Un hombre que lleva 26 años tras las rejas pide planes de reinserción
social
Humberto Fraile, de 50 años, cumple en el Penal 2 de Roca la última parte de su cuarta condena y sabe que lo espera “el vacío” cuando salga en libertad.
Roca -
La procesión va por dentro. Aunque está a sólo unos meses de volver a ser libre después de haber pasado más de la mitad de su vida tras las rejas, Humberto Fraile, un chileno de 50 años, dice tener controlada la ansiedad de salir de la cárcel. Es que las expectativas del “afuera” no son muchas, todo lo contrario. “Me voy a encontrar con un vacío muy grande, ya lo viví”.
Este interno, bien afeitado, prolijo, de ropa limpia y buenos modales, cuenta sin tapujos que lleva 26 años preso, que ha pasado por las cárceles “más jodidas” del país, que cometió cuatro asaltos a mano armada y que no se arrepiente porque lo hizo por necesidad.
Claro que a sus 50 años ha cambiado su óptica de la vida, sobre todo a partir de lo peor que le pasó en la cárcel: “tomar conciencia”.
Desde el Penal 2 de Roca , donde está alojado hace diez años, ahora reclama oportunidades de reinserción social y laboral para él y para todos los presos de la provincia.
Humberto nació en Valparaíso en 1966, y cuando tenía 18 años cruzó la cordillera para instalarse en Zapala. Allí comenzó un derrotero que lo llevó a estar detenido en Mendoza, Devoto, Caseros y la U9 de Neuquén.
A poco más de un año de dejar por cuarta vez la cárcel, dice que los presos en Roca se sienten “abandonados, sin contención, sin educación, sin programas de reinserción social ni laboral. Yo ya pude formar una familia afuera que es la que me espera, pero la mayoría no tiene formas de mejorar su condición para aspirar a algo más”.
“Uno nunca sale pensando en que va a volver. Pero necesitamos más contención para poder desarrollarnos afuera”.
Humberto Fraile, detenido en el Penal 2 de Roca . Cumple su cuarta condena.
Humberto Fraile, de 50 años, cumple en el Penal 2 de Roca la última parte de su cuarta condena y sabe que lo espera “el vacío” cuando salga en libertad.

Roca -
La procesión va por dentro. Aunque está a sólo unos meses de volver a ser libre después de haber pasado más de la mitad de su vida tras las rejas, Humberto Fraile, un chileno de 50 años, dice tener controlada la ansiedad de salir de la cárcel. Es que las expectativas del “afuera” no son muchas, todo lo contrario. “Me voy a encontrar con un vacío muy grande, ya lo viví”.
Este interno, bien afeitado, prolijo, de ropa limpia y buenos modales, cuenta sin tapujos que lleva 26 años preso, que ha pasado por las cárceles “más jodidas” del país, que cometió cuatro asaltos a mano armada y que no se arrepiente porque lo hizo por necesidad.
Claro que a sus 50 años ha cambiado su óptica de la vida, sobre todo a partir de lo peor que le pasó en la cárcel: “tomar conciencia”.
Desde el Penal 2 de Roca , donde está alojado hace diez años, ahora reclama oportunidades de reinserción social y laboral para él y para todos los presos de la provincia.
Humberto nació en Valparaíso en 1966, y cuando tenía 18 años cruzó la cordillera para instalarse en Zapala. Allí comenzó un derrotero que lo llevó a estar detenido en Mendoza, Devoto, Caseros y la U9 de Neuquén.
A poco más de un año de dejar por cuarta vez la cárcel, dice que los presos en Roca se sienten “abandonados, sin contención, sin educación, sin programas de reinserción social ni laboral. Yo ya pude formar una familia afuera que es la que me espera, pero la mayoría no tiene formas de mejorar su condición para aspirar a algo más”.
“Uno nunca sale pensando en que va a volver. Pero necesitamos más contención para poder desarrollarnos afuera”.
Humberto Fraile, detenido en el Penal 2 de Roca . Cumple su cuarta condena.
