Esta herramienta funcionará sin necesidad de acceso a Internet; la podrán usar en todo el país y podría reducir el margen de error en los protocolos de actuación
"Cuando llegué a la oficina de un juez que tenía un caso de violación, me entregaron la ropa interior de la víctima para analizar, que estaba en una bolsa de plástico cerrada que habían guardado en el cajón de un escritorio. Una vez enviada al laboratorio, me avisaron que ya no servía como evidencia, dado que en cualquier caso de violación, la ropa interior se preserva en bolsas de papel madera, para evitar que las bacterias destruyan el material biológico elemental que se usa para armar un perfil genético del abusador", sostuvo a LA NACION Cristina Caamaño, directora de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip), de la Procuración General de la Nación.
Esta es sólo alguna de las anécdotas que demuestran una necesidad en el cuerpo de fiscales de todo el país de tener una herramienta que explique y simplifique las tareas complejas y variadas de protocolos actuantes. Es claro que cuando la evidencia de un caso queda desprotegida, porque no fue bien resguardada o porque se actuó de manera incorrecta en su recolección, la tarea para los investigadores y fiscales se vuelve imposible.
Para entender cómo actuar en estas situaciones, el equipo informático de la Datip desarrolló una aplicación para ayudar a los fiscales de todo el país a conocer los procedimientos de algunos de los protocolos de actuación existentes más comunes. LA NACION tuvo acceso a la aplicación antes de la presentación al público por parte de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y pudo interactuar con todas las funciones a las que tendrán acceso los fiscales.
Se llamará "Apoyo a las investigaciones penales" y resume cinco protocolos: femicidios, custodia de estupefacientes y precursores químicos, evidencia digital, violencia institucional (lesiones y homicidios) y escena del crimen. Asimismo, contará con una solapa de "Contactos", donde se podrán encontrar los distintos ministerios, defensorías y fuerzas de seguridad, y una tercer solapa llamada "Vía de acceso rápido", que contará con los teléfonos de morgues, bomberos, SAME, violencia de género y hasta empresas como LoJack, para poder ubicar un vehículo en caso de robo.
Ante la duda...
"Lo que más nos interesa es que la aplicación sea útil y además visiblemente cómoda para todos los fiscales, pero lo más importante es que se podrá descargar en cualquier teléfono (que funcione con sistema operativo IOS y Android) y no necesitará una conexión a Internet, por lo tanto en cualquier lugar del país podrán tener acceso ilimitado a todas las funciones", agregó Caamaño.
La semana pasada la app fue presentada con éxito a los fiscales Diego Iglesias, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), José Nebbia, fiscal ad hoc de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) y Horacio Azzolin, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelitos (Ufeci). El objetivo de la Datip es seguir mejorándola y escuchar sugerencias de los fiscales que conocen en profundidad los protocolos especializados y la hagan aún más dinámica e informativa.
"Tener acceso a estas tecnologías nuevas hace que el Ministerio Público Fiscal (MPF) se vaya modernizando. En casos de femicidio es fundamental que los fiscales tengan esta guía de protocolo, pues es importante la preservación de la escena del crimen y todos los rastros que puedan dar cuenta de la forma en la que se ejecutó un crimen. Por ejemplo, con indicios de violencia previa o signos de defensa como rastros de piel del atacante debajo de las uñas de la víctima, aporta datos que pueden reconstruir el componente adicional que asegura que fue un caso de violencia de género y no un homicidio simple", detalló Labozzetta.
Esta herramienta digital detalla el protocolo a seguir en una escena del crimen, un checklist para evitar contaminar la evidencia y asegurar el lugar del hecho. Para eso, se debe evitar que entre mucha gente al lugar, o que fumen, coman, o pisen indiscriminadamente la zona delimitada. En el caso de un fallecimiento, antes de mover un cuerpo, se debe fotografiar, filmar y realizar un croquis de cómo se encontró el cuerpo.
"La considero sumamente práctica ya que permite un rápido acceso a la información sin Internet, lo que adquiere mayor relevancia frente a la dificultad en la conexión que presentan algunas jurisdicciones de nuestro país", comentó Iglesias.
Existen riesgos adicionales en algunos casos: si está lloviendo en la escena del crimen, es más fácil que se borren huellas y rastros. Si se descubren drogas, se deben secuestrar, peritar y levantar muestras. También destacan las "reglas de oro" para cuidar la evidencia digital (hoy presente en la mayoría de los casos), que puede ir desde un teléfono celular hasta un servidor: es fundamental esperar la llegada de personal especializado antes de tocar cualquier dispositivo, de otra manera se puede perder información.
"Cuando llegué a la oficina de un juez que tenía un caso de violación, me entregaron la ropa interior de la víctima para analizar, que estaba en una bolsa de plástico cerrada que habían guardado en el cajón de un escritorio. Una vez enviada al laboratorio, me avisaron que ya no servía como evidencia, dado que en cualquier caso de violación, la ropa interior se preserva en bolsas de papel madera, para evitar que las bacterias destruyan el material biológico elemental que se usa para armar un perfil genético del abusador", sostuvo a LA NACION Cristina Caamaño, directora de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (Datip), de la Procuración General de la Nación.
Esta es sólo alguna de las anécdotas que demuestran una necesidad en el cuerpo de fiscales de todo el país de tener una herramienta que explique y simplifique las tareas complejas y variadas de protocolos actuantes. Es claro que cuando la evidencia de un caso queda desprotegida, porque no fue bien resguardada o porque se actuó de manera incorrecta en su recolección, la tarea para los investigadores y fiscales se vuelve imposible.
Para entender cómo actuar en estas situaciones, el equipo informático de la Datip desarrolló una aplicación para ayudar a los fiscales de todo el país a conocer los procedimientos de algunos de los protocolos de actuación existentes más comunes. LA NACION tuvo acceso a la aplicación antes de la presentación al público por parte de la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, y pudo interactuar con todas las funciones a las que tendrán acceso los fiscales.
Se llamará "Apoyo a las investigaciones penales" y resume cinco protocolos: femicidios, custodia de estupefacientes y precursores químicos, evidencia digital, violencia institucional (lesiones y homicidios) y escena del crimen. Asimismo, contará con una solapa de "Contactos", donde se podrán encontrar los distintos ministerios, defensorías y fuerzas de seguridad, y una tercer solapa llamada "Vía de acceso rápido", que contará con los teléfonos de morgues, bomberos, SAME, violencia de género y hasta empresas como LoJack, para poder ubicar un vehículo en caso de robo.
Ante la duda...
"Lo que más nos interesa es que la aplicación sea útil y además visiblemente cómoda para todos los fiscales, pero lo más importante es que se podrá descargar en cualquier teléfono (que funcione con sistema operativo IOS y Android) y no necesitará una conexión a Internet, por lo tanto en cualquier lugar del país podrán tener acceso ilimitado a todas las funciones", agregó Caamaño.
La semana pasada la app fue presentada con éxito a los fiscales Diego Iglesias, de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), José Nebbia, fiscal ad hoc de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Mariela Labozzetta, titular de la Unidad Fiscal Especializada de Violencia contra las Mujeres (UFEM) y Horacio Azzolin, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelitos (Ufeci). El objetivo de la Datip es seguir mejorándola y escuchar sugerencias de los fiscales que conocen en profundidad los protocolos especializados y la hagan aún más dinámica e informativa.
"Tener acceso a estas tecnologías nuevas hace que el Ministerio Público Fiscal (MPF) se vaya modernizando. En casos de femicidio es fundamental que los fiscales tengan esta guía de protocolo, pues es importante la preservación de la escena del crimen y todos los rastros que puedan dar cuenta de la forma en la que se ejecutó un crimen. Por ejemplo, con indicios de violencia previa o signos de defensa como rastros de piel del atacante debajo de las uñas de la víctima, aporta datos que pueden reconstruir el componente adicional que asegura que fue un caso de violencia de género y no un homicidio simple", detalló Labozzetta.
Esta herramienta digital detalla el protocolo a seguir en una escena del crimen, un checklist para evitar contaminar la evidencia y asegurar el lugar del hecho. Para eso, se debe evitar que entre mucha gente al lugar, o que fumen, coman, o pisen indiscriminadamente la zona delimitada. En el caso de un fallecimiento, antes de mover un cuerpo, se debe fotografiar, filmar y realizar un croquis de cómo se encontró el cuerpo.
"La considero sumamente práctica ya que permite un rápido acceso a la información sin Internet, lo que adquiere mayor relevancia frente a la dificultad en la conexión que presentan algunas jurisdicciones de nuestro país", comentó Iglesias.
Existen riesgos adicionales en algunos casos: si está lloviendo en la escena del crimen, es más fácil que se borren huellas y rastros. Si se descubren drogas, se deben secuestrar, peritar y levantar muestras. También destacan las "reglas de oro" para cuidar la evidencia digital (hoy presente en la mayoría de los casos), que puede ir desde un teléfono celular hasta un servidor: es fundamental esperar la llegada de personal especializado antes de tocar cualquier dispositivo, de otra manera se puede perder información.