De los nazis hay todavía muchos misterios, algunos de ellos aún sin resolver. Mucho se ha hablado sobre un posible encuentro entre los nazis y los extraterrestres, y que los primeros desarrollaron una gran tecnología bélica gracias a los segundos. También que encontraron desechos OVNIS y que, en base a ellos, lograron construir una tecnología secreta. Supuestamente, esa valiosa información fue usada por el científico alemán Schauberger, quien consiguiera crear unos platillos volantes con los cuales quiso ganar la guerra. Pero cuando avanzaba en su propósito, por miedo a un ataque inminente, los Nazis decidieron llevarse sus naves al refugio que tenían en tierras australes. Todo eso, entre muchas más historias, completa todo el período de terror que implantaron los nazis en nuestra tierra. Por ejemplo, en 1945, fue descubierto el mayor tesoro Nazi. En una mina a 800 metros de profundidad había 1.000 millones de marcos guardados en 550 bolsas, un total de 8.527 lingotes de oro, obras de arte, muchas monedas de oro, así como maletas con diamantes, piedras preciosas y coronas dentales de oro robadas a las víctimas de los campos de concentración. Sin embargo, el tema que trataremos hoy parece digno de una película de Indiana Jones, pero es totalmente cierto, ya que unos descubrimientos hallados no hace mucho en una cueva del monte Bolshoi Tjach en Rusia sugieren que los nazis podrían haber entrado en severos contactos con extraterrestres. Siga leyendo el artículo porque es algo impresionante. En las montañas de la región caucásica de Adigueya, se hallaron dos cráneos pertenecientes a una criatura desconocida por la ciencia con el emblema de la Ahnenerbe, probablemente la sociedad más secreta dentro de las SS, dedicada al estudio de las ciencias ocultas y las fuerza sobrenaturales. Según los investigadores, lo más probable es que los miembros de la SS estuvieran interesados en los enigmas de los dólmenes antiguos y en las causas de la elevada radiactividad natural en la región del cañón Kishinski. También es posible que buscasen el oro de la Rada de Kubán, perdido en algún lugar de la región durante la guerra civil rusa (1917-1923). Los investigadores también hallaron un mapa alemán del territorio de Adigueya, realizado en 1941, y se quedaron muy sorprendidos por la precisión y lo completo que era. Estos objetos hallados suscitaron un gran interés entre los especialistas. Se conocen muchos detalles de la operación Edelweiss de la Wehrmacht, en la que plantaron estandartes nazis en el pico de Elbrús, la montaña más alta de Europa, situada en la república de Kabardia-Balkaria, en Cáucaso ruso. No obstante, ¿cuál era el propósito de esta organización secreta en las montañas de Adigueya? En el complejo etnográfico de Belovodye, situado en la aldea de Kamienomostki, se guardan los enigmáticos cráneos y el maletín secretos de los ocultistas de las SS. “Un hombre mayor de la zona me trajo una maleta grande de color marrón con un asa de cuero y el emblema de la sociedad secreta Ahnenerbe en la tapa. Es un auténtico ermitaño, vive en una cabaña en el bosque, pero no sabemos dónde. Quizás haya encontrado un escondite secreto en el bosque. Además, todos los objetos se encontraban en muy buen estado. Las cerillas todavía se podían usar, es algo excepcional”. Si observamos la tapa de la maleta, donde se ve claramente el emblema oficial de la Ahnenerbe, apreciamos que está formado por runas. Ahnenerbe, cuyo nombre completo es “Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana”, existió en Alemania entre 1938 y 1945, y fue creada para estudiar las tradiciones, historia y patrimonio de la llamada “raza aria”. Se encargaban de investigar todo lo misterioso y desconocido que había en el mundo, realizaron expediciones al Tíbet, la Antártida y el Cáucaso, y buscaron contactos con OVNIs para recibir el secreto del poder absoluto. La Alemania de Hitler se dedicó a desarrollar nuevos tipos de armas capaces de cambiar el curso de la guerra. En la Ahnenerbe trabajaban 350 especialistas: eran expertos con una educación brillante, una magnífica carrera científica y varios grados académicos. Poca gente sabe que, una organización de construcción militar alemana ofreció su ayuda a la URSS para construir la carretera entre Pitsunda y Ritsa, supuestamente por cooperación internacional. Después, muchos alemanes murieron, ya que su automóvil se precipitó al vació en una curva. Hoy en día, los turistas acuden al lago Ritsa a través de los túneles construidos por los alemanes nazis. Más tarde se supo que los motivos para construir esta carretera estratégica eran otros. Resultó que los hidrólogos de Ahnenerbe habían establecido que la composición del agua tomada de una fuente situada en una cueva bajo el lago Ritsa era ideal para fabricar plasma sanguíneo humano. “El “agua viva” procedente de Abjasia, en recipientes de plata, se transportaba primero hasta la costa, luego mediante submarinos hasta la base de Constanza, y finalmente en avión hasta Alemania”. En otoño de 1942, en el aeropuerto de Maikop, se instaló la 3ª escuadrilla del 14º grupo de reconocimiento, que contaba con aviones bimotores de reconocimiento FW-189, dotados del instrumental más sofisticado del momento y, en esencia, consistían en laboratorios volantes. Es posible suponer que los nazis estuvieran interesados en los dólmenes al considerarlos entradas a mundos paralelos. Recientemente, se habló del desenterramiento de esqueletos de tres metros pertenecientes a una raza humana desconocida en el cañón Borjomi de Georgia. Hace aproximadamente dos años, un grupo de espeleólogos llevó al etnográfico Vladimir Melikov dos extraños cráneos con cuernos que, según afirmaban, habían sido encontrados en una cueva del monte Bolshói Tjach. Parecían restos de animales fosilizados, pero cuando comenzó a examinar en detalle los hallazgos, se le puso la piel de gallina. “Esta criatura se movía sobre dos patas. Otro detalle extraño es la ausencia de bóveda craneal y mandíbulas. Las cuencas de los ojos son inusualmente grandes y de ellas se separa dos protuberancias en forma de cuernos. No obstante, los huesos faciales son como en los homínidos”. Realmente los hallazgos son muy inusuales. Incluso si se compara con el cráneo de oso que hay al lado. Es muy tentador pensar que tienes en las manos los restos de algún extraterrestre. Los paleontólogos reconocieron que no habían visto nada igual: “¿quizás se trata de unos cráneos de oveja que estuvieron mucho tiempo en un flujo de agua con arena y quedaron deformes?” Pero si se asume una deformación, esta estuvo sincronizada, ya que los elementos son idénticos en ambos cráneos. Los investigadores supusieron que este tipo de hallazgos también pudo caer en manos de los “magos” hitlerianos que andaban en busca de artefactos extraordinarios. Por otro lado, los mitólogos, lo tuvieron claro de inmediato. “Se trata de los Anunnaki del antiguo Sumer, divinidades con cuernos cuyo nombre se interpretaba como “venidos de los cielos”. Según la mitología sumeria, participaron en la creación del mundo. “Se pueden construir todo tipo de versiones y conjeturas, pero los restos encontrados en las montañas de Aguideya le obligan a uno a reflexionar”, dijo a modo de despedida el académico Iván Bormotov. SIGUEME EN TARINGA! TE LO AGRADECERIA MUCHISIMO También Sigueme En
Evidencias de contactos entre los nazis y extraterrestres
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