Nunca lo pude hacer cuando niño y ¡ahora me resulta!
Cuando eras pequeño y estabas en la escuela seguramente hacías competencias con tus amigos para ver quién podía silbar o chiflar con los dedos. Cada uno tenía su propia técnica y quién lo hacía más fuerte era el más genial de todos. Es común verlo en los estadios de fútbol o en alguno que otro espectáculo masivo.
Y si no podías hacerlo (quizás todavía no lo has logrado) ahora te enseñaremos una forma fácil de hacerlo. Quizás ya no tengas edad para estar silbándole a la gente, pues para muchas personas es un trato un poco rudo, pero quizás un día necesitas llamar a alguien que está lejos y esta puede ser una buena opción.
Estos son los pasos a seguir:
1. Haz una especie de letra “A” con tus dedos índice y del medio de las dos manos
Para una forma perfecta y un silbido fuerte debes extender completamente los dedos indice y del medio de tus manos. Luego debes plegar el dedo meñique y anular y sujetarlos con el dedo gordo. Después junta ambas manos formando una “A”, hacer esta estructura bien es fundamental para que suene.
2. Cubre tus dientes con tus labios
Colocar bien los labios es la clave del silbido. Lame ligeramente tus labios y cubre tu dentadura con ellos, como si fueras un viejo sin dientes. De esta forma el aire no se escapa, por eso es tan importante. Tampoco es necesario que ejerzas mucha fuerza con tus músculos faciales, pues los dedos ayudaran a sujetar los labios en el siguiente paso.
3. Con tus dedos pulsa la lengua hacia atrás
Pon las yemas de los dedos debajo de la punta de tu lengua y dóblala hacia atrás. Coloca los dedos sobre tus labios y empújalos hasta llegar al primer nudillo desde la punta. La punta de la lengua deberá descansar doblada hacia atrás. No hay que hacer fuerza con ella, solo sujetarla con la punta de los dedos y dejarla reposar doblada. Y ya estás casi listo.
4. Sopla por el agujero que hay entre tus dedos índices
Sopla levemente. Deberías sentir el aire que pasa sobre tu labio inferior. Si sientes aire saliendo de otras partes de la boca, ciérrala mejor alrededor de tus dedos. Recuerda, tiene que estar perfectamente sellada.
Asegúrate que no veas tu lengua aparecer en el agujero que hay entre tus dedos. Eso bloquea el aire que sale. Probablemente no obtengas mucho sonido las primeras veces. Pero tranquilo, es normal. Asegúrate de haber cumplido todos los pasos y experimenta diferente ángulos con la lengua y la punta de tus dedos. También puedes regular la cantidad de labio que cubre tus dientes y la fuerza con que los doblas.
A medida que practiques irás haciéndolo mejor y obtendrás un mejor sonido. ¡Ahora diviértete y silba!