Por lo general, todo empieza así: tenemos una tarea que debemos cumplir.
Contamos con mucho tiempo para hacerlo y la tarea nos parece fácil. Podemos darnos el lujo de relajarnos un poco. Sin embargo, los días despreocupados pasan y de pronto te enfrentas al hecho: mañana es la fecha límite y aún no tienes nada listo.
Y más te molesta que ya te habías prometido no aplazar las cosas hasta el final.
Intento descubrir cómo combatir la procrastinación de una vez por todas y empezar a hacerlo todo a tiempo.
En cuanto nos permitimos desconectarnos de las tareas que tenemos que hacer pensando que «aún hay tiempo, lo haré más tarde», puedes estar seguro de que te espera un problema porque la procrastinación ya te ha preparado 20 capítulos de tu serie favorita o una frazada acogedora con una decena de libros. En sus brazos puedes pasar todo el tiempo que tenías para realizar el trabajo hasta que la alarma te haga enfrentar la dura realidad: mañana es la fecha límite.
¿Por qué sucede esto si, una vez que caímos en esta trampa, seguimos cayendo en ella una y otra vez?
Los investigadores dicen que nuestra costumbre de aplazar las tareas existe porque:
Aplazamos lo que no nos gusta.
Nos da miedo no hacerlo lo suficientemente bien.
Estamos acostumbrados a trabajar bajo presión.
Sobrevaloramos nuestras fuerzas.
Estamos sobrecargados de tareas y por eso prefirimos no hacer nada.
El tiempo que pasamos en las «distracciones inofensivas» juega en contra de nosotros.
Perdemos nuestra visión del objetivo, el entendimiento de la situación, la confianza en nuestras fuerzas.
Como resultado, justo antes de entregar la tarea, nos sentimos completamente destrozados y agotados.
Tantos problemas que nos dan las tareas aplazadas para después (o, más bien, «para nunca»): las relaciones con nuestros amigos afectadas por no haber cumplido la palabra; los recibos no pagados a tiempo que aumentan día trás día; una reputación laboral afectada; un sinfín de reuniones aplazadas y exámenes qué hacer...
Los psicólogos estadounidenses Dianne Tice y Roy Baumeister destacan que la procrastinación es la costumbre de disfrutar del descanso en este instante por el cual tendrás que pagar caro después.
Dentro de las consecuencias indiscutiblemente negativas y obvias, los especialistas resaltan también las consecuecias personales:
Depresión (¡así es cómo aparece!).
Baja autoestima.
Ansiedad.Estrés.
Expectativas irreales.
Esta lista es capaz de estresar incluso a un Terminator.
Por lo tanto, es mejor que te enfoques en cómo deshacerte del hábito de procrastinar.
Resulta que todo lo que necesitamos es sistematizar nuestras tareas.
Muchos evitan organizar su día porque temen que esto se convierta en una rutina o de alguna manera limite su libertad.
Sin embargo, no es tan horrible como puede parecer. Y, sobre todo, es el camino directo a la victoria y la eficiencia personal.
El sistema de una vida productiva:
1. Motívate para realizar cada tarea.
2. Pon fechas límites para ti mismo en cada etapa de trabajo.
3. Rinde cuentas a un amigo o a alguien que te pueda aconsejar.
4. Trabaja/estudia con intervalos.
5. Elimina los factores que te distraen.
6. Aliméntate sanamente.
7. Entrénate 30 minutos al día.
El punto más importante es la motivación.
Siempre tendremos cosas que no nos gusta hacer, sin embargo, el nivel de su beneficio para nuestro desarrollo, por lo general, es alto.
Por lo tanto, antes de emprender una nueva tarea, hazte la pregunta: «¿Para qué estoy haciendo esto?». La respuesta a esta inquietud será la mejor inspiración que puedas tener.
Muhammad Ali un día admitió que odiaba los entrenamientos diarios monótonos, pero el entendimiento de que esto lo convertiría en campeón, le permitió combatir el deseo de faltar a los entrenamientos.
Trabajar con intervalos «trabajo — descanso» te permitirá no quemarte en el proceso, y las fechas límites que te propusiste te darán la oportunidad de recompensarte por cada etapa realizada a tiempo.
Un amigo o un compañero te ayudarán a mantener la actitud responsable hacia la tarea en el proceso.
Los investigadores también incluyeron en la lista la alimentación saludable y media hora de entrenamientos al día porque no solo fomentan el aumento de la actividad mental sino también trabajan en tu fuerza de voluntad. Y ella es la que hace contrapeso a la procrastinación.
De esta forma podrás no solo moverte con confianza hacia tus objetivos propuestos manteniendo la fe en ti mismo, sino también disfrutar de un bonito y tranquilo estilo de vida más organizado.
La confianza en ti mismo, una forma positiva de pensar y una buena relación con la gente se convertirán en unos bonos rumbo al éxito.