
MACRI EL CONTRABANDISTA


Franco Macri hizo la limpieza necesaria: bajo la producción de autos a 30 mil por año, dado el achicamiento del mercado. Esto implicó 15 mil suspensiones y el cierre de dos de las 5 plantas de Argentina en tan sólo un año. SEVEL tenía por entonces una deuda de 170 millones de dólares.

José Rodríguez, miembro de SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor), y diputado nacional peronista desde 1985-1995, permitió el voto de leyes que atacaban las conquistas de los trabajadores. Rodríguez era contacto de Macri, por esos años se firmaba el convenio SMATA-FIAT, propio de los convenios flexibles de la época.

La deuda de SEVEL fue estatizada por el entonces Banco Central dirigido por Domingo Cavallo. La deuda de los Macri la pagó y la paga el pueblo argentino. Los Macri le pasaron al Estado una deuda privada de 300 millones de dólares.

La crisis económica de 1994 afectó a la producción automotriz. En ese entonces Mauricio Macri, quién tenía 35 años, era presidente de Sevel. Junto con su padre, el futuro presidente de Argentina exportaba ilegalmente autopartes a Uruguay y cobraba reembolsos para importarlas como autos armados.

Los Macri estafaron al estado, evitando pagar 450 millones en impuestos. Los jueces menemistas salvaron al padre y al hijo de ir a prisión.

Los platos rotos los pagaron los trabajadores: en los noventa se produjeron despidos masivos en SEVEL para disminuir costos. A su vez, recortaron salarios.

EL "ARGENTINE MAIL"...

En 1997, Menem concesionaba Correo Argentino S.A. a los Macri. La privatización del servicio postal obligaba el pago de un canon semestral de 51,6 millones de pesos al Estado. Sin embargo, al poco tiempo el grupo liderado por Franco Macri dejó de pagar sus compromisos, tomó deuda para inversiones que luego fue usada para "retiros voluntarios" y echó a 10.900 trabajadores.

El Correo Argentino fue estatizado en 2003, por el incumplimiento del Grupo Macri del pago del canon y ante la amenaza de despedir a 3000 trabajadores.

PANAMÁ PAPERS

En 2016, siendo ya Presidente de Argentina, una investigación internacional lo puso en la lupa de la opinión pública: los Panamá Papers, investigación de periodistas independientes sobre el lavado de dinero en el paraíso fiscal de Panamá apuntó a Macri como dueño de una sociedad offshore.

Macri y su padre, Francisco, aparecen como directores de dicha sociedad. Se estima que lavaron unos 9 millones de dólares.
Mauricio también aparece como director de otra empresa fantasma: Kagemusha S.A. Registrada en 1981, al momento del escándalo estaba vigente y funcional.
El portavoz de Macri, Iván Pavlovsky, dijo al portal ICIJ que el mandatario argentino no declaró Fleg Trading Ltd. como un activo porque no tenía ninguna participación de capital en ella y que la compañía estaba vinculada con el grupo empresarial de su familia. "Es por esta razón que Mauricio Macri hizo de vez en cuando de administrador", añadió.
Se sumaron otras siete sociedades panameñas vinculadas al clan: dos figuran a nombre de su padre Franco (Francisco) y otras cinco tienen a su hermano menor Gianfranco en distintas funciones relevantes.

EN NOMBRE DEL PADRE
Franco Macri, recién llegado a Argentina, tuvo que trabajar de albañil. Fue su casamiento con la hija de una aristócrata agrícola de Tandil, Blanco Villegas, lo que le permitió ingresar a un mundo totalmente distinto.

Fue a fines de los 60 cuando surgió la asociación entre Impresit y Sideco, la asociación entre Macri y la empresa constructora de la FIAT. A través de ella construyen la primera central nuclear argentina y de América del Sur.

A partir de relaciones con varios funcionarios y amigos de la dictaduras militares, tenía incidencia en las decisiones de la Comisión de Energía Atómica (CNEA) y se queda así con varias de las licitaciones para el diseño de plantas industriales, eléctricas, puertos, viviendas y distintos tipos de obras.
Entre los años 1973 y 1976, el grupo Macri creció considerablemente, creando varias empresas y expandiéndose a otras áreas como los bancos. Una afinidad especial con José López Rega. le permitió quedarse con licitaciones para la construcción de viviendas.

En enero de 1976, Franco Macri presenta en sociedad con bombos y platillos al holding Socma, que será un gran beneficiario de importantes licitaciones durante la dictadura, entre ellas: la represa Yaciretá, la construcción del puente Misiones-Encarnación, la central termoeléctrica de Río Tercero y de Luján de Cuyo.

En 1973, el clan Macri era propietario de 7 empresas, finalizada la dictadura esa suma ascendía a 47.

