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Padres famosos que reconocieron tarde a sus hijos
El caso de Diego Armando Maradona y su reciente encuentro con su hijo Diego Maradona Junior (por primera vez, tras 29 años) echa un poco de luz sobre cuáles son los límites del amor paternal y si es que hay una obligación a la hora de dar cariño a un descendiente directo. Lo cierto es que hubo muchos casos como este que, por embrollos con la fama y todo lo que ello implica, han reconocido a sus hijos un largo tiempo después de su nacimiento. ¿Abandono? ¿Dudas? ¿Sorpresa? ¿Engaño? Las causas son muy distintas entre sí, lo importante es que finalmente el encuentro se dio, tarde, esporádico, para las cámaras o para toda la vida, pero se dio.

La farándula es un mundo donde todo se sobredimensiona porque cuando un personaje público reconoce a un hijo -sea por la razón que sea esa tardanza- debe dar explicaciones y someterse a los filtros morales que la cuestión implica. Así fue que de un día para el otro apareció Nahuel Johnathan Fantino , hijo del conductor de Animales Sueltos. Como no podía ser de otra manera, la presentación fue en la tapa de una revista el año pasado, sin embargo su vínculo comenzó en 2002, cuando se conocieron. Él conducía Mar de Fondo y una mujer se presentó en la puerta del canal con el muchacho. Una prueba de ADN fue suficiente para saber que el romance que tuvo en los años que vivió en el pueblo cordobés de San Francisco gestó vida. "Es impresionante cuánto mío le voy encontrando", dijo Fantino a Gente, en la pausa que se tomaron para conversar luego de la producción de fotos en la que ambos entrenan, boxean, tiran piñas y sonríen.

No es el único conductor: "Monchi" Balestra, que hoy está al frente de Real o no Real en la noche de El Trece vivió una situación similar, pero que la Justicia dio un empujón. En 2008, el juicio iniciado por la periodista María Fernanda Rey dictó que el conductor debía reconocer a Augusto, al menos legalmente, que en aquel entonces tenía 15 años. El ADN no falla.

La literatura argentina también tiene sus secretos. Adolfo Bioy Casares tuvo dos hijos: Marta Bioy Ocampo -fruto de su relación con la escritora Silvina Ocampo y fallecida en 1994 por un accidente automovilístico- y Fabián Bioy Demaría -de su relación con Sara J. Demaría, muerto en el año 2006-. Fabián no conoció ni a Marta ni a Silvina (quien murió en 1993, víctima de Alzheimer) y fue reconocido, al menos públicamente, en 1997 cuando el autor de La invención de Morel lo presentó en París. Erstaban dando Lluvia de fuego, la obra de teatro de Silvina Ocampo. Al año siguiente el reconocimiento se hizo legal y sus encuentros más frecuentes hasta la muerte de Bioy Casares, meses antes de cambiar de milenio.

La política puede ser el manto preferente para tapar secretos durante años, pero ¿hasta cuándo? Hasta que algo se escapa y ahí ya es inevitable: mediatización magnificada. Antes del reality show, antes de los conflictos legales, antes de la internación y la ostentación de armas, antes de la fama, Carlos Nahir Menem era Carlos Nair Meza, un niño de Formosa nacido en 1981, en plena dictadura militar cuando su padre era un exiliado político en el pueblo de Las Lomitas. El ex Presidente de la Nación lo visitaba -siempre en secreto, como una familia paralela- hasta que comenzó el juicio de filiación que duró ocho años y, según parece, su participación en Gran Hermano Famosos en 2007 fue lo que le dio el envión. Hoy su situación no es la mejor: cumple prisión preventiva en la cárcel de San Martín por balear una casa, poseer armas de fuego y romper posesiones de una abogada amiga de su media hermana Zulemita, con quien estuvo en pareja.

Muchos se enteraron la existencia de Lorena Scioli en 2015, cuando el (en ese entonces) Gobernador de la Provincia de Buenos Aires hacía campaña para Presidente. La historia es larga pero merece ser contada: nació el 31 de enero de 1978, fruto de la relación con Margarita Beltrán, una ex empleada de Casa Scioli , la cadena de electrodomésticos de su familia. La juventud fue la excusa de la negación (él tenía 18 años y ella 25) entonces se distanciaron, sin prueba de ADN ni aborto. Beltrán regresó a Rosario, crió a Lorena sola junto a su familia. Una demanda por filiación mantuvo tirante la situación ya que Scioli no quería reconocerla hasta que finalmente la Justicia falló a favor de Lorena, entonces el encuentro se dio en el año 1993. Un mes después se espectacularizó: en la presentación oficial en un restaurante de Pinamar, el motonauta le decía a la revista Gente "esta es mi hija". Hoy, Daniel Scioli es abuelo, su nieta se llama Camila.

Carlos Baute terminó por reconocer a su hijo cuando éste tenía 23 años, fruto de una relación que tuvo en Venezuela cuando él tenía 15 y la madre, 13.

Alejandro Sanz lo reconoció antes, cuando Alexander, el niño que tuvo con una diseñadora portorriqueña (relación extramatrimonial ya que dos años atrás Jaydy Mitchell, su esposa, había dado a luz a Manuela) tenía tres. "Son niños, no lo olviden ", dijo en un comunicado, intentando dejar las cosas claras y, como se dice, separar la paja del trigo

En 2011 Arnold Schwarzenegger contó al mundo que tenía un hijo de 17 llamado Joseph y, a la pregunta de por qué guardó tanto tiempo el secreto, la respondió develando quién era la madre: su ama de llaves. (todo un travieso Arnie)

http://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2016/09/03/padres-famosos-que-reconocieron-tarde-a-sus-hijos/
Padres famosos que reconocieron tarde a sus hijos
Nunca sucede como uno lo desea, sobre todo en lo que tiene que ver con la familia. Alejandro
Fantino
, Adolfo Bioy Casares, Daniel
Scioli
y Arnold Schwarzenegger entre los tantos casos que reconocimiento paternal llegó después
El caso de Diego Armando Maradona y su reciente encuentro con su hijo Diego Maradona Junior (por primera vez, tras 29 años) echa un poco de luz sobre cuáles son los límites del amor paternal y si es que hay una obligación a la hora de dar cariño a un descendiente directo. Lo cierto es que hubo muchos casos como este que, por embrollos con la fama y todo lo que ello implica, han reconocido a sus hijos un largo tiempo después de su nacimiento. ¿Abandono? ¿Dudas? ¿Sorpresa? ¿Engaño? Las causas son muy distintas entre sí, lo importante es que finalmente el encuentro se dio, tarde, esporádico, para las cámaras o para toda la vida, pero se dio.

La farándula es un mundo donde todo se sobredimensiona porque cuando un personaje público reconoce a un hijo -sea por la razón que sea esa tardanza- debe dar explicaciones y someterse a los filtros morales que la cuestión implica. Así fue que de un día para el otro apareció Nahuel Johnathan Fantino , hijo del conductor de Animales Sueltos. Como no podía ser de otra manera, la presentación fue en la tapa de una revista el año pasado, sin embargo su vínculo comenzó en 2002, cuando se conocieron. Él conducía Mar de Fondo y una mujer se presentó en la puerta del canal con el muchacho. Una prueba de ADN fue suficiente para saber que el romance que tuvo en los años que vivió en el pueblo cordobés de San Francisco gestó vida. "Es impresionante cuánto mío le voy encontrando", dijo Fantino a Gente, en la pausa que se tomaron para conversar luego de la producción de fotos en la que ambos entrenan, boxean, tiran piñas y sonríen.

No es el único conductor: "Monchi" Balestra, que hoy está al frente de Real o no Real en la noche de El Trece vivió una situación similar, pero que la Justicia dio un empujón. En 2008, el juicio iniciado por la periodista María Fernanda Rey dictó que el conductor debía reconocer a Augusto, al menos legalmente, que en aquel entonces tenía 15 años. El ADN no falla.

La literatura argentina también tiene sus secretos. Adolfo Bioy Casares tuvo dos hijos: Marta Bioy Ocampo -fruto de su relación con la escritora Silvina Ocampo y fallecida en 1994 por un accidente automovilístico- y Fabián Bioy Demaría -de su relación con Sara J. Demaría, muerto en el año 2006-. Fabián no conoció ni a Marta ni a Silvina (quien murió en 1993, víctima de Alzheimer) y fue reconocido, al menos públicamente, en 1997 cuando el autor de La invención de Morel lo presentó en París. Erstaban dando Lluvia de fuego, la obra de teatro de Silvina Ocampo. Al año siguiente el reconocimiento se hizo legal y sus encuentros más frecuentes hasta la muerte de Bioy Casares, meses antes de cambiar de milenio.

La política puede ser el manto preferente para tapar secretos durante años, pero ¿hasta cuándo? Hasta que algo se escapa y ahí ya es inevitable: mediatización magnificada. Antes del reality show, antes de los conflictos legales, antes de la internación y la ostentación de armas, antes de la fama, Carlos Nahir Menem era Carlos Nair Meza, un niño de Formosa nacido en 1981, en plena dictadura militar cuando su padre era un exiliado político en el pueblo de Las Lomitas. El ex Presidente de la Nación lo visitaba -siempre en secreto, como una familia paralela- hasta que comenzó el juicio de filiación que duró ocho años y, según parece, su participación en Gran Hermano Famosos en 2007 fue lo que le dio el envión. Hoy su situación no es la mejor: cumple prisión preventiva en la cárcel de San Martín por balear una casa, poseer armas de fuego y romper posesiones de una abogada amiga de su media hermana Zulemita, con quien estuvo en pareja.

Muchos se enteraron la existencia de Lorena Scioli en 2015, cuando el (en ese entonces) Gobernador de la Provincia de Buenos Aires hacía campaña para Presidente. La historia es larga pero merece ser contada: nació el 31 de enero de 1978, fruto de la relación con Margarita Beltrán, una ex empleada de Casa Scioli , la cadena de electrodomésticos de su familia. La juventud fue la excusa de la negación (él tenía 18 años y ella 25) entonces se distanciaron, sin prueba de ADN ni aborto. Beltrán regresó a Rosario, crió a Lorena sola junto a su familia. Una demanda por filiación mantuvo tirante la situación ya que Scioli no quería reconocerla hasta que finalmente la Justicia falló a favor de Lorena, entonces el encuentro se dio en el año 1993. Un mes después se espectacularizó: en la presentación oficial en un restaurante de Pinamar, el motonauta le decía a la revista Gente "esta es mi hija". Hoy, Daniel Scioli es abuelo, su nieta se llama Camila.

Carlos Baute terminó por reconocer a su hijo cuando éste tenía 23 años, fruto de una relación que tuvo en Venezuela cuando él tenía 15 y la madre, 13.

Alejandro Sanz lo reconoció antes, cuando Alexander, el niño que tuvo con una diseñadora portorriqueña (relación extramatrimonial ya que dos años atrás Jaydy Mitchell, su esposa, había dado a luz a Manuela) tenía tres. "Son niños, no lo olviden ", dijo en un comunicado, intentando dejar las cosas claras y, como se dice, separar la paja del trigo

En 2011 Arnold Schwarzenegger contó al mundo que tenía un hijo de 17 llamado Joseph y, a la pregunta de por qué guardó tanto tiempo el secreto, la respondió develando quién era la madre: su ama de llaves. (todo un travieso Arnie)

http://www.infobae.com/teleshow/infoshow/2016/09/03/padres-famosos-que-reconocieron-tarde-a-sus-hijos/