Me he puesto a reflexionar un poco, y he pensado a que se debe esta soledad tan característica en mi. En lo personal, o en mi definición de soledad, solo existe una, la cual suelo llamar soledad emocional: naturalmente, es cuando siento un vació extraordinario en mi alma, o en mi mente, o corazón. Es la sensación que habita en mi casi en todos los momentos, y hasta he pensado en ella como mi mejor virtud. Es un trance artístico, que complementa esta gran novela que es mi vida. Y es una inspiración que me eleva a escribir y crear mundos. Es cuando suelo estar solo conmigo mismo, y suelo conocer cada característica de mi complicada personalidad, cada gota de este insondable mar que es mi alma.
El estudio, publicado en la revista Perspectives on Psychological Sciences, no sólo es importante porque asegura que la soledad acorta la esperanza de vida, en promedio, un 30%, sino que vale por la cantidad de gente involucrada: participaron casi tres millones y medio de personas.
Como un medio para crear arte, o para encontrarse con uno mismo:
En lo largo de la historia, han existido personas con un reconocimiento elevado, los cuales en su mayoría son artistas de todos los tipos, como el escritor H. P. Lovecraft; los cuales no han elegido ser solitarios en sus vidas, pero si que esta ha ayudado como un método de enriquecimiento intelectual. En especial, para dicho escritor, su soledad es demostrada en cada párrafo de sus escritos, los cuales son muy famosos.
El escritor italiano Carlos Dossi dijo: “¿Por qué, en general, se rehúye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos”. Y es que la soledad es, indiscutiblemente, la mejor vía para acercarnos a nosotros mismos. Únicamente cuando estamos solos, con la única compañía de nuestros pensamientos, somos capaces de conocernos a nosotros mismos, de saber apreciar nuestra propia compañía.
Cuando estamos con otras personas, lo más frecuente es que centremos nuestra atención en su presencia, en las conversaciones que entablamos con ellos. De este modo, pasamos por alto muchas cosas que no nos pasan desapercibidas cuando estamos solos; en soledad, observamos a nuestro alrededor, nos fijamos en detalles tales como paisajes, casas, otras personas con las que nos cruzamos y un largo etcétera.
No obstante, investigue un poco sobre la soledad, y a continuación clasificare los tipos que hay de esta.
La soledad como la peor de las miserias:
“La soledad y el aislamiento
social
como factores de riesgo de mortalidad”, se llama el trabajo del Departamento de Psicología de la Universidad Brigham Young. “El aislamiento
social
real y subjetivo se asocia con un aumento del riesgo de mortalidad temprana”, dice el trabajo, y da los resultados: la soledad, el aislamiento
social
, y vivir solo lleva a un promedio de 29%, 26% y 32% de mayor probabilidad de mortalidad, respectivamente. No hay diferencia entre el aislamiento
social
objetivo y subjetivo, es decir, sólo basta con sentirse solo.
El estudio, publicado en la revista Perspectives on Psychological Sciences, no sólo es importante porque asegura que la soledad acorta la esperanza de vida, en promedio, un 30%, sino que vale por la cantidad de gente involucrada: participaron casi tres millones y medio de personas.
Como un medio para crear arte, o para encontrarse con uno mismo:
En lo largo de la historia, han existido personas con un reconocimiento elevado, los cuales en su mayoría son artistas de todos los tipos, como el escritor H. P. Lovecraft; los cuales no han elegido ser solitarios en sus vidas, pero si que esta ha ayudado como un método de enriquecimiento intelectual. En especial, para dicho escritor, su soledad es demostrada en cada párrafo de sus escritos, los cuales son muy famosos.
El escritor italiano Carlos Dossi dijo: “¿Por qué, en general, se rehúye la soledad? Porque son muy pocos los que encuentran compañía consigo mismos”. Y es que la soledad es, indiscutiblemente, la mejor vía para acercarnos a nosotros mismos. Únicamente cuando estamos solos, con la única compañía de nuestros pensamientos, somos capaces de conocernos a nosotros mismos, de saber apreciar nuestra propia compañía.
Cuando estamos con otras personas, lo más frecuente es que centremos nuestra atención en su presencia, en las conversaciones que entablamos con ellos. De este modo, pasamos por alto muchas cosas que no nos pasan desapercibidas cuando estamos solos; en soledad, observamos a nuestro alrededor, nos fijamos en detalles tales como paisajes, casas, otras personas con las que nos cruzamos y un largo etcétera.
¿Que es lo que piensan ustedes?