
Algunos parecen directamente salidos de la imaginación extravagante de un escritor, y muchos se han hecho conocidos por personajes de libros y películas, pero son afecciones reales. Estos son algunos de los trastornos mentales más extraños que hayan sido diagnosticados.
Síndrome de Estocolmo: Rehenes que sienten simpatía por sus secuestradores. El nombre deriva del robo de un banco en Estocolmo, Suecia, en el que los secuestrados se encariñaron con sus secuestradores y rechazaron testificar en contra de ellos.
Síndrome de Lima: Secuestradores que empatizan con los secuestrados. Recibe su nombre de la toma de rehenes en la embajada japonesa en Lima, Perú, por parte de miembros del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, quienes a los pocos días liberaron a los rehenes sin preocuparse por las consecuencias.
Síndrome de Diógenes: Auto-negligencia extrema, tendencia a la reclusión y acumulación compulsiva de objetos y animales. Suele darse en ancianos, y está asociado a la depresión senil.
Síndrome de París: Condición exclusiva de los turistas japoneses, que se deprimen en la capital francesa. Doce japoneses por año padecen esta afección y tienen que volver a su país natal. Se trata de una forma severa de “shock cultural”.
Síndrome de Stendhal: Taquicardia, mareos e incluso alucinaciones en personas que contemplan obras de arte de gran belleza. Debe su nombre y primera descripción al autor francés, quien vivió este fenómeno durante su visita a Florencia en 1817.
Síndrome de Jerusalén: Aparición de ideas religiosas obsesivas e ilusiones psicóticas desencadenadas por la visita a la ciudad de Jerusalén.
Síndrome de Capgras: Trastorno por el cual una persona cree que alguno de sus conocidos más cercanos ha sido reemplazado por un impostor idéntico.
Síndrome de Fregoli: En este síndrome, la persona afectada cree que individuos diferentes son en realidad una única persona que cambia de apariencia.
Síndrome de Cotard: Patología por la que una persona cree que está muerta, no existe, se está pudriendo o ha perdido su sangre y órganos internos.
Paramnesia Reduplicativa: Ideación delirante por la que una persona cree que un espacio ha sido duplicado, y existe en dos o más lugares simultáneamente.
Alicia en el país de las maravillas: Este trastorno hace que las personas pierdan la capacidad de orientación espacial y de percepción temporal, como los efectos creados en la genial novela de Lewis Carroll. En algunos casos, pacientes han relatado dificultades para establecer el tamaño de los objetos que ven.
Folie à deux o Trastorno psicótico compartido: Es un raro síndrome psiquiátrico en el que un síntoma de psicosis es transmitida de un individuo a otro.
Inserción de pensamiento: En este caso, el paciente cree que sus pensamientos no son propios sino que provienen de otra persona específica. Es una alucinación sintomática característica de la esquizofrenia.
Otelo: como en el caso del personaje de la obra de Shakespeare, quien padece el delirio tiene la total certeza de que su pareja le está siendo infiel, aunque no haya ninguna evidencia. Este delirio excede los celos y a menudo desemboca en situaciones violentas.
Licantropía Clínica: se trata de casos en los que una persona cree que es un animal o que se está convirtiendo. En general el animal elegido para este delirio es el lobo, pero se han reportado casos de personas que creen convertirse en ranas, gatos, caballos, hienas, aves e incluso abejas.
El doble: el paciente sufre la certeza de que existe alguien que se ve exactamente igual a él, pero tiene otra personalidad y otra vida. Este delirio puede desencadenarse respecto de una persona cercana, como un familiar, tanto como de un total desconocido.
Síndrome de Amok: Amok proviene de una palabra malaya, “meng-"mok”, la cual significa “atacar y matar con ira ciega”. El Síndrome es definido por la Organización Mundial de la Salud como “un episodio aleatorio, aparentemente no provocado, de un comportamiento asesino o destructor de los demás, seguido de amnesia y/o agotamiento. A menudo va acompañado de un viraje hacia un comportamiento auto-destructivo.
Apotemnofilia: También conocido como «Body Integrity Identity Disorder» (BIID), la apotemnofilia es un desorden de la identidad de la integridad corporal, la apotemnofilia es un desorden de la identidad de la integridad corporal; es decir, es el gusto, preferencia y búsqueda activa por realizarse amputaciones en su cuerpo sin necesidad médica.
Psicosis de Wendigo: La psicosis de Wendigo es un trastorno mental en que una persona anhela la carne humana y piensa que se están convirtiendo en un caníbal (a pesar de una abundancia de alimentos saludables disponibles). Nadie conoce cómo se desencadenó la enfermedad entre las comunidades indígenas americanas donde prevaleció. Los casos más excepcionales fueron tratados por los curanderos de la tribu, pero los intentos de curar no fueron del todo eficaces. Las personas con este padecimiento empezaron a ser una amenaza para su entorno actuando de forma violenta o adoptando comportamientos anti-sociales. Mientras que algunos han negado la existencia de la enfermedad, hay una serie de testigos creíbles, tanto por parte de las comunidades indígenas y por los visitantes, médicos y voluntarios que tratan de demostrar que la psicosis Wendigo es un fenómeno real. Wendigo es una criatura sobrenatural que es parte de la mitología de ciertos pueblos indígenas de América del Norte.
