Tiene 25 años y ademas de ser la mujer mas bella de mundo, según la revista Forbes, no solo es la intérprete femenina mejor pagada del mundo, sino una de las personas más poderosas. Con 85 premios -entre ellos, el Oscar a mejor actriz por El lado bueno de las cosas
ahora repite a las órdenes de David O'Russell en 'Joy', donde encarna a una madre divorciada que, gracias a su invento de la Fregona milagrosa, se convierte en la reina de la tele-tienda y se hace millonaria. Joy, además de ser el nombre de este personaje real, significa alegría. Desde luego, Jennifer Lawrence tiene muchos motivos para estar contenta. Y así lo expresa.
Lleva una carrera de fondo a lo Meryl Streep, por cierto, una de sus actrices favoritas junto a Cate Blanchett o Gena Rowlands. Jennifer Lawrence (Louisville, Kentucky, 15 de agosto de 1990) ha rodado en siete años una veintena de películas; ha cosechado taquillazos mundiales con las sagas de 'Los juegos del hambre' y 'X-Men', y ha recibido tres nominaciones al Oscar. Además, el 14 de enero podría conseguir una cuarta por su interpretación en Joy.De hecho, ya es candidata al Globo de Oro (se entregan el 10 de enero, dos días después del estreno en España del filme) por su papel en esta comedia sobre la experiencia real de Joy Mangano, una madre divorciada y principal soporte de su desestructurada familia. En su primera aparición en pantalla vendió, en menos de media hora, 18.000 fregonas milagrosas. Hoy, Joy Mangano, de 59 años, posee un gran imperio empresarial y es, incluso, productora ejecutiva de esta película. "Tiene una personalidad impresionante", asegura Jennifer Lawrence, "le habían cortado las alas diciéndole que no podría, y ahora lidera una empresa multimillonaria.
Ella persevera en su idea y hace que ocurra. Eso es algo que me inspira muchísimo". En una de las habitaciones del elegante hotel Claridge's de Londres, en plenas navidades, la actriz aparece junto al director, David O'Russell, con el que ya hizo 'El lado bueno de las cosas' y 'La gran estafa americana'. La complicidad entre ellos es notable. Bromean, ríen, se preguntan por la cena de la noche anterior... Ella, muy guapa, con su pelo rubio recogido, un pantalón pitillo negro y un top de cuello alto sin mangas, dice tener frío. Él le ofrece su jersey gris marengo de cachemir y, resignado, exclama: "Quédatelo. Prefiero pensar que ya no lo volveré a ver". Jennifer, rápidamente (porque habla muy, muy rápido), replica: "Claro que lo volverás a ver, David. ¡Pero puesto en mí!". Es su sentido del humor.El director también repara en lo bien que huele su musa (lleva el perfume 'Sì', de Giorgio Armani) y en sus zapatos de tacón de cristalitos grises con flores bordadas de Jimmy Choo. "¡Es como si tuvieras un jardín creciéndote en los pies! Son los mejores Jimmy Choo que he visto jamás".