Todo lo que conocemos sobre esta civilización están en los libros de historia, y ahora, en Internet. Pero se dice tanto que, inevitablemente, en un momento determinado algo será incorrecto.
1. Siempre usaban togas:
Quizá sea por la manera en que son representados en el séptimo arte que los imaginamos con togas todo el tiempo. Sin embargo, los romanos solo las usaban en momentos que realmente ameritaban la vestimenta. En las otras ocasiones, llevaban túnicas desgastadas.
2. Los pulgares:
Uno de los mitos sobre la Antigua Roma que toda la vida nos han hecho creer que los emperadores le indicaban a un gladiador si su contrincante debía morir con el pulgar hacia abajo y, si le permitía vivir, el pulgar era hacia arriba. Pero lo cierto es que la mano abierta significaba vida y el puño cerrado la muerte.
3. Nerón, su lira y Roma ardiendo:
Se dice que cuando Roma ardía en llamas, Nerón tocaba su lira. Los historiadores creen que él ni siquiera estaba en Roma cuando esto sucedió. Nerón se encontraba en Anzio cuando comenzó el fuego, atribuido en principio a las tiendas donde vendían productos inflamables, pero luego se señaló a los cristianos.
4. Los gladiadores eran hombres:
¡Falso! Las mujeres también podían combatir en la arena para entretener al público. Las llamaban gladiatrices, y se tiene conocimiento de que durante el reinado de Nerón aparecieron por primera vez. Pero, en la Sátira VI de Juvenal, está documentada la participación de las gladiatrices en las épocas Flavios y Trajano. Se decía que eran mujeres de familias prestigiosas y de las que buscaban emoción y atención. El emperador Severo prohibió la participación de las mujeres en combate, pero aparentemente esto fue ignorado.
5. Vomitorium:
De los romanos se dice se daban festines de comida hasta quedar muy llenos, luego iban a una sala llamada vomitorium y vomitaban para comenzar de nuevo. La verdad es que la vomitoria era un pasaje que usaban para ir más rápido hacia los asientos de los anfiteatros.
6. La batalla de Cartago:
En el siglo XX se corrió la voz sobre el mito de que cuando los romanos conquistaron Cartago, salaron todas las tierras para evitar que fuera fértil y creciera algo. Lejos de la realidad, ellos fueron de casa en casa buscando esclavos y asesinando a los demás. Dejaron la ciudad prendida en fuego y en ruinas, por lo que es difícil tener más datos sobre Cartago en la actualidad.