Fue el movimiento Político y Social, que aglomerados a diferentes estados de la península italiana, en el único estado de Italia en el siglo XIX, a pesar de la falta de consenso sobre la fecha exacta para el comienzo de la unificación italiana y el final de este período, muchos estudiosos coinciden en que, el proceso se inició en el año 1815, con el Congreso de Viena y el fin del Imperio Napoleónico, y terminó en algún momento, alrededor del año 1871 con la Guerra Franco - Prusiana, y la incorporación de los estados de la Iglesia.
Los pueblos de Italia: Desde la desaparición del Imperio Romano (fines de la Edad Antigua y comienzo de la Edad Media), no habían logrado unificarse, formando un solo Estado, sino que, se hallaban fraccionados, integrando algunos Reinos y otros estados autónomos. Por el Tratado de Viena, en 1815 (Tiempos Contemporáneos), Italia quedo dividida en siete Estados independientes, a pesar de pertenecer todos ellos a una misma raza, profesar el mismo credo y, además tener el mismo pasado histórico. Pero es en la segunda mitad del siglo XIX, que el anhelo nacionalista y de Unificación, que agitó Europa, mostrándose también, vigoroso en Italia. Fue así, como los estados italianos, después de vencer no pocas dificultades, y gracias a la labor sacrificada y heroica de muchos de sus patriotas, consiguieron unificarse formando así, una sola Nación, un sólo Estado, este fue el Reino de Italia.
El Sr. Giuseppe Garibaldi:
Forjadores de la Unificación italiana: Los forjadores de la Unión italiana, fueron: El Rey de Cerdeña, Victor Manuel II de Saboya, su ministro, el eminente patriota "Camilo Cavour", y -Giuseppe Garibaldi-, valeroso y desinteresado patriota liberal. También, desempeñaron un importantísimo papel, en la etapa inicial de este movimiento, el rey Carlos Alberto de Cerdeña, padre de Victor Manuel de Saboya, así como José Mazzini, combativo político liberal que, trabajó con singular interés, por conseguir la Unificación de Italia.
Un mapa que muestra la Expansión del Reino:
Eso fue todo por hoy, queridos linces de los montes asiáticos y subcontinentales de las estepas francesas de Europa Occidental. Espero... Muchas cosas de ustedes.