Los médicos tienen un trabajo muy complicado por tener en sus manos la vida de las personas a las que atienden, cualquier error o distracción pueden ser la diferencia entre una intervención exitosa o la muerte de su paciente.
Carlos Figueroa de Lex & Co
., se ha dado a la tarea de trabajar con diferentes casos de negligencia médica que afectan especialmente a los niños en cualquier etapa de sus vidas.
Según el abogado Carlos Figueroa existen 7 tipos de negligencia médica que son los más comunes en el mundo de la medicina: la impericia, la imprudencia, la mala prescripción de medicamentos, la omisión de información al paciente, errores en intervenciones quirúrgicas, tardanza en realizar un diagnóstico y no proveer los medios técnicos o humanos para diagnóstico y tratamiento de los pacientes; cualquiera de estas malas prácticas que se lleven a cabo en un procedimiento médico deben ser registradas y atendidas por un abogado.
Ahora bien, cuando a nosotros como adultos se nos atiende mal en alguna visita con el médico tenemos la capacidad de detectarlo y poner un alto, así también cuando detectamos algún malestar derivado de la mala praxis, pero cuando se trata de los niños, ellos no siempre son concientes de que su malestar puede ser grave, por eso aquí hablamos de algunos tips para detectar negligencia en nuestros niños.
Para estar seguros de que nuestro hijo fue víctima de una negligencia lo primero que tenemos que hacer es hablar con él, que nos platique qué fue lo que pasó y en el caso que no pueda hablar aún, lo mejor que podemos hacer es acercarnos a un buen bufete de abogados que cuente con peritos médicos certificados que lleven el caso.
Las negligencias tienen grados de gravedad que pueden ocasionar diferentes síntomas, desde una enfermedad de hospital hasta la muerte, por lo que si vemos que nuestro hijo no se recupera de un procedimiento o cae en una enfermedad tras otra, debemos actuar rápidamente ya que el haber firmado la hoja de responsabilidad no exime al médico de una negligencia.
Siempre que tengamos la sospecha de que nuestro hijo fue víctima de una negligencia lo primero que tenemos que hacer es acudir a personas que puedan dar crédito de que nuestro hijo se encuentra mal, grave o decaído de salud; ya con la prueba legal en la mano podemos proceder de la manera que nos parezca más adecuada.
Nunca dude en acudir con un buen abogado cuando tenga sospechas de mala praxis médica.
Según el abogado Carlos Figueroa existen 7 tipos de negligencia médica que son los más comunes en el mundo de la medicina: la impericia, la imprudencia, la mala prescripción de medicamentos, la omisión de información al paciente, errores en intervenciones quirúrgicas, tardanza en realizar un diagnóstico y no proveer los medios técnicos o humanos para diagnóstico y tratamiento de los pacientes; cualquiera de estas malas prácticas que se lleven a cabo en un procedimiento médico deben ser registradas y atendidas por un abogado.
Ahora bien, cuando a nosotros como adultos se nos atiende mal en alguna visita con el médico tenemos la capacidad de detectarlo y poner un alto, así también cuando detectamos algún malestar derivado de la mala praxis, pero cuando se trata de los niños, ellos no siempre son concientes de que su malestar puede ser grave, por eso aquí hablamos de algunos tips para detectar negligencia en nuestros niños.
Para estar seguros de que nuestro hijo fue víctima de una negligencia lo primero que tenemos que hacer es hablar con él, que nos platique qué fue lo que pasó y en el caso que no pueda hablar aún, lo mejor que podemos hacer es acercarnos a un buen bufete de abogados que cuente con peritos médicos certificados que lleven el caso.
Las negligencias tienen grados de gravedad que pueden ocasionar diferentes síntomas, desde una enfermedad de hospital hasta la muerte, por lo que si vemos que nuestro hijo no se recupera de un procedimiento o cae en una enfermedad tras otra, debemos actuar rápidamente ya que el haber firmado la hoja de responsabilidad no exime al médico de una negligencia.
Siempre que tengamos la sospecha de que nuestro hijo fue víctima de una negligencia lo primero que tenemos que hacer es acudir a personas que puedan dar crédito de que nuestro hijo se encuentra mal, grave o decaído de salud; ya con la prueba legal en la mano podemos proceder de la manera que nos parezca más adecuada.
Nunca dude en acudir con un buen abogado cuando tenga sospechas de mala praxis médica.