Stefanie Bambrough. Durante una época incluso apartó el fitness por el porno, porque como ella dice “lo quiero y lo necesito. Puede aplicarse a cualquier cosa”.
Dakota Cochrane. Dakota compaginaba en secreto las artes marciales mixtas con el cine adulto gay.
Paul Donahoe. Paul era el orgullo del equipo de lucha libre de la universidad de Nebraska, hasta que un día su rendimiento empezó a decaer sin razón aparente y pasando casi al olvido.
Jonathan de Falco. Jonathan era un futbolista belga que militaba en el Denize de la segunda división. Tras el descenso de su equipo y en busca de dinero, un día, un productor de cine porno gay le propuso rodar una película y terminó saliendo del clóset.
Eva Roob era una jugadora emergente del Nuremberg cuando un día decidió probar en una cinta de pornografía. La cosa no quedo ahí y empezó a compatibilizar los dos trabajos, hasta que se hizo insostenible