

Parecería que el presidente de la República, estuviera viviendo en otro país y no en el Uruguay .
Mientras en Ministro de Economía hace el papelón de darle a jubilados y pensionistas 163 pesos de aumento; mientras en el presupuesto quinquenal el poder judicial tiene un aumento de 0%, resulta que el Doctor Vázquez propone comprar un avioncito en más de 1 millón de dólares para sus viajes.
Es tan contradictoria la iniciativa que difícil desde nuestra posición periodística encontrarle argumentos favorables al gasto.
Incluso, Vázquez se hace presente en los Consejos de Estado en pequeñas localidades del interior de pocos miles de población y logra captar las enormes carencias que nuestra gente viene soportando, lo que hace aún más incomprensible esta determinación.
A lo largo de tantos años realizando esta hermosa tarea como periodista independiente, siempre, absolutamente siempre, esto ha venido pasando indefectiblemente.
Hoy es un avión, pero antes con todos los gobiernos ocurrió algo similar.
Lo que es también muy triste y angustiante, es que nadie puede hacer algo legal para impedirlo.
Ni en la parte judicial, donde el Doctor Gustavo Salle ha sido un verdadero paladín presentando denuncias penales sin eco de jueces y fiscales; ni en el ámbito parlamentario que normalmente hace un silencio cómplice no sólo de los legisladores oficialistas, sino que también de los supuestamente opositores.
Las victimas son siempre las mismas, la gente, el ciudadano que no está colgando del sistema político, el que trabaja mucho y le rinde poco, que se angustia, el que se enferma de depresión cuando ve todos los caminos cerrados.
En otros países el pueblo protesta, milita, participa de los reclamos; en el Uruguay no, somos mansos.
Dentro de poco la situación será muy difícil para el comercio y la industria.
La desocupación será muy dura, habrá nuevos ajustes fiscales e impuestos.
Astori nos seguirá tratando de explicar que la culpa de otros.
Mientras tanto, Uruguay ya es campeón del mundo en suicidios.
Pero Vázquez tendrá su avioncito.