No podés pasar por la vida sin tener una puta idea de lo que pasa a tu alrededor, lo que condiciona todo lo que podés hacer o dejas de hacer.
Tenés que tener una idea mínima que en muchos casos te va a ayudar a tomar decisiones que a veces pueden cambiarte la vida o mejorar o empeorar un poquito alguna cosa. Leé. Informate. Hacete una idea real, no jodas más con Macri o Cristina o los chorros. Hacete una idea de la realidad nada más mirando numero ordenados. Un ejemplo:
El déficit fiscal sigue siendo el principal problema. Sin embargo hay señales positivas.
En Argentina, desde que se creó como apéndice de España siempre se gastó mas plata de la que se tenía, en todo nivel, tanto los privados como los gobiernos siempre.
Para cubrir la diferencia los privados se endeudaron, los gobiernos - todos - emitieron siempre dinero que cada vez valía menos y consiguieron, conseguimos, entre todos crear el país con la mayor inflación histórica y duradera del mundo o tomando prestado hasta el punto de tener que decir...muchachos no puedo pagar... a joderse.
Siempre en en todos los gobiernos se gastó demás y lo que se gastó siempre fue mal utilizado. Si le querés echar la culpa a la corrupción hacélo, la corrupción no es nueva existió siempre: en tu empresa y , en el gobierno. También el panadero, el verdulero, probablemente alguien o todos en tu casa (en los mínimos niveles, pero corrupción al fin es darle guita al cana o al inspector que no encuentra el matafuego en el negocio...) y probablemente vos mismo sin saberlo y en menor medida sos un corrupto.
Pero la corrupción, los Kirchner, los Pro (enla versión UCEDE) , Perón, Menem, los que rodearon a Alfonsín, los criminales militares (doblemente corruptos) todos se llevaron lo que era tuyo, pero no fue la corrupción la causa de que argentina sea el modelo a estudiar en todo el mundo como el estado que se auto generó dos hiperinflaciones solo, sin que una guerra lo obligara a pagar reparaciones ni porque una catástrofe le destrozó la economía. Lo hicimos solos.
Lo que pasa es que aveces los que tienen poder se van de mambo, como los militares asesinando y endeudando, los liberales monetaristas tomando prestado, los peronistas gastando mal y los kirchneristas poniendo la frutilla en el postre y llevándose hasta los dragones con cajas fuertes .
Por eso los que vinieron ahora - seguro que carmelitas descalzas no son - pero pelearon para llegar a manejar un país roto (porque obviamente les gusta el poder) con una economía que no daba ni para un mes más, te aseguro.
Por eso los primeros meses de gestión de la nueva administración tuvieron como objetivo liberar sin tener reservas el mercado cambiario y terminar con el default de la deuda. Se hizo. Naturalmente eso no iba a bajar la inflación que ya estaba por arriba del 42% anual y se ocuparon de velar a todos la recesión ocultada desde 2010.
La nueva administración en esa primera etapa compensó los menores recursos impositivos (por la eliminación de retenciones a las exportaciones y del impuesto a las ganancias) con una reducción del gasto público en subsidios y suspendiendo Obras Públicas poco claras, reduciendo el personal incorporado maliciosamente en los últimos tiempos de la gestión anterior y con mucha austeridad operativa.
Muy respetables economistas aseguran que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario en casi todo el mundo y es muy cierto, pero en argentina hay factores estructurales que la agravan. La teoría monetaria puede demostrar con números que la inflación es un fenómeno monetario. Si bien la economía es una ciencia social, en la relación entre emisión monetaria e inflación se acerca a una ciencia mas dura.
La inflación en economías grandes y abiertas, o sin vicios ocultos como es nuestro caso, se puede controlar con una adecuada política monetaria, así funciona en casi todo el mundo occidental. Siempre se afirma que los Bancos Centrales en el mundo controlan la inflación emitiendo sólo lo que crece la demanda de dinero, algo que afirman como un mantra muy respetados profesionales de la economía, sin embargo no siempre es así.
Alcanza con observar la forma en que se resolvió la enorme crisis del 2009 en EE.UU. para comprobar que hay un factor adicional a considerar: el respeto de la población por su moneda.
En esa crisis se emitió una cantidad similar a casi el 50% del dinero en circulación en EE.UU. y si la población hubiera desconfiado de la fortaleza de su moneda lo hubiera gastado convirtiéndolo en otras divisas o bienes de consumo, acelerando la velocidad de circulación y provocando un gran golpe inflacionario.
Eso no ocurrió porque la población se limitó a conservar su dinero porque siguió pensando que cumplía la función principal ¨resguardo de valor¨.
Hubiera resultado imposible ejecutar ese golpe monetario en argentina sin crear una inmediata hiperinflación, algo que hemos conseguido por nuestros propios medios dos veces sin que hubiera fuerzas externas que nos perjudicaran como reparaciones de guerra o catástrofes enormes.
La inflación en argentina es un fenómeno monetario, pero tiene muchos condimentos locales.
Las estadísticas no mienten e indican que entre 2008 y 2015 Argentina generó una inflación de 517% y se emitió por 546%. Entre 1941/2015 la emisión de base monetaria y la inflación ascendieron a 175% y 170% promedio anual.
Argentina la ha hecho durante 80 años.
En nuestro país ese concepto murió hace ya décadas por la inflación permanente de dos dígitos que ha creado devastadores efectos como se puede leer en un trabajo muy respetuoso y estupendo hecho por la Sociedad Norteamericana de Actuarios que analiza ¨Los devastadores efectos de la inflación en la Argentina¨ (ver Risks & Rewards ISSUE 68 AUGUST 2016 The Effects of Decades of High Inflation in Argentina, Society of Actuaries USA September 2016)
Estas decisiones no evitarán en el 2016 un déficit fiscal (incluyendo intereses de la deuda pública) levemente superior al del 2015, esto es, 6% del PBI.
Pero han cambiado el financiamiento del déficit. En 2015 la totalidad del déficit se financió con emisión monetaria y en 2016 ese financiamiento se redujo al 30%. Esta administración financia 4% del PBI se financian con deuda pública externa y sólo 2% con emisión monetaria.
Para el 2017 se mantendrá el mismo déficit del 6% porque el blanqueo permitirá recaudar con impuestos el 1% del PBI, pero la reparación histórica a los jubilados neutralizará la mayor recaudación.
Como cubrir el déficit fiscal sin afectar aun más a la población
En 2016 el gobierno nacional consiguió tomar en el exterior en 20.000 millones de dólares de los cuales 12.000 millones fueron para cancelar la deuda que tenía con los fondos buitres y con los atrasos que dejó la administración anterior. Los USD 8.000 millones restantes son utilizados para financiar el déficit fiscal. A su vez, los gobiernos provinciales también se endeudaron en otros 6.000 millones.
La deuda externa del gobierno a fines del 2001 llegaba al 54% del PBI y se redujo a comienzos del 2016 al 19%. En el 2016 la deuda externa para financiar el déficit fiscal aumentaría en 10.000 millones de dólares, es decir 2% del PBI y llevaría el endeudamiento externo al 21% del PBI.
A fines del 2017 habrá una deuda externa al 24% del PBI. Este porcentaje es muy aceptable y en la medida que la recesión ceda – hay algunos síntomas que veremos mas adelante – y que la política monetaria continúe siendo manejada con la mano de hierro del BCRA la inflación será menor al 20% en 2017 con un dólar de menos de $ 18.-
Inflación. Evolución. Hacia un control sustentable.
Los países de la región entre 1961 y 2015, tuvieron una base monetaria y una inflación con un ritmo promedio anual de 135% y 133%; respectivamente pero durante los últimos veinte años la emisión y la inflación bajaron a 12% y 5% en promedio anual.
La política monetaria que aplica esta administración hará bajar la inflación ¨núcleo¨, es decir la que se genera por la emisión monetaria y la desconfianza de la población en su moneda como resguardo de valor y porque el BCRA ha aplicado un ajuste monetario inédito en la historia argentina: redujo 20% en términos reales la emisión monetaria y recoge constantemente dinero circulante.
Pero no hay que crear falsas expectativas porque la política monetaria contractiva no es inmediata sobre la inflación, tardará más de un año en impactar sobre los precios en forma definitiva. Porque nuestra economía tiene muchos oligopolios formales e informales, 60 empresas proveen el 50% de los alimentos y bebidas controlando muy bien los precios a su favor, el mercado es muy chico, hay un desmedido proteccionismo necesario para no afectar aun más la recesión y porque los empresarios argentinos se han formado en medio de una inflación de dos dígitos durante toda su vida y tienen una forma de pensar muy distinta al resto del mundo.
Como han atravesado 50 años de inflaciones de dos dígitos anuales, convertibilidades, deflaciones, hiperinflaciones, su actitud es la de sobrevivir tan rentablemente como puedan, y esa mentalidad no se modifica sólo con medidas monetarias.
El efecto ya se nota porque la inflación real de agosto será cercana al 0.5% o menor (la suba y baja de las tarifas la puede llevar a 0 o menos, pero es circunstancial, en algún momento se ajustarán las tarifas).
En Agosto y en lla Ciudad de Buenos Aires la inflación fue de 0.5% mensual, 29,0 % Acumulado Anual y 43,2 % interanual.
Por lo tanto y tomando esa primera baja como consistente proyectamos una inflación promedio de 40% en 2016, bajando en forma real a 1,5% en diciembre.
La inflación se habrá controlado cuando se ubique en torno a 1,5% mensual durante muchos meses consecutivos. Estimamos una inflación para 2017 de 22%/24% superior all 17% que desea el BCRA, ergo la política monetaria contractiva debe continuar y la tasa de interés de referencia debe seguir en 3 a 4 puntos por encima de la inflación mensual anualizada.
Con esta política monetaria tan dura será posible bajar la inflación promedio mensual a 1,3% en el primer trimestre de 2017y seguir reduciendo con lo cual la inflación anual de 2017 podría llegar a 17%. El BCRA está haciendo un muy buen trabajo, caro, porque hay que pagar los intereses de las Lebac, que además son un negocio formidable para los Bancos que prestan sin riesgo, pero no hay muchas opciones.
Las primeras señales positivas.
Estimamos que en el primer semestre del 2017 la baja de la inflación se puede mantener y habrá mayor nivel de actividad en base al blanqueo y cierto impulso que generará sobre la actividad, el mayor consumo de los jubilados y la muy buena próxima cosecha.
Ya hay una línea de cambio de tendencia como puede verse en los gráficos siguientes:
Un 2017 mejor es posible, sin una gran reactivación ni mucho menos pero con una baja pronunciada de la tasa de inflación que será inferior a 20%
No se debe esperar mucha reactivación en una tan pequeña economía sin generar inflación y si se reduce en exceso la inflación será a costa de sacrificar cualquier reactivación. Estimamos en consecuencia y haciendo un acto de fe en cuanto a que se mantendrá la buena política monetaria para el 2017 u 3 / 4% de suba del PBI con 20 / 25% de inflación.
La nueva administración debe resolver dos problemas: salir de la estanflación bajándola inflación subiendo el PBI y que eso sea sustentable, es decir: que a una baja de la inflación no le siga aumento ni que a una suba de la actividad le siga una caída
PBI E INFLACION 2012-2016
INDEC
La pregunta es si este posible escenario 2017 de menor inflación no muy baja y más actividad no muy alta es suficiente para cambiar el ciclo.
Tenés que tener una idea mínima que en muchos casos te va a ayudar a tomar decisiones que a veces pueden cambiarte la vida o mejorar o empeorar un poquito alguna cosa. Leé. Informate. Hacete una idea real, no jodas más con Macri o Cristina o los chorros. Hacete una idea de la realidad nada más mirando numero ordenados. Un ejemplo:
El déficit fiscal sigue siendo el principal problema. Sin embargo hay señales positivas.
En Argentina, desde que se creó como apéndice de España siempre se gastó mas plata de la que se tenía, en todo nivel, tanto los privados como los gobiernos siempre.
Para cubrir la diferencia los privados se endeudaron, los gobiernos - todos - emitieron siempre dinero que cada vez valía menos y consiguieron, conseguimos, entre todos crear el país con la mayor inflación histórica y duradera del mundo o tomando prestado hasta el punto de tener que decir...muchachos no puedo pagar... a joderse.
Siempre en en todos los gobiernos se gastó demás y lo que se gastó siempre fue mal utilizado. Si le querés echar la culpa a la corrupción hacélo, la corrupción no es nueva existió siempre: en tu empresa y , en el gobierno. También el panadero, el verdulero, probablemente alguien o todos en tu casa (en los mínimos niveles, pero corrupción al fin es darle guita al cana o al inspector que no encuentra el matafuego en el negocio...) y probablemente vos mismo sin saberlo y en menor medida sos un corrupto.
Pero la corrupción, los Kirchner, los Pro (enla versión UCEDE) , Perón, Menem, los que rodearon a Alfonsín, los criminales militares (doblemente corruptos) todos se llevaron lo que era tuyo, pero no fue la corrupción la causa de que argentina sea el modelo a estudiar en todo el mundo como el estado que se auto generó dos hiperinflaciones solo, sin que una guerra lo obligara a pagar reparaciones ni porque una catástrofe le destrozó la economía. Lo hicimos solos.
Lo que pasa es que aveces los que tienen poder se van de mambo, como los militares asesinando y endeudando, los liberales monetaristas tomando prestado, los peronistas gastando mal y los kirchneristas poniendo la frutilla en el postre y llevándose hasta los dragones con cajas fuertes .
Por eso los que vinieron ahora - seguro que carmelitas descalzas no son - pero pelearon para llegar a manejar un país roto (porque obviamente les gusta el poder) con una economía que no daba ni para un mes más, te aseguro.
Por eso los primeros meses de gestión de la nueva administración tuvieron como objetivo liberar sin tener reservas el mercado cambiario y terminar con el default de la deuda. Se hizo. Naturalmente eso no iba a bajar la inflación que ya estaba por arriba del 42% anual y se ocuparon de velar a todos la recesión ocultada desde 2010.
La nueva administración en esa primera etapa compensó los menores recursos impositivos (por la eliminación de retenciones a las exportaciones y del impuesto a las ganancias) con una reducción del gasto público en subsidios y suspendiendo Obras Públicas poco claras, reduciendo el personal incorporado maliciosamente en los últimos tiempos de la gestión anterior y con mucha austeridad operativa.
Muy respetables economistas aseguran que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario en casi todo el mundo y es muy cierto, pero en argentina hay factores estructurales que la agravan. La teoría monetaria puede demostrar con números que la inflación es un fenómeno monetario. Si bien la economía es una ciencia social, en la relación entre emisión monetaria e inflación se acerca a una ciencia mas dura.
La inflación en economías grandes y abiertas, o sin vicios ocultos como es nuestro caso, se puede controlar con una adecuada política monetaria, así funciona en casi todo el mundo occidental. Siempre se afirma que los Bancos Centrales en el mundo controlan la inflación emitiendo sólo lo que crece la demanda de dinero, algo que afirman como un mantra muy respetados profesionales de la economía, sin embargo no siempre es así.
Alcanza con observar la forma en que se resolvió la enorme crisis del 2009 en EE.UU. para comprobar que hay un factor adicional a considerar: el respeto de la población por su moneda.
En esa crisis se emitió una cantidad similar a casi el 50% del dinero en circulación en EE.UU. y si la población hubiera desconfiado de la fortaleza de su moneda lo hubiera gastado convirtiéndolo en otras divisas o bienes de consumo, acelerando la velocidad de circulación y provocando un gran golpe inflacionario.
Eso no ocurrió porque la población se limitó a conservar su dinero porque siguió pensando que cumplía la función principal ¨resguardo de valor¨.
Hubiera resultado imposible ejecutar ese golpe monetario en argentina sin crear una inmediata hiperinflación, algo que hemos conseguido por nuestros propios medios dos veces sin que hubiera fuerzas externas que nos perjudicaran como reparaciones de guerra o catástrofes enormes.
La inflación en argentina es un fenómeno monetario, pero tiene muchos condimentos locales.
Las estadísticas no mienten e indican que entre 2008 y 2015 Argentina generó una inflación de 517% y se emitió por 546%. Entre 1941/2015 la emisión de base monetaria y la inflación ascendieron a 175% y 170% promedio anual.
Argentina la ha hecho durante 80 años.
En nuestro país ese concepto murió hace ya décadas por la inflación permanente de dos dígitos que ha creado devastadores efectos como se puede leer en un trabajo muy respetuoso y estupendo hecho por la Sociedad Norteamericana de Actuarios que analiza ¨Los devastadores efectos de la inflación en la Argentina¨ (ver Risks & Rewards ISSUE 68 AUGUST 2016 The Effects of Decades of High Inflation in Argentina, Society of Actuaries USA September 2016)
Estas decisiones no evitarán en el 2016 un déficit fiscal (incluyendo intereses de la deuda pública) levemente superior al del 2015, esto es, 6% del PBI.
Pero han cambiado el financiamiento del déficit. En 2015 la totalidad del déficit se financió con emisión monetaria y en 2016 ese financiamiento se redujo al 30%. Esta administración financia 4% del PBI se financian con deuda pública externa y sólo 2% con emisión monetaria.
Para el 2017 se mantendrá el mismo déficit del 6% porque el blanqueo permitirá recaudar con impuestos el 1% del PBI, pero la reparación histórica a los jubilados neutralizará la mayor recaudación.
Como cubrir el déficit fiscal sin afectar aun más a la población
En 2016 el gobierno nacional consiguió tomar en el exterior en 20.000 millones de dólares de los cuales 12.000 millones fueron para cancelar la deuda que tenía con los fondos buitres y con los atrasos que dejó la administración anterior. Los USD 8.000 millones restantes son utilizados para financiar el déficit fiscal. A su vez, los gobiernos provinciales también se endeudaron en otros 6.000 millones.
La deuda externa del gobierno a fines del 2001 llegaba al 54% del PBI y se redujo a comienzos del 2016 al 19%. En el 2016 la deuda externa para financiar el déficit fiscal aumentaría en 10.000 millones de dólares, es decir 2% del PBI y llevaría el endeudamiento externo al 21% del PBI.
A fines del 2017 habrá una deuda externa al 24% del PBI. Este porcentaje es muy aceptable y en la medida que la recesión ceda – hay algunos síntomas que veremos mas adelante – y que la política monetaria continúe siendo manejada con la mano de hierro del BCRA la inflación será menor al 20% en 2017 con un dólar de menos de $ 18.-
Inflación. Evolución. Hacia un control sustentable.
Los países de la región entre 1961 y 2015, tuvieron una base monetaria y una inflación con un ritmo promedio anual de 135% y 133%; respectivamente pero durante los últimos veinte años la emisión y la inflación bajaron a 12% y 5% en promedio anual.
La política monetaria que aplica esta administración hará bajar la inflación ¨núcleo¨, es decir la que se genera por la emisión monetaria y la desconfianza de la población en su moneda como resguardo de valor y porque el BCRA ha aplicado un ajuste monetario inédito en la historia argentina: redujo 20% en términos reales la emisión monetaria y recoge constantemente dinero circulante.
Pero no hay que crear falsas expectativas porque la política monetaria contractiva no es inmediata sobre la inflación, tardará más de un año en impactar sobre los precios en forma definitiva. Porque nuestra economía tiene muchos oligopolios formales e informales, 60 empresas proveen el 50% de los alimentos y bebidas controlando muy bien los precios a su favor, el mercado es muy chico, hay un desmedido proteccionismo necesario para no afectar aun más la recesión y porque los empresarios argentinos se han formado en medio de una inflación de dos dígitos durante toda su vida y tienen una forma de pensar muy distinta al resto del mundo.
Como han atravesado 50 años de inflaciones de dos dígitos anuales, convertibilidades, deflaciones, hiperinflaciones, su actitud es la de sobrevivir tan rentablemente como puedan, y esa mentalidad no se modifica sólo con medidas monetarias.
El efecto ya se nota porque la inflación real de agosto será cercana al 0.5% o menor (la suba y baja de las tarifas la puede llevar a 0 o menos, pero es circunstancial, en algún momento se ajustarán las tarifas).
En Agosto y en lla Ciudad de Buenos Aires la inflación fue de 0.5% mensual, 29,0 % Acumulado Anual y 43,2 % interanual.
Por lo tanto y tomando esa primera baja como consistente proyectamos una inflación promedio de 40% en 2016, bajando en forma real a 1,5% en diciembre.
La inflación se habrá controlado cuando se ubique en torno a 1,5% mensual durante muchos meses consecutivos. Estimamos una inflación para 2017 de 22%/24% superior all 17% que desea el BCRA, ergo la política monetaria contractiva debe continuar y la tasa de interés de referencia debe seguir en 3 a 4 puntos por encima de la inflación mensual anualizada.
Con esta política monetaria tan dura será posible bajar la inflación promedio mensual a 1,3% en el primer trimestre de 2017y seguir reduciendo con lo cual la inflación anual de 2017 podría llegar a 17%. El BCRA está haciendo un muy buen trabajo, caro, porque hay que pagar los intereses de las Lebac, que además son un negocio formidable para los Bancos que prestan sin riesgo, pero no hay muchas opciones.
Las primeras señales positivas.
Estimamos que en el primer semestre del 2017 la baja de la inflación se puede mantener y habrá mayor nivel de actividad en base al blanqueo y cierto impulso que generará sobre la actividad, el mayor consumo de los jubilados y la muy buena próxima cosecha.
Ya hay una línea de cambio de tendencia como puede verse en los gráficos siguientes:
Un 2017 mejor es posible, sin una gran reactivación ni mucho menos pero con una baja pronunciada de la tasa de inflación que será inferior a 20%
No se debe esperar mucha reactivación en una tan pequeña economía sin generar inflación y si se reduce en exceso la inflación será a costa de sacrificar cualquier reactivación. Estimamos en consecuencia y haciendo un acto de fe en cuanto a que se mantendrá la buena política monetaria para el 2017 u 3 / 4% de suba del PBI con 20 / 25% de inflación.
La nueva administración debe resolver dos problemas: salir de la estanflación bajándola inflación subiendo el PBI y que eso sea sustentable, es decir: que a una baja de la inflación no le siga aumento ni que a una suba de la actividad le siga una caída
PBI E INFLACION 2012-2016
INDEC
La pregunta es si este posible escenario 2017 de menor inflación no muy baja y más actividad no muy alta es suficiente para cambiar el ciclo.