

En este conjunto de relatos el escritor H.P. Lovecraft narra cómo en el pasado el planeta estaba dominado por unos seres: Los Antiguos, que reposan en algún lugar escondidos y del que esperan escapar.

Cthulhu es un personaje sacado de la literatura de H.P. Lovecraft. Lovecraft formó con algunos de sus cuentos una mitología de horror basada en la existencia de universos paralelos y seres provenientes de ellos, entre los que se encuentra Cthulhu y que existieron "antes del tiempo", y cuyo contacto con los humanos tiene terribles consecuencias. Dentro de sus historias, el tema es el caos primordial, y Lovecraft introduce la noción de que todo lo que conocemos tiene sentido únicamente dentro de nuestro espacio-tiempo; cuando ocurre un evento que rompe con el espacio-tiempo comienza la locura.
Dentro de esta cosmología conocida como los Mitos de Cthulhu , Cthulhu es emblema, personaje central y una de las figuras recurrentes; y aunque no es el más poderoso, si es el más popular de todos estos seres, y se encuentra en la obra La llamada de Cthulhu .
Cthulhu es una criatura extraterrestre, que tiene características físicas y habilidades que los hacen algo parecido a un dios para los humanos. Sus principales seguidores y sirvientes son la semilla estelar de Cthulhu . En la novela Las Montañas de la Locura pequeños retoños de Cthulhu estuvieron en guerra con varias razas en un pasado lejano, en el planeta Tierra. También lo adoran la mayor parte de los profundos, seres mitad humano mitad batracio, que habitan los océanos. Por encima de los Primigenios están los dioses Exteriores, aunque el universo de Lovecraft no se da a los escalones jerárquicos. Según sus seguidores humanos Cthulhu es el sumo sacerdote de estos seres.
Se describe -precisamente en el relato de La llamada de Cthulhu - como un enorme monstruo de 10 kilómetros de altura con cabeza de pulpo o calamar, y abotargado cuerpo de dragón, con sus respectivas alas. Tiene la capacidad de alterar su forma, aunque siempre es básicamente la misma. Su cuerpo escamoso está compuesto por una sustancia distinta a las que se encuentran en nuestro planeta, una especie de masa gelatinosa que lo hace prácticamente indestructible. De todos modos, incluso si su cuerpo físico es destruido por completo (cosa muy improbable), su naturaleza extraterrenal lo haría volver a formarse en horas. Fue uno de los conquistadores de la Tierra y dominó desde las profundidades del océano.
Según la mitología, Cthulhu reposa soñando bajo un sello en la ciudad sumergida de R'lyeh(en algún lugar del océano Pacífico). Espera escapar algún día (el día en que «Las estrellas estén de nuevo en posición») con la ayuda de ocultistas y sectarios para volver a extender su poder sobre la Tierra.
A él dedican el salmo «Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn» que aproximadamente significa:
"En la Ciudad de R´lyeh, el difunto Cthulhu , espera soñando" (la pronunciación más cercana a nuestra lengua de tal frase es Fu-nug-loo-ee mug-ul-wun-ah-fuh Cu-thoo-loo Rye-leh wuh-gah-ah-gul fuh-ta-gun según el videojuego Call of Cthulhu : Dark Corners of the Earth.)
Los siervos de Cthhulhu son seres similares al mismo Cthulhu , pero más pequeños, los cuales son seguidores y sirvientes de Cthulhu ; e igual que su amo, pueden alterar ligeramente su forma.
Llegaron junto con su amo a la Tierra, y la gran mayoría están encerrados con Cthulhu en R'lyeh, o en mundos lejanos, como Aldebarán; pero algunos están libres.
Sirven a Cthulhu llevando a cabo sus deseos, y han hecho guerras con otros seres. Es así como al llegar a la Tierra con él, lucharon con los Antiguos, y construyeron la ciudad de R'Lyeh.

LOS DIOSES ARQUETÍPICOS Y LOS EXTERIORES
Antes que nuestro Universo Material, existía el Elíseo, la Dimensión Alternativa donde moran los Dioses Arquetípicos, entre los cuales se encuentran Kthanid, Nodens, N'tse-Kaambl y Yad-Thaddag.
Haciendo uso de las Llaves Arquetípicas —sus Tablillas Jeroglíficas—, los Dioses Arquetípicos crearon este Universo Material, haciendo posible el dolor y el sufrimiento. Entonces, se retiraron al Elíseo.
El poder de las Llaves Arquetípicas es tan tremendo, que el uso de uno sólo de sus ensalmos trajo nuestro mundo a este Universo, desde el Elíseo.
El Elíseo es una tierra aparentemente infinita en la que viven en armonía los escogidos de estos Dioses, provenientes de muchos mundos y dimensiones distintas. Sólo aquellos a quienes los Dioses Arquetípicos juzguen dignos podrán entrar en el Elíseo, y el camino hasta allí es largo y difícil, incluso contando con la ayuda de los propios Señores del lugar.
Sin embargo, también estaban también los Dioses Exteriores, unos seres opuestos a los Arquetípicos, quienes ansían destruir el Universo, y tal vez crear uno mejor después. Hay quienes creen que los Dioses Exteriores —o, por lo menos algunos de ellos, como podrían ser el caso de Ubbo-Sathla y Sothoth— eran Arquetípicos que se rebelaron y enemistaron contra sus compañeros.
En el Principio de los Tiempos, Azathoth, el líder de los Exteriores, penetró en este Universo y encarnó como Xhada-Hgla, una criatura inteligente que se veía como una concha como almeja, de la que sobresalían numerosos pseudópodos de gran longitud. Dentro de la concha, se apreciaba un rostro peludo de ojos verdes.
Con este cuerpo, Azathoth sembró el Universo de innumerables seres, conocidos como las «Semillas Andróginas». Tal vez la primera de ellas fue aquella conocida simplemente como «La Gran Oscuridad», que a su vez, engendró a Shub-Niggurath (también conocida como «La Cabra Negra de las Mil Crías»), y a Shumath-Ghun, en una región del cosmos conocida como la Nebulosa Negra. Shub-Niggurath y Hastur, «Aquel cuyo nombre no debe ser pronunciado», engendraron a Nug y Yeb —también conocidos como «Las Obscenidades Gemelas», Lloigor y Zhar respectivamente—, quienes a su vez, según algunos creen, engendraron al Gran Cthulhu , de quien hablaremos más adelante.
Otra «Semilla Andrógina», Lu-Kthu, dio origen a Byagoona, «La Sin Rostro», en un lugar conocido como el «Gran Vórtice». En tiempos posteriores, Byagoona pasó a ser conocida como Nyarlathotep.
Otra Semilla de Azatoth, Ksaksa-Kluth, engendró a los Dioses Ziulquaz-Manzah y Ghisguth. Ksaksa-Kluth y sus hijos moraron en Yuggoth (Plutón) durante un tiempo, pero su familia pronto lo abandonó debido a sus inclinaciones caníbales, emigrando a Cykranosh (Saturno). Allí, Ziulquaz-Manzah, junto a su compañera Zstylhemghi, engendraron a Tsathoggua, un ser cuyo cuerpo amorfo suele adoptar el aspecto de una criatura parecida a un sapo peludo, con ojos somnolientos y una gran sonrisa cuajada de dientes.
Todos estos terribles seres relacionados con Azathoth, reciben el nombre de Dioses Primigenios

