supermercado
una marca te “agradece” tu confianza así:

“Gracias por comprar esta lata de puré de tomates; celebralo comprando otra.”

Ni a Groucho Marx se ocurriría una fórmula de agradecimiento tan surrealista.
Desde luego, no sería la mejor estrategia, ¿verdad? Así que ya lo sabés:

Si quieres dar las gracias, limítate a dar las gracias.

Y si quieres promover más seguidores en otras redes, hazlo en otro momento o de otra manera.
Por ejemplo: “te invito a conocer…”


4- Abusar de los automatismos.

Digo “abusar” por pura moderación, y por no ser tan exacto con mis consideraciones.
Sin embargo, pensándolo mejor, casi te recomendaría que intentés no usar automatismos
en absoluto para comunicarte con los demás. Usalos, todo lo que puedas, para medir,
monitorear, filtrar, y programar la publicación en distintas redes de tus posts.
Para conversar, no dejes que un automatismo te suplante.

Las personas tenemos límites. No es posible agradecer todo siempre.
Ni tampoco necesario. Observá lo que hacen los tuiteros y blogueros más expertos y valorados.
Es una cuestión de actitud y de estilo, no hace falta convertir la etiqueta en un ritual obsesivo.




5- Usar la descripción del perfil (bio) como otra cosa.

La bio está para contar a los demás quién sos, qué hacés, qué intereses tenés.
En definitiva, su función es descriptiva.

Si sos tan importante que todo el mundo ya sabe a qué te dedicás y los que no te conocen
no te interesan, quizás desees arrojar desde las alturas un pensamiento genial, irónico
o indescifrable, para impresionar a los demás, pobres mortales. Gracias.

En cambio, si usás Twitter con una orientación profesional y no eres Super-CEO, entonces
será mejor que seas lo más descriptivo posible. Y si aún te sobra espacio, lucite con esa frase
ingeniosa o inspiradora que te ronda la cabeza, que lo cortés no quita lo valiente.


6- Ser negativo y quejarse constantemente.

Dicen algunos anglosajones que “si no aportás soluciones eres parte del problema”.
Como refrán, me parece un poco radical, pero me gusta, porque refleja
el tipo de actitud que hay que tener para salir adelante:

¡Movilizate para promover soluciones! Debes ser constructivo/a.

La mayoría de las quejas que se leen en Twitter no dicen nada que no sepamos.
En otras palabras, no aportan nada. No resuelven nada. Además, está demostrado
que producen rechazo, incluso cuando nos parece que conseguimos el efecto contrario.

Hay muchos estudios sobre el tema, pero como primera aproximación dejo aquí
un enlace a un sencillo gráfico publicado por el experto Dan Zarrella:


http://danzarrella.com/page/8

"Data Shows that Negative Remarks Lead to Fewer Followers".
La negatividad en redes sociales, no funciona.


7- Hacer ego-branding (autoreferencial).

Las redes sociales son para establecer vínculos, no para erigir torres de marfil.

Si utilizas las redes como un vehículo de expresión para tu única satisfacción,
y no aportás nada a los demás, no las estás usando bien.

No me cuentes lo que desayunaste, contame algo que me sea útil, haceme reír,
haceme pensar, sorprendeme. En una palabra, debes ser generoso/a.


8- Definirte en negativo, por oposición a algo.

Hace unos días publiqué un tuit que decía algo así:

“Definirte por oposición a algo es ineficaz, y es triste”.

En términos de branding (construir una marca), definirse en negativo es claramente ineficaz.
Las marcas deben definirse siempre en positivo,
por lo que aportan, por los valores a los que se asocian.

En términos personales, definirte por oposición a aquello que rechazás
es sencillamente injusto contigo mismo/a.

Definite por lo que hacés, por lo que valés, no te muestres
ante los demás como una imagen en negativo de otra cosa.


twitter

9- Abusar de los hashtags (etiquetas).

Un hashtag debe cumplir al menos dos requisitos:
1) Ser un término de búsqueda que define el asunto del tuit
2) Ser relevante para los demás

En otras palabras, un hashtag es una palabra clave. Salvo casos excepcionales,
lo ideal es que un tuit tenga un solo hashtag, o como mucho dos.


10- Mantener “públicas conversaciones privadas”.

Twitter no es una aplicación de chat. En tu celular, tu tablet y tu equipo de escritorio
disponés de fantásticas herramientas para conversar en privado, algunas de las cuales
son de uso prácticamente universal.

Twitter es una red social abierta. Ahí reside su éxito y ahí es donde está su utilidad
frente a otras redes “de amistad” (Facebook) o verticales (LinkedIn).
Salvo que protejas tus tuits, todos podrán ver lo que publicás, y tus mensajes aparecerán automáticamente en las pantallas de tus seguidores.
Si querés compartir cosas solo con amigos, Twitter no es la elección más adecuada.


11- Pedir que te retuiteen (en ciertos casos).

Dejame que empiece hablándote de las excepciones: si estás promoviendo una causa
de interés general y no algo en lo que tengas un interés personal, comercial o proselitista,
puede tener sentido pedir a los demás “Please RT”, “Por favor RT”.
En cualquier otro caso, te recomiendo no hacerlo.

Lanzá tu mensaje al mundo, expresate con libertad; si alguien sintoniza con lo que decís
y lo quiere difundir, lo hará; dejá que ocurra, no lo fuerces.


12- Hacer “biobombo”.

Hacer autobombo en un tuit puede considerarse como un desliz perdonable,
si no se repite mucho, pero hacer “biobombo”, autobombo en la bio sin anestesia,
son ya palabras mayores.

El auto-elogio no conduce a nada. Bueno, sí, en algunos casos conduce al ridículo.
¡Las tonterías que se pueden llegar a leer!

Basado en hecho reales:

MAL: “Soy inteligente, atractiva, inquieta y una ganadora nata…”
BIEN: “Me interesa la cultura, la belleza, hacer cosas diferentes
y aprender para lograr mis objetivos. ¿Qué te interesa a ti?”
MAL: “Esta empresa es la mejor… Destrozamos a la competencia…”
BIEN: “¿Necesitas…? Podemos ayudarte… ¿hablamos?”


no lo hagas

13- Comportarte como un “bot”.

Si te comunicás con la gente usando siempre el mismo formato, sin personalizar las
respuestas y con un tono frío y rutinario, la gente creerá que tus mensajes son automáticos.
¿Qué injusto, no? ¡Después todo el trabajo que te tomaste!

Así que ya sabés:

Debés ser espontáneo, próximo, amistoso, original y oportuno. O por lo menos intentalo.


14- No agradecer nunca nada.

No siempre se puede. No hay que obsesionarse. Tampoco es necesario agradecer “uno por uno”
los retuits, ni tener una palabra de gratitud para cada tuitero que difunde nuestros mensajes.
Un tuit colectivo, dando las gracias a varias personas que nos han retuiteado,
siempre que podamos, es suficiente.

Cuando algún RT nos resulta especial, por el entusiasmo, por un elogio, por venir
de una persona influyente o con la que tenemos una relación personal, no está de más
corresponder de una forma más elaborada.


15- Forzar a conversar a personas que no conocés.

Mucha gente lo hace. Ponen un mensaje sin mucha importancia y arroban
a otras personas, a ver si dicen algo. Esto se trata de conversar, ¿no?

La conversación no se puede forzar y las estrategias “de puerta abierta”
en la redes sociales no sirven. Las relaciones se construyen poco a poco,
en un proceso de "sembrar y cosechar", dejando que la naturaleza haga lo suyo.


16- Avergonzar públicamente a quien comete un error.

Tiene sentido corregir públicamente a los demás, con respeto y con prudencia,
cuando se trata de matizar o rebatir información como parte de un debate.

Sin embargo, cuando se trata de errores que pueden poner en evidencia la cultura,
la profesionalidad o la formación de alguien, hay que ser cuidadosos, tal y como
lo seríamos en nuestras relaciones interpersonales del entorno físico real.

Es mucho más amistoso y, hasta cierto punto, solidario, advertir de un error en privado,
de modo que el autor tenga oportunidad de rectificar y salir airoso. Seguro que nos agradece.
Así se hacen amigos, con la generosidad por delante, y sin pasarnos de listos,
en Internet y fuera de Internet.




17- Hablar con vos mismo.

¿Hablás solo por la calle? Si lo hacés de manera deliberada y te gusta, posiblemente
también te gustará hacerlo en Twitter. No hay diferencia alguna. Eso sí, no olvides que:

1) Esa actitud no es precisamente muy “social”.
2) Twitter es una red “social”.


18- Tuitear sin pensar.

Decir “lo primero que se te pasa por la cabeza” a los cuatro vientos, sin pensar,
suele tener consecuencias no deseadas, en Twitter, y en la vida en general.

Si lo hacés a través de una cuenta anónima, no hay problema, pero… ¿decir sin pensar
cosas que no interesan a nadie mientras te ocultas tras una máscara te motiva? ¿en serio?


19- No verificar los enlaces que compartís.

Pasa constantemente, sobre todo con los acortadores de enlaces: en el proceso de
cortar y pegar te dejás perdido una parte. A veces, copiás el enlace equivocado, y mandás
a tus seguidores a la web de tu peluquera en lugar del último post de tu blog (caso verídico).

Si compartís un enlace, comprobá si funciona y que te lleva al lugar correcto.


20- No mencionar la autoría.

Si alguien dice algo interesante y lo querés difundir, hacelo mencionando al autor.
Es lo justo. Además, este será notificado, y quizás te agradezca tu detalle, te siga,
o entable una conversación productiva.

Si repetís una cita genial, aunque sea de un autor muerto hace 200 años,
no olvides citar su nombre. Puede que no sea tu intención atribuirte méritos ajenos,
pero si parece que es lo que hacés, tu imagen se resentirá igualmente.

Una buena forma de establecer relaciones en Twitter es mencionar al autor del artículo
en lugar de al medio (o mencionar a ambos). Si es un autor famoso,
quizás no repare en tu mención, pero si no lo es tanto, es posible
que te conteste y que se convierta en un contacto interesante.




21- Usar los mensajes directos con fines publicitarios.

Cuando alguien tiene la deferencia de seguirte, no lo castigués con mensajes directos
de naturaleza publicitaria. Quizás ese seguidor decida que merecés ser etiquetado
como spammer (reportado por spam en Twitter), y si Twitter recibe más notificaciones
de ese tipo hacia tu cuenta, te podés llevar una desagradable sorpresa.


22- Mandar mensajes directos a personas a las que no seguís.

Twitter te permite mandar mensajes directos a cualquier persona que te siga.
Si enviás un mensaje a alguien, por ejemplo para agradecerle que te haya seguido,
y vos no seguís a esa persona, no te podrá contestar. ¿Percibís la desigualdad?

¿Creés que es correcto tener una “conversación”, o mejor dicho un monólogo,
con alguien que no te puede responder por la misma vía?

Si creés que sí, adelante, mucha gente también lo cree, a juzgar por su conducta.
Yo no. Es más, pienso que este tipo de relaciones desiguales son lo contrario
de todo lo que representa la web 2.0.


reglas

Sí, ya sé que en esta lista no están “no insultar”, “no hacer spam” ni otros excesos similares.
Como ves, no me olvidé de esos vicios, simplemente no pareció pertinente abusar
de tu tiempo mencionado cosas que son demasiado obvias.


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