En enero del 86, la Selección Argentina de fútbol viajó a Tilcara, Provincia de Jujuy, de la mano de Carlos Salvador Bilardo.
El objetivo de este viaje era entrenar y testear a los jugadores en un espacio que se asemejara a las condiciones de altura del Distrito Federal de México, de cara al mundial de fútbol del 86.
Lógicamente la visita revolucionó a todos los habitantes de Tilcara. Según cuentan los que fueron los sparrings en aquellos entrenamientos, los jugadores establecieron relaciones con la gente de Tilcara y de hecho entrenaron juntos en la cancha de Pueblo Nuevo, una de las tres canchas de la localidad. Como también se sabe, el plantel se enteró de los milagros que obraba la virgen y fue creciendo la idea de ir a hacerle un pedido y una promesa que nos involucra a todos como hinchas de la selección. Los jugadores le prometieron a la virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral que si salían campeones, ellos iban a volver a Tilcara para agradecerle.
La realidad es que nunca volvieron, y Argentina no volvió a salir campeón del mundo.
El objetivo de este viaje era entrenar y testear a los jugadores en un espacio que se asemejara a las condiciones de altura del Distrito Federal de México, de cara al mundial de fútbol del 86.
Lógicamente la visita revolucionó a todos los habitantes de Tilcara. Según cuentan los que fueron los sparrings en aquellos entrenamientos, los jugadores establecieron relaciones con la gente de Tilcara y de hecho entrenaron juntos en la cancha de Pueblo Nuevo, una de las tres canchas de la localidad. Como también se sabe, el plantel se enteró de los milagros que obraba la virgen y fue creciendo la idea de ir a hacerle un pedido y una promesa que nos involucra a todos como hinchas de la selección. Los jugadores le prometieron a la virgen de Copacabana del Abra de Punta Corral que si salían campeones, ellos iban a volver a Tilcara para agradecerle.
La realidad es que nunca volvieron, y Argentina no volvió a salir campeón del mundo.