
BACHAQUEROS ESTAFAN CON PRODUCTOS FALSOS Y MEZCLADOS

La venta ilegal de productos con sobreprecio, que se ha incrementado de forma continua en los últimos meses, pasa además por el expendio de productos falsos y adulterados, publica Últimas Noticias.
Hace dos semanas, en Petare, Lucía Reina compró un kilo de café en Bs 1.800. Cuando llegó a su casa en La Dolorita con el afán de prepararlo, abrió la bolsa y lo que consiguió fue borra, es decir el café ya usado.
Según un bachaquero que trabaja en Coche y no se quiso identificar, el café, el arroz y el jabón en polvo y en pastilla son los más fáciles de alterar.
“Con el arroz lo hacemos vaciando el paquete original por un huequito pequeño y por ahí metemos alpiste. Para que parezca arroz lo sancochamos primero y tostamos en la cocina y queda como arroz integral”.
Con el café es simple: usan el normal y la borra que queda, la secan en un paño, la pasan por un colador y la echan de nuevo en los empaques.
“Tenemos una selladora que es como una plancha de esas con las que se cierran las bolsas de los tostones que se venden por ahí. Es una maquina que con el calor vuelve a cerrar las bolsas y parece que nunca han sido abiertas”.
Explicó que para el jabón el proceso no es igual de fácil, sin embargo, “de una bolsa de un kilo sacamos ocho kilos, lo mezclamos con un polvo sin olor que se usa para matar chiripas que venden en las distribuidoras de productos, en Propatria. Se llama Limpiecito y cuesta 200 bolívares el kilo. Compramos tres o cuatro y, al mezclarlo con el jabón, se convierte en ocho kilos. Cada bolsa la vendemos en 2.500 bolívares, dependiendo de la marca. Para cerrar la bolsa utilizamos el mismo procedimiento que con el café y el arroz”.
En las cuatro bolsas del polvo de chiripas invierten Bs 800, y Bs 190 en un kilo de jabón en polvo regulado. En total invierten mil bolívares para sacar ocho kilos de jabón por un precio de Bs 2.500 que les deja una ganancia de Bs 20 mil.
Agrega que hay productos que no se pueden alterar como la pasta o la harina, tanto por la presentación como por lo complicado de los empaques, que no son fáciles de cerrar.
Desvergonzadamente aclara: “No siempre vendemos lo mismo, un día el café, a los tres días un arroz y también cambiamos de lugar porque si no la gente nos cae encima”.
La onda artesanal. Muchas personas han desarrollado la inventiva y aprovecharon la escasez para elaborar algunos productos casi a mano (en cooperativas o por particulares). Pero en esta ola también se montaron los bachaqueros.
Unas hermanas en Catia, específicamente en Plaza Sucre, venden jabones y “azúcar artesanal”. Ambos productos son más caros que el de sus pares “comerciales”. Alegan que “son hechos a mano” y en el caso del azúcar es “refinada”. Cada bolsa de medio kilo la venden en Bs 1.800.
Más adelante, en Pérez Bonalde, hay un tarantín de mantequilla “artesanal”. Allí Miguel Soto vende 700 gramos, en envases de plástico blancos, por Bs 1.300.