Trelew: atraparon al “Chacal” López.

Ayer a las 19.30 recapturaron a Luis Alberto López, un peligroso violador que se había fugado el jueves del Centro de Detenciones de Trelew. Fue detenido cuando agredía a su expareja en una casa del barrio 274 viviendas, entre las calles Pablo Neruda y Love Parry.

La mujer habría dado cuenta de los posibles lugares donde se desplazaba y la Brigada de Investigaciones lo detuvo en un trabajo que contó con el apoyo de la Comisaría Cuarta.
Es conocido como “el Chacal”, ocasionaba disturbios en la casa de su exmujer al momento de la demora. Ofreció resistencia y debieron reducirlo entre varios efectivos.
El sujeto tiene una condena a 18 años de prisión por un caso de abuso sexual agravado con acceso carnal y por el vínculo, ocurrido hace más de una década. La justicia encontró responsable a López de haber violado a su propia hija, además de contagiarla de HIV, enfermedad que él mismo porta desde hace años.
Tras purgar parte de su pena en unidades carcelarias de Neuquén y Río Negro, el condenado fue traído a la zona y alojado en las dependencias contiguas a la Seccional Tercera desde donde se escapó tras saltar un paredón. El lugar cuenta con mínimas condiciones de seguridad, y pese purgar una condena de 18 años estaba en ese sitio. El Chacal, es de máxima peligrosidad.
Sangre y escupitajos
Al momento de la demora, el sujeto se sacó la remera y con sus codos ensangrentados intentó afectar al personal policial. También escupió al personal policial que entre unas 4 personas debieron frenar su resistencia.
El comisario Núñez, refirió que fue muy complicado trabajar en esas condiciones ya que la afección de VIH causó estupor en los uniformados. Informó que incluso, el sujeto procuró morder a una mujer policía.
Indicó que una vez dentro de la dependencia, siguió autoflagelándose de manera que quedó ensangrentado en sus partes.
“El Chacal” de Trelew : un violador con HIV que comprende sus acciones.
Luis López, condenado por abusar a su hija, amenazó contagiar a policías. Se escapó de una comisaría pero fue recapturado. Una historia de terror.
El operativo policial que derivó en la detención de Luis Alberto López el pasado viernes en horas de la tarde, dejó evidenciado el grado de peligrosidad que tiene el mencionado individuo.
Tras perseguirlo durante doscientos metros, personal policial de la Brigada de Investigaciones de Trelew, lo pudo aprehender en plena vía pública, no sin antes correr el riesgo ante los intentos de agresión de aquel no sólo físicamente, sino con permanentes amenazas “de contagiarlos” a través de su saliva y sangre a raíz de su condición de portador de HIV.
Violación y contagio
López fue condenado en febrero del 2006 a 14 años, más otros cuatro por los jueces Daniel Rebagliatti Russell, Guillermo Lleral y Alicia Villaseca por ser autor material y penalmente responsable del delito de abuso sexual agravado por el vínculo y bajo la modalidad del delito continuado en relación a los hechos perpetrados entre el 7 de mayo de 2004 y el mes de noviembre del mismo año, en perjuicio de su hija, que, por ese entonces, tenía 9 años de edad.
Tamaño suceso aberrante no sólo le provocó a la niña un daño físico y emocional irreparable, sino también la contagió de HIV.
Luego de purgar parte de su pena en unidades carcelarias de Neuquén y Río Negro, el condenado fue traído a Trelew y fue alojado en el edificio anexo a la comisaría Tercera de esa ciudad, donde se hallan aquellos presos que purgan su castigo por delitos sexuales y de allí se escapó el jueves último, saltando un paredón, para ser detenido 24 horas después cuando había generado disturbios en una vivienda de una expareja (con el objetivo de intentar agredirla) ubicada en el barrio 274 Viviendas, entre las calles Pablo Neruda y Love Parry de ese conglomerado barrial del este trelewense.
Provocaciones
Sin embargo y a pesar de su detención, “El Chacal” siguió provocando a los efectivos policiales, ya que se autoflageló y los amenazaba cuando era derivado a su celda. Lo que también produjo preocupación en la planta de los internos de esa cárcel provincial de mediana seguridad; ya que Luis López es considerado no sólo por los policías, sino también por los mismos presos como una persona de perfil muy violento.
Comprende sus actos
A raíz de ello, miembros de la fuerza policial chubutense analizaban la posibilidad de trasladarlo a uno de los pabellones preparados para este tipo de sujetos que existen en la Unidad 6 de Rawson del Servicio Penitenciario Federal, organismo con más experiencia y control en estas cuestiones tan delicadas.
No obstante su pasado de adicciones, su status de violento y la enfermedad que padece, Luis Alberto López “no presenta indicadores de insuficiencia o alteraciones morbosas de sus facultades mentales, pudiendo comprender –al momento del examen y durante el lapso de tiempo que habrían ocurrido los hechos- la eventual criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones”, circunstancia entonces que permite descartar la existencia de causales de inimputabilidad. Así lo marcó un informe sicológico elaborado por profesionales de la salud mental en el momento que fue condenado a la pena que está cumpliendo por abusar sexualmente de su hija.
