La mujer en cuestión se enfureció, pero el precio que ofrecieron por ella la sorprendió
INGLATERRA (Redacción) - "Se vende esposa usada” fue el título que un marido le puso a su aviso clasificado publicado en eBay. A su mujer no le hizo nada de gracia y la reacción de los potenciales compradores fue asombrosa. La subasta se viralizó .
Simon O'Kane, de 33 años, hizo enfurecer a su mujer Leandra, de 27. El joven quiso vengarse porque su esposa no lo atendió cuando estaba enferma.
Para promocionarla, puso los pros y contras de la joven. Tiene "carrocería decente”, pero "a menudo hace un ruido imposible de silenciar a menos que ordenes nuevas y brillantes piezas de metal”, escribió.
"Estaba totalmente enfurecida. Quería matarlo. Todos en el trabajo lo vieron y se rieron, dándose vuelta para mirarme. No solo me puso en venta, sino que también agregó una pésima foto”, reveló Leandra al medio The Mirror.
"Él siempre se queja de que está mal, es muy hipocondríaco, y luego va al gimnasio durante tres a cuatro horas en un día”, se quejó la joven.
Sin embargo, confesó que se sorprendió por el alto precio que algunos estaban dispuestos a pagar por ella: más de 65.888,00 libras esterlinas, unos 1.310.421,64 pesos argentinos.
INGLATERRA (Redacción) - "Se vende esposa usada” fue el título que un marido le puso a su aviso clasificado publicado en eBay. A su mujer no le hizo nada de gracia y la reacción de los potenciales compradores fue asombrosa. La subasta se viralizó .
Simon O'Kane, de 33 años, hizo enfurecer a su mujer Leandra, de 27. El joven quiso vengarse porque su esposa no lo atendió cuando estaba enferma.
Para promocionarla, puso los pros y contras de la joven. Tiene "carrocería decente”, pero "a menudo hace un ruido imposible de silenciar a menos que ordenes nuevas y brillantes piezas de metal”, escribió.
"Estaba totalmente enfurecida. Quería matarlo. Todos en el trabajo lo vieron y se rieron, dándose vuelta para mirarme. No solo me puso en venta, sino que también agregó una pésima foto”, reveló Leandra al medio The Mirror.
"Él siempre se queja de que está mal, es muy hipocondríaco, y luego va al gimnasio durante tres a cuatro horas en un día”, se quejó la joven.
Sin embargo, confesó que se sorprendió por el alto precio que algunos estaban dispuestos a pagar por ella: más de 65.888,00 libras esterlinas, unos 1.310.421,64 pesos argentinos.