
YO SOY UNA MUJER
Marina Colasanti
Yo soy una mujer
a la que siempre le gustó
menstruar.
Los hombres vierten sangre
por dolencias
sangrientas
o puñales clavados,
encarnada urgencia
a ser estancada
encerrada
en la mañana oscura
de la arteria.
En nosotras
la sangre aflora
como fuente
en lo cóncavo del cuerpo,
ojo de agua escarlata,
encharcado satén
que se escurre
en hebras.
Nuestra sangre se da
en mano besada,
se entrega al tiempo
como al viento la lluvia.
La sangre masculina
tiñe las armas
y el mar,
empapa la tierra
de los campos de guerra,
salpica las banderas,
mancha la historia.
La nuestra, contenida
en blancos paños,
resbala sobre el coxis,
persigna el lecho,
manso sangrar sin grito
que anuncia
las redes de la hembra.
Yo soy una mujer
a la que siempre le gustó
menstruar.
Pues hay una sangre
que corre hacia la Muerte.
Y la nuestra
que se entrega a la Luna.
MUJER
Griselda Álvarez Ponce de León
Nacer mujer es un inmenso reto,
circunstancia toral, dura la vida,
la hembra viene en pecado concebida
y el hombre nace lleno de respeto.
Buscas no ser objeto, ser sujeto...
con tu ovárica fuerza sostenida.
para luchar con alma dividida
porque no en todo lograrás boleto.
Te dan sencillo mas te exigen doble,
sangras ante la ley cada conquista,
en la maternidad, sustancia doble,
gigante siempre aunque el dolor embista,
por fuera suave, muy adentro roble,
pero te hacen, a golpes, ¡feminista!
MENSAJE URGENTE A MI MADRE
Daisy Zamora
Fuimos educadas para la perfección:
para que nada fallara y se cumpliera
nuestra suerte de princesa-de-cuentos infantiles.
¡Cómo nos esforzamos, ansiosas por demostrar
que eran ciertas las esperanzas tanto tiempo atesoradas!
Pero envejecieron los vestidos de novia
y nuestros corazones, exhaustos,
últimos sobrevivientes de la contienda.
Hemos tirado al fondo de vetustos armarios
velos amarillentos, azahares marchitos
ya nunca más seremos sumisas ni perfectas.
Perdón, madre, por las impertinencias
de gallinas viejas y copetudas
que sólo saben cacarearte
bellezas de hijas dóciles y anodinas.
Perdón, por no habernos quedado
donde nos obligaban la tradición
y el buen gusto.
Por atrevernos a ser nosotras mismas
al precio de destrozar
todos tus sueños.

MIENTRAS TÚ
Bessy Reyna
Mientras tú
llegas a la casa,
abres una cerveza
observas la televisión
mientras tú
te acomodas en tu sillón de siempre
comentas lo duro que se pasa en la oficina
ocultas la veces que le propusiste a la
secretaria una cita
las veces que con tus compañeros en el café
piropeaste a las mujeres
mientras tú
decides a cuál bar irás hoy
o te sumerges en el comercial y esperas la cena
ella
trata de olvidarse de los piropos de mal gusto
que soportó camino al trabajo
de las proposiciones del jefe y los clientes
ella
trata de preparar la cena
arreglar la casa
sonreír a los niños
y pretender que tus escapadas
son un juego pasajero
que tus caprichos son un juego pasajero
y que a pesar de todo ella es una
Señora feliz.
SI ME QUIERES, QUIÉREME ENTERA
Dulce María Loynaz
Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
y morena...
Quiéreme día, quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana abierta!
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda... O no me quieras!

INDIAN SUMMER
Dorothy Parker
En la juventud, me esmeraba
Por agradar a mis amantes
Y cambiar -conforme cambiaba
De hombres -de gusto y semblante.
Pero ahora que sé lo que sé
Y que hago lo que me agrada,
Si no te gusto como soy, te
Me vas, mi amor, a la chingada
INFORME POLICIAL
María Montero Zeledón
Hay una mujer
que no puedes mirar
porque el velo que la cubre
está hecho de tus migajas.
Hay una mujer
que no puedes abrazar
-ni siquiera lo intentes-.
Ella misma no sabe
dónde empieza la ternura
dónde el abismo.
Todo lo hace por casualidad.
Hay una mujer
que escucha
el amor
sólo cuando viene
en boca de los muertos.
Hay una mujer
que no puedes tener.
Es tan hombre como tú.