“Fue que se me ocurrió sacarle todo lo de adentro: el corazón, el bofe, las costillas. Estaba bien rico, sabía a borrego, por eso me comí el riñón. Sólo dejé los pellejos porque estaban correosos” Gumaro de Dios "El caníbal de Playa del Carmen" Gumaro nació el 7 de abril de 1978, el día de San Juan Bautista. Hubiese preferido llamarse Bagdel —un nombre que hace poco arrancó de entre sus alucinaciones—, pero el abuelo materno impuso su dinastía en el primer nieto. A los seis o siete años de edad —a Gumaro se le dificulta recordarlo—, un fortachón primo suyo lo violó. Desde entonces, supone, le atrajo la bisexualidad. Jugaba a las muñecas, pero también se creía pistolero. “Soy un chico malo, soy una mala mujer” El joven, perezoso para la siembra y más bien poco inteligente, fue enviado al ejército a los 14 años en un intento paterno por endurecer a un muchacho que, o se la pasaba drogado o besaba tanto a mujeres como varones de la ranchería Azucena, en Cárdenas, Tabasco. A sus padres, Candelario de Dios y Ana Arias, les sacaba de quicio que el hijo mayor de los 11 que parieron fuera “el mismísimo diablo”. Un día se peleó con un subteniente y lo enviaron a un apando, arrestado. “Cuando salí, quise vengarme y entonces me lo topé”, cuenta Gumaro. El resto demuestra su alma dura y lo que aprendió cuando mataba cerdos con su padre: lo apuñaló quirúrgicamente en el tórax y en las piernas. “Quién sabe si se murió, yo salí huyendo del ejército”. Para cuando regresó a la ranchería Azucena, Gumaro ya era un consumidor constante de mariguana, su nariz era un tubo aspirador de los cristales de la cocaína, sus venas ya sabían lo que eran los estallidos de la heroína y su boca ya tenía la costumbre de inhalar solventes. En resumidas cuentas: era un zombi. Uno de esos días abusó sexualmente de su sobrino, quien apenas aprendía a caminar. Aunque el niño enfermó, la familia no supo nada del ultraje hasta una noche en que Gumaro llegó a la casa de madera, embriagado, con la playera hecha jirones. —¿Qué te pasó? —le preguntaron. —Me acabo de coger a una monja, y pues se puso agresiva. “Luego les conté lo del sobrino”, murmura Gumaro, encogido en hombros, como si quisiese ocultar aún aquel disparate. “¿Y qué crees que pasó? Me insultaron, me corrieron los cabrones”. En El Petén se encontró al joven que terminaría comiéndose. A ese sujeto Gumaro lo llama simplemente Guacho, porque era militar; un hombre, igual que él, a la deriva; un hombre al que algunos medios locales le asignaron una supuesta identidad: Raúl González El Compinche, de 19 años. Pero hasta la fecha las autoridades ignoran quién diablos era aquel destrozo humano, el cual había emigrado con Gumaro a una palapa cien metros adentro del kilómetro 216 de la carretera Chetumal-Playa del Carmen. Ahí se lo tragó. El 12 de diciembre de 2004, día de la Virgen de Guadalupe en México, Gumaro de Dios y Raúl González se dedicaron a drogarse. También se compraron varias botellas de alcohol. En un momento, Gumaro de Dios recordó que González le debía $500.00 pesos, así que se los pidió para ir a comprar más alcohol. Como éste no tenía dinero, Gumaro de Dios se enfureció: tomó un cable eléctrico y empezó a azotar a su amante. Este intentó defenderse, pero Gumaro lo golpeó con un block de concreto en la cabeza una y otra vez, hasta dejársela aplastada; como seguía moviéndose, lo estranguló con el cable. Una vez que estuvo muerto, Gumaro de Dios decidió disponer del cadáver: tomó un cuchillo y comenzó a cortarlo en pedazos. Le arrancó el tatuaje con el nombre femenino. Colgó el cadáver boca abajo hasta desangrarlo, para luego extraer las vísceras y órganos internos. Y entonces decidió comérselo. Se fue al mercado a comprar algunos ingredientes y regresó para cocinarlo. Después de destazarlo, en una parrilla asó el corazón, algunas costillas y un riñón. También se hizo un caldo con las vísceras y cortó en filetes el muslo izquierdo, que cocinó con una salsa de chiles verdes, cebolla y tomate que “sabía a barbacoa de borrego”, según declararía tiempo después. Frió unas tortillas con la grasa. Le cercenó una pierna al cadáver y la puso a cocer con chile habanero, limón y cebolla. También probó tiras de carne cruda y devoró los testículos, así como cuatro costillas. Todo el fin de semana se alimentó con la carne humana. Las moscas empezaron a acudir enseguida y, como le dio asco verlas, ya no se comió las costillas restantes. Pero un joven al que conocían como “La Parca” se acercó a la palapa. Gumaro de Dios lo saludó y le invitó un pedazo de carne; el chico aceptó, hasta que se percató que se trataba de un trozo de carne humana y que el resto estaba tirado por todas partes. Salió huyendo de allí. Los vecinos de la zona se acercaron a corroborar la historia y lo vieron desde lejos, mientras manipulaba los miembros humanos a la luz del día. Un taxista dio aviso a la Policía Municipal y a la Policía Judicial. El 14 de diciembre la policía lo encontró dormido junto a los restos del cadáver, recostado en una hamaca, abrazando el torso putrefacto, sin cabeza ni extremidades, de su antiguo compañero. También hallaron parte de los ingredientes utilizados para cocinar la carne, una hielera con cervezas, restos de inhalantes y un cepillo de dientes lleno de sangre y trozos de carne cruda. El once de septiembre Gumaro de Dios falleció víctima del sida. link: https://www.youtube.com/watch?v=CRxrI99LGjw RESUMEN TARINGUERO NIVEL 5 Gumaro de Dios "el Canibal" asesina a su compañero golpeándolo con un block en la cabeza, lo colgó para desangrarlo y posteriormente lo cocino y se lo comió. Si te interesa mas de este tema visita mi post anterior: Niño de 14 años mata a nena de 8 "jugando" http://www.taringa.net/post/offtopic/19154603/Nino-asesino-a-nena-de-8-jugando-Psicopatas.html Israel Keyes "El monstruo" http://www.taringa.net/post/offtopic/19212535/Psicopatas-Israel-Keyes-El-Monstruo-Cobarde.html
[Psicópatas] Gumaro de Dios "El Caníbal"
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