La Operación Roble fue una operación de rescate ejecutada durante la Segunda Guerra Mundial en la un que comando de paracaidistas de la Wehrmacht alemana liberó al dictador italiano Benito Mussolini de su encierro en el Hotel Campo Imperatore en septiembre de 1943.
Hotel Campo Imperatore en 1941
La orden de rescate a cualquier precio fue impartida personalmente por Adolf Hitler al coronel Otto Skorzeny de las Waffen-SS, planificada por el comandante Harald Mors y aprobada por el general Kurt Student, jefe de operaciones de los paracaidistas de la Luftwaffe.
Coronel de las Waffen-SS Otto Skorzeny
Kurt Student
El rescate
La operación de rescate fue planificada para el 12 de septiembre de 1943 a las 7 horas, pero el mal tiempo causó que solo pudiera realizarse a las 14 horas. Al mando del capitán Otto Skorzeny, aparecieron doce planeadores DFS 230 de los paracaidistas alemanes volando sobre Campo Imperatore, superando las cumbres montañosas que rodeaban al Gran Sasso. Mientras tanto una columna de infantería motorizada alemana tomaba por asalto la estación de esquí cercana a Assergi, dominando la resistencia de los guardias italianos tras breve lucha, y aseguraban la incomunicación del Hotel Campo Imperatore.
DFS 230
Tras el aterrizaje de los DFS , desembarcaron los paracaidistas con hombres de las Waffen-SS al mando de Skorzeny y evitaron toda reacción de los sorprendidos guardias italianos llevándose consigo al general de policía militar Ferdinando Soletti (arrestado cuatro días antes por los alemanes en Roma), que fue usado como escudo humano para que los italianos no disparen.
El general Ferdinando Soletti
Los soldados italianos no dispararon, y el rescate ocurrió sin lucha, incluso los carabinieri capturados se mostraron amistosos y colaboraron con sus captores. Al ser arrestado días antes, el general Kurt Student había advertido al general Soletti que él mismo respondería con su vida en caso de resistencia de los guardias italianos.
Tras descubrir a Mussolini en un balcón de la segunda planta del hotel, Skorzeny y otros hombres de las Waffen-SS lograron ubicar fácilmente la habitación del Duce, entraron de inmediato al edificio llevando a Soletti por delante y sacaron al Duce del hotel, confiándole Skorzeny que se estaba realizando ese rescate por orden personal de Hitler. Según las memorias del propio Skorzeny, Mussolini respondió emocionado - ¡Yo sabía que el Führer no me abandonaría!
Mussolini con la unidad de paracaidistas de Student dirigidos por Otto Skorzeny (a la derecha del Duce).
Tras algunos minutos de espera, una avioneta Fieseler Fi 156 Storch despegaba hacia territorio bajo control nazi llevando a Mussolini junto con Otto Skorzeny y el piloto Hans Gerlach, mientras los paracaidistas una vez incendiados los planeadores huían con la columna motorizada alemana que esperaba en Assergi. La operación de rescate había durado menos de una hora.
La avioneta Fieseler Storch usada para el rescate de Mussolini despega del Gran Sasso con el Duce en su interior.
Consecuencias
Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.

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Hotel Campo Imperatore en 1941
La orden de rescate a cualquier precio fue impartida personalmente por Adolf Hitler al coronel Otto Skorzeny de las Waffen-SS, planificada por el comandante Harald Mors y aprobada por el general Kurt Student, jefe de operaciones de los paracaidistas de la Luftwaffe.
Coronel de las Waffen-SS Otto Skorzeny
Kurt Student
El rescate
La operación de rescate fue planificada para el 12 de septiembre de 1943 a las 7 horas, pero el mal tiempo causó que solo pudiera realizarse a las 14 horas. Al mando del capitán Otto Skorzeny, aparecieron doce planeadores DFS 230 de los paracaidistas alemanes volando sobre Campo Imperatore, superando las cumbres montañosas que rodeaban al Gran Sasso. Mientras tanto una columna de infantería motorizada alemana tomaba por asalto la estación de esquí cercana a Assergi, dominando la resistencia de los guardias italianos tras breve lucha, y aseguraban la incomunicación del Hotel Campo Imperatore.
DFS 230
Tras el aterrizaje de los DFS , desembarcaron los paracaidistas con hombres de las Waffen-SS al mando de Skorzeny y evitaron toda reacción de los sorprendidos guardias italianos llevándose consigo al general de policía militar Ferdinando Soletti (arrestado cuatro días antes por los alemanes en Roma), que fue usado como escudo humano para que los italianos no disparen.
El general Ferdinando Soletti
Los soldados italianos no dispararon, y el rescate ocurrió sin lucha, incluso los carabinieri capturados se mostraron amistosos y colaboraron con sus captores. Al ser arrestado días antes, el general Kurt Student había advertido al general Soletti que él mismo respondería con su vida en caso de resistencia de los guardias italianos.
Tras descubrir a Mussolini en un balcón de la segunda planta del hotel, Skorzeny y otros hombres de las Waffen-SS lograron ubicar fácilmente la habitación del Duce, entraron de inmediato al edificio llevando a Soletti por delante y sacaron al Duce del hotel, confiándole Skorzeny que se estaba realizando ese rescate por orden personal de Hitler. Según las memorias del propio Skorzeny, Mussolini respondió emocionado - ¡Yo sabía que el Führer no me abandonaría!
Mussolini con la unidad de paracaidistas de Student dirigidos por Otto Skorzeny (a la derecha del Duce).
Tras algunos minutos de espera, una avioneta Fieseler Fi 156 Storch despegaba hacia territorio bajo control nazi llevando a Mussolini junto con Otto Skorzeny y el piloto Hans Gerlach, mientras los paracaidistas una vez incendiados los planeadores huían con la columna motorizada alemana que esperaba en Assergi. La operación de rescate había durado menos de una hora.
La avioneta Fieseler Storch usada para el rescate de Mussolini despega del Gran Sasso con el Duce en su interior.
Consecuencias
- Tras el rescate, Mussolini fue llevado en un Heinkel 111 a Viena y luego a Múnich a reunirse con Hitler, recibiendo allí la designación hecha por el Führer como nuevo líder de la República Social Italiana que se había establecido bajo auspicio alemán en el norte de Italia bajo control nazi.
- El general Kurt Student fue personalmente felicitado por Hitler, al igual que el comandante Harald Mors y el teniente von Berlepsch. No obstante, el mayor crédito por el rescate fue para el capitán Otto Skorzeny, que no solo fue ascendido, sino además condecorado con una Cruz de Caballero, además de ser prontamente publicitado como héroe en la propaganda nazi.
- Los líderes políticos y militares aliados cuestionaron la decisión del gobierno Badoglio de no entregar Mussolini a los Aliados como forma de evitar este tipo de situaciones, mientras que los jefes de la guardia de Campo Imperatore fueron juzgados por colaboracionismo y traición.
Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro.
