La lista de ingredientes de los productos exhibidos en los supermercados suele ser una interminable secuencia de “sabores artificiales idénticos al natural”. Sin embargo, más allá de este juego de imitaciones lo que más importa en los productos naturales, y pocas veces puede replicarse, son las propiedades saludables y nutritivas que ofrece su consumo. Uno de los productos con más
beneficios
es la miel, así que si quieres asegurarte de su autenticidad solo debes poner en práctica estos trucos.
1. Viértela en agua
Si se desintegra y se mezcla con el líquido NO es pura.
Si se concentra como una masa en la parte de abajo Sí es pura.
2. Unta la punta de una servilleta y préndele fuego
Si no se quema, no es pura.
Si se quema es pura.
3. Pon una gota en una de las uñas de tu mano
Si se derrama no es pura.
Si se queda intacta es pura.
¿Los pondrás en práctica?
3 formas de comprobar si la miel que compraste es 100% legítima