Reconociendo a una gran mujer argentina!!! De Eva a Evita: "la Abanderada de los humildes" Una anécdota que la pinta de cuerpo entero La leyenda fue recogida por Libertad Demitrópulos, biógrafa de Evita, en su libro "Eva Perón". En el barrio, por demás humilde, la lluvia y el frío se hacían sentir con mayor intensidad. Dentro de una habitación, un hombre pobre se debatía entre la vida y la muerte. Un amigo decide transportarlo sobre sus hombros hasta el hospital más cercano. Los acompañaba su mujer que, desesperada, veía como su esposo estaba a punto de morir. "De pronto -cuenta Demitrópulos- esa atroz calle de un barrio pobre de Avellaneda es iluminada por los potentes faros de un auto que se aproxima. ¿Quién podía andar a esas horas y en el barrial? Los autos no circulaban en esa calle ni siquiera en pleno día. Era extraño; más bien increíble. Pero el coche ha llegado hasta ellos y una voz de mujer, clara y vibrante dice: -Si es un enfermo suba, rápido. Se acercan. Agradecen. Si, necesitamos urgente atención para este enfermo que se muere: una úlcera perforada. La esposa agrega: -No tenemos adonde llevarlo, no tenemos recomendación para algún hospital. Del coche baja una joven, se ve a la luz de los faros que es bella y que está vestida con elegancia. Ayudó a subir a los tres. -No se preocupen. Yo conozco un médico de un hospital. Vamos allá". La mujer dio la orden al chofer de dirigirse a un hospital de la Ciudad de Buenos Aires. La mujer del enfermo, al recordar a los niños que han quedado solos en su casa llora, lo que llama la atención de la otra, quien le pregunta si sufre. Llegados al hospital, la joven baja del auto y requiere la presencia de un médico: "Dígale que Eva Duarte trae un enfermo grave". El médico, que se hizo presente, explicó que hombre necesitaba una urgente operación: "Ah, Evita, quien pudiera ser uno de tus protegidos", le dijo. El hombre fue operado y Eva se marchó ya que, dijo, estaba filmando una película, pero volvió a diario para visitarlo y llevarle los remedios que necesitaba y comida para su mujer y sus hijos. "El hombre -concluye la autora- era un obrero ferroviario y, como la mayoría de los trabajadores de ese gremio era un anarco-sindicalista, descreído y escéptico. Eva Duarte y el obrero se hicieron amigos, conversaron mucho sobre la situación política del país del que Eva ya tenía ideas muy claras y, a partir de entonces, la vida que los había cruzado los hizo actuar en muchas circunstancias críticas para ellos y para la Patria, hasta que, finalmente, los separó con la muerte de ella, once años después". La fundación fue un capricho con los fondos del general El propio Juan Domingo Perón describió, años después de la muerte de quien fuera su segunda esposa, cómo se cristalizó la idea de Evita de tener una fundación para ayudar a los más pobres. "Mi mujer decidió dedicarse a la asistencia social y se instaló en el Ministerio de Trabajo, del que era titular José María Freire. Su competencia era distinta. Eva intervenía para los casos que eran infinitos, que escapaban al control y a la actividad del ministro. Nació así la Fundación Eva Perón, un organismo para la ayuda social de niños, muchachos, hombres, mujeres y ancianos, creando escuelas, hogares, clínicas, ambulancias y preventorios a los que el pueblo accedía sin ningún desembolso. Para los primeros fondos, Eva recurrió a mí. Una noche, en la mesa, me expuso su programa. Parecía una máquina de calcular. Por fin le di mi asentimiento. Le pregunté: ¿Y el dinero? Ella me miró divertida. Muy simple -me dijo- comenzará con el tuyo. ¿Con el mío? -dije-. ¿Cuál? Tu sueldo como presidente. El primer decreto ley de protección a la fundación fue creado por mi mujer en la mesa; no estaba lleno de artículos, pero fue más drástico que cualquier ley escrita.
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
65visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos: