Un zumbido te despierta justo a punto de conciliar el sueño. Enciendes la luz y nada. El proceso se repite de forma exasperante hasta que por fin localizas a la condenada alimaña posada en la pared. Tu descanso está en juego y solo tienes esa oportunidad. Calculas mentalmente la trayectoria del golpe mientras desearías tener un arma infalible capaz de fulminarlo sin fallar. ¿Por qué nadie ha inventado todavía un láser contra mosquitos?
Cualquiera que se haya encontrado antes en esa situación puede identificarse con ese sentimiento. Ninguno de los remedios que conocemos para eliminar mosquitos es efectivo al cien por cien. Las mosquiteras se mueven y dejan huecos. El efecto de los repelentes dura poco, y no es cosa de fumigar toda la habitación con insecticida cada vez que oigamos un zumbido.
No se trata solo una cuestión de conciliar el sueño. Los mosquitos son el principal vector de enfermedades mortales como la Malaria, el Dengue, la Fiebre Amarilla o el Zika. Según la Organización Mundial de la Salud, las picaduras de mosquito se cobran más de 725.000 muertes al año en todo el mundo. En más de una ocasión incluso se ha planteado la idea de exterminar completamente la especie mediante armas biológicas diseñadas expresamente para ello. El problema de esta solución, por atractiva que nos parezca, es que los científicos no están seguros del daño que la desaparición de los mosquitos podría ocasionar en el ecosistema. Hay cientos de especies de animales que se alimentan de ellos.
Confieso que la idea de un cañón láser capaz de aniquilar mosquitos me sobrevino una mañana tras levantarme con 38 picaduras de mosquito solo en una pierna (Lo se porque las conté. Vivir en un país tropical tiene sus inconvenientes). Si se me ocurrió un láser y no otro tipo de arma es porque pensé que el haz de algunos punteros especialmente potentes parece el instrumento ideal contra un mosquito. Es silencioso, no desplaza el aire y, para cuando el mosquito pueda reaccionar, probablemente el haz haya calcinado irremediablemente sus delicadas alas.
Resulta que no andaba muy desencaminado. Una compañía lleva años tratando de desarrollar precisamente eso, un cañón láser contra mosquitos. Bienvenidos a Intellectual Ventures.
La respuesta a la pregunta es que en definitiva, el cañón láser contra mosquitos sí existe, pero aún no está a la venta. Probablemente el problema de Photonic Fence no es técnico, sino de planteamiento. Desde el principio se concibió como un dispositivo para salvar vidas en países en vías de desarrollo, pero ese tipo de planes nunca son muy rentables. En 2016, el jefe de desarrollo de producto de Intellectual Ventures, Arty Makagon, mostró de nuevo el prototipo del cañón láser antimosquitos, esta vez en Alemania. Makagon reconoció que la compañía tratará de lanzarlo primero en países con mayor poder adquistivo para hacerlo rentable y poder emplearlo para el uso para el que se concibió originalmente.
En su presentación original, Nathan Myhrvold aseguraba que el prototipo se había ensamblado usando componentes de eBay y que su coste se podría reducir a solo 50 dólares. La mañana en la que conté 38 picaduras hubiera pagado 500 por él. Si añaden función contra moscas estoy dispuesto a pagar incluso más. Ya están tardando.