Historia de dos choferes
fantasmas
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En las inmediaciones de la estacion de trenes de la localidad de Boulogne Sur Mer, hasta hace algunos años se encontraba situada la terminal de micros omnibus de corta distanncia de la linea 130, mas exactamente en la esquina de Moises Lebensohn y Godoy Cruz.
En la decada de los ´80, uno de los nuevos dueños de varios internos, adquirio en un remate en la provincia de Cordoba, un colectivo que mas tarde circularía con el numero 34 por las calles de Buenos Aires; sobre este colectivo se contaban algunas historias entre los choferes:
que antes de ser traído desde Córdoba esta unidad se encontraba en pésimas condiciones, debido a que había sido incendiado a propósito, y con uno de los choferes adentro! Esta unidad fue comprada a un muy bajo precio debido a su paupérrimo estado, para luego ser restaurada en Buenos Aires. Al poco tiempo de estar en circulación, comenzaron los rumores entre los choferes, de que el interno 34 no era normal, que desde Córdoba habían traído algo mas que un montón de hierros quemados para restaurar; se contaba que uno de los choferes del turno matutino, al subir al colectivo, se sentó en el sillón del conductor levanto la vista hacia los espejos, y en el segundo asiento de los que están de a dos, vio un hombre que estaba sentado con la vista hacia el suelo, el chofer sin darse vuelta le informo a la persona que estaba a sus espaldas, que el ascenso de pasajeros, se realiza desde la primer parada que estaba mas adelante, pero el misterioso hombre ni se inmutaba, - Tiene que bajarse! - Le dijo el chofer, pero el pasajero seguía sin moverse. Entonces el conductor opto por levantarse y acercarse, pero cuando este volteo hacia atrás ya no había nadie.
En otra ocasion uno de los jóvenes que realizaban el lavado de los colectivos , en medio de la noche se acerco corriendo, hasta el puesto donde se hacia el control de las planillas de los viajes de cada interno; al llegar a la garita le relato a los choferes, que se encontraban allí en ese momento, que al subir al interno 34, vio que todavía había un pasajero sentado, este pensó que se había quedado dormido y el chofer al bajar de la unidad no lo había visto; pero al acercarse desapareció ante sus ojos. Los choferes presentes lo miraron serios durante un momento, y luego echaron a reír.
La otra historia no es menor, es el relato de un chofer de la misma linea, que habría sido asesinado por un ajuste de cuentas. Como dato bizarro el sobrenombre del chofer era "el Chavo", el personaje de esta leyenda urbana, habría mantenido una deuda de dinero, con algún infame revendedor de droga. Al no haber podido saldar su deuda, en una noche fría de invierno se acerco, un hombre hasta la antigua terminal de la linea 130, y le habría dado muerte al chofer, efectuandole varios disparos. Al poco tiempo en distintas ocasiones varios choferes relatarían, que al estar realizando la espera que existe entre la llegada y la salida, en la terminal, estos se encontraban sentados alrededor de un fuego improvisado, y en una de las sillas que estaba vacía, aparecía el espectro de su antiguo compañero, para luego volver a desaparecer.
mi memoria, a las dos historias las conocia por que mi papa fue chofer de la linea durante varios años.