Este matemático inglés está considerado como uno de los grandes padres de las ciencias computacionales.
George Boole nació en la localidad inglesa de Lincoln un 2 de noviembre del 1815. Lo hizo en una casa humilde, en la que el cabeza de familia profesaba un gran amor hacia las matemáticas que acabó traspasando a su hijo, que además de domar los números con una facilidad asombrosa, a los 15 años hablaba inglés, francés, alemán, italiano y latín.
A George Boole se le considera uno de los padres de las ciencias computacionales, en gran medida por su invención del álgebra booleana. Este profesor de la Queen-College de Cork (Irlanda) creó el primer sistema de lógica matemática conocida como álgebra de la lógica. Según un artículo de Tecnología publicado en la BBC, «inventó hace más de 150 años cómo buscar en Google». Y es que todos los motores de búsqueda se basan en unos principios de lógica ideados por este matemático adelantado a su tiempo. George Boole falleció en diciembre de 1864 a causa de una fiebre sin tener ni la más remota idea de lo que era Google, pero sin embargo sus aportaciones, aunque en vida no fueron tan reconocidas, resultaron decisivas para el desarrollo de este gigante tecnológico. Su sistema de álgebra es imprescindible para la programación moderna.
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El álgebra de George Boole se basa en un sistema matemático en el que solo existen el 0 y el 1. Su publicación más importante fue Investigación sobre las leyes del pensamiento, que cuando vio la luz en 1854 pasó desapercibida, pero 70 años más tarde fue rescatada por Claude Elwood Shannon, un ingeniero y matemático estadounidense.
Como curiosidades, George Boole se casó Casado con Mary Everest, la sobrina de George Everest, uno de los grandes topógrafos de la historia y la persona en cuyo honor se bautizó al pico más alto del planeta. George Boole, además de dar nombre a ese tipo de álgebra, también lo hace con un cráter lunar. En realidad, este satélite está plagado de cráteres de impacto (los que so producen debido a la colisión de meteoritos sobre su superficie). Muchos de ellos llevan nombres de matemáticos: Gauss, Niels Henrik Abel o el mismo Arquímedes también han dejado su huella en la luna.
George Boole nació en la localidad inglesa de Lincoln un 2 de noviembre del 1815. Lo hizo en una casa humilde, en la que el cabeza de familia profesaba un gran amor hacia las matemáticas que acabó traspasando a su hijo, que además de domar los números con una facilidad asombrosa, a los 15 años hablaba inglés, francés, alemán, italiano y latín.
A George Boole se le considera uno de los padres de las ciencias computacionales, en gran medida por su invención del álgebra booleana. Este profesor de la Queen-College de Cork (Irlanda) creó el primer sistema de lógica matemática conocida como álgebra de la lógica. Según un artículo de Tecnología publicado en la BBC, «inventó hace más de 150 años cómo buscar en Google». Y es que todos los motores de búsqueda se basan en unos principios de lógica ideados por este matemático adelantado a su tiempo. George Boole falleció en diciembre de 1864 a causa de una fiebre sin tener ni la más remota idea de lo que era Google, pero sin embargo sus aportaciones, aunque en vida no fueron tan reconocidas, resultaron decisivas para el desarrollo de este gigante tecnológico. Su sistema de álgebra es imprescindible para la programación moderna.
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El álgebra de George Boole se basa en un sistema matemático en el que solo existen el 0 y el 1. Su publicación más importante fue Investigación sobre las leyes del pensamiento, que cuando vio la luz en 1854 pasó desapercibida, pero 70 años más tarde fue rescatada por Claude Elwood Shannon, un ingeniero y matemático estadounidense.
Como curiosidades, George Boole se casó Casado con Mary Everest, la sobrina de George Everest, uno de los grandes topógrafos de la historia y la persona en cuyo honor se bautizó al pico más alto del planeta. George Boole, además de dar nombre a ese tipo de álgebra, también lo hace con un cráter lunar. En realidad, este satélite está plagado de cráteres de impacto (los que so producen debido a la colisión de meteoritos sobre su superficie). Muchos de ellos llevan nombres de matemáticos: Gauss, Niels Henrik Abel o el mismo Arquímedes también han dejado su huella en la luna.