Las últimas versiones de Ubuntu presentan algunas deficiencias en la gestión de red. Por ejemplo, el programa que por defecto funciona como interfaz (Network-Manager) no es nada fiable.
Ahora mismo estoy en Ubuntu Intrepid con KDE, y no hay forma de levantar la red. Y cada vez que entro con Gnome tengo que volver a configurarla, porque los datos desaparecen en cada reinicio.
Solución: configurarla manualmente.
Sólo tienes que editar dos archivos: /etc/network/interfaces(para definir los parámetros de las distintas tarjetas) y /etc/resolv.conf (para definir el servidor DNS)
Asumo que tienes una conexión cableada y una sola tarjeta.
Empezamos por el archivo /etc/network/interfaces.
Si la dirección se resuelve automáticamente, es decir mediante DHCP, debe quedar así:
auto eth0
iface eth0 inet dhcp
Si la dirección es estática (por ejemplo 192.168.2.2) quedaría así:
auto eth0
iface eth0 inet static
address 192.168.2.2
gateway 192.168.2.1
netmask 255.255.255.0
network 192.168.2.0
broadcast 192.168.2.255
En cualquier caso, edita después el archivo /etc/resolv.conf e introduce la(s) IP(s) del/los servidor(es) DNS. Por ejemplo:
nameserver 192.168.2.1
Sólo te queda reiniciar la red:
sudo /etc/init.d/networking restart