
¿Alguna vez has huido de una feroz avispa? Aunque el miedo que nos causa ser víctima de su aguijón es cuestión de supervivencia, la impopularidad de este insecto ha opacado lo importante que es para el medio ambiente e incluso para la economía. Así es, un mundo sin avispas no sería un mejor lugar; todo lo contrario, su ausencia sería devastadora.
Seirian Sumner y Ryan Brock son expertos en avispas, ambos han escrito una serie de razones por las que deberíamos preservar esta especie, a pesar de sus aguijones.
Existen más de 110.000 especies identificadas de avispas.
80.0000 pertenecen al grupo de avispas parasitoides, que dejan sus huevos en sus presas o plantas con el uso de ovipositores.
Las otras 33.000 especies son avispas aculeadas, predadoras que cuentan con un aguijón.
Parásitas y predadoras, todas cumplen con diferentes roles en el control de artrópodos (arañas, ciempiés, ácaros y otros insectos); de lo contrario, estos devorarían grandes cantidades de recursos.
De manera que las avispas ejercen una suerte de control de plagas que mantiene estable la cadena alimenticia.
Así que un nido de avispas puede reducir potencialmente el uso de insecticidas.
Además, como las abejas, las avispas son polinizadoras.
Existe una especie de higo cuyo fruto depende por completo de la polinización hecha por avispas. Este alimento es consumido por 1.274 aves y mamíferos en regiones tropicales.
100 especies de orquídeas tienen una forma similar a la de las avispas hembra para atraer machos que en su intento de copular entran en contacto con polen que es liberado en otras flores.
Tanto estos higos como las orquídeas estarían en riesgo de desaparecer si las avispas lo hicieran.
En el caso de las abejas, su contribución como polinizadoras equivale a 100.000 millones de euros anuales a la economía mundial. No se ha estimado la cifra correspondiente a las avistas, pero también es importante.
Y hasta el aguijón de las avispas podría tener beneficios: investigadores médicos exploran el posible uso de moléculas presentes en el veneno para destruir diferentes tipos de células cancerígenas.
Así que será mejor estar atento a sus zumbidos pero no acabar con ellas.