Es la primera vez que instalo un sistema operativo sin que éste haya salido de forma estable; pero faltando sólo 4 días para el lanzamiento de Ubuntu, y cía., Oneiric Ocelot, + aburrimiento, + día de lluvia, me dispuse a instalarlo.
Es cierto, podría haber instalado cualquier otra de las variantes de Ubuntu, pero es que, pese a lo que le critico al nuevo GNOME 3 y, especialmente, a su Shell, con Unity forman la combinación donde más cómodo me siento. No implica desconocer la superioridad -para mi y muchos- de KDE SC sobre GNOME, pero mientras lo siga notando muy Windows -apreciación personal- no voy a dar el paso.
Resulta que luego de instalar , todo corre sobre rieles; salvo que el TouchPad de mi MSI no quería funcionar, pese a que desde el Centro de Control de GNOME todo estaba correcto.
Me puse a investigar creyendo que era por Unity; pero tanto en Unity 2D, como con GNOME Shell (su instalación será objeto de otra entrada) y GNOME clásico seguía pasando lo mismo.
Buscando encontré que es un problema de GNOME y, aparentemente de sus módulos que no son bien cargados. Específicamente el problema se soluciona al matar el gnome-settings-daemon. Tras comentar en el bug en Launchad me topo con la wiki de ArchLinux (imposible no resaltar la tremenda documentación que tiene esta distribución. Impecable) donde comentan sobre el problema y cómo arreglarlo, sea en GNOME 2 o GNOME 3.
La solución es simple:
* Instalar una herramienta súper útil dconf-tool (si tenemos todos los repos activos, la instalación no debería dar problemas desde el enlace);
* Lanzar la herramienta desde el Dash;
* Buscamos la cadena /org/gnome/settings-daemon/plugins/touchpad/;
* Tildamos la opción touchpad-enable