No fue hasta que los europeos tomaran América del Norte que las tribus nativas de esa región adoptaron la idea de los roles de género como una categoría rígida. Para los Nativo Americanos, no existía un 'set de reglas' que los hombres y mujeres tenían que cumplir con el fin de ser considerados miembros "normales" de su tribu.
Es más, como cuenta la página Indian Country Today , la gente que tenía características tanto "masculinas" como "femeninas" era vista como dotada de dones por la naturaleza y, por lo tanto, capaz de entender los dos lados de todo. En todas las comunidades se reconocían estos roles de género, solo que con distintos -pero muy parecidos- nombres: Mujer, hombre, mujer de dos espíritus, hombre de dos espíritus, y transgénero.
La página antes mencionada muestra algunos ejemplos de términos usados para describir lo mismo. Cuenta que "los Navajo se refieren a los 'dos espíritus' como 'Nádleehí' (que significa "uno que se transformó", dentro de los Lakota está el 'Winkté' (nombre que se da a los hombres que tienen la costumbre de comportarse como mujeres), para los Ojibwe, el 'Niizh Manidoowag' (literalmente traducible a "dos espíritus", mientras que los Cheyenne tienen al Hemaneh ("mitad hombre, mitad mujer), para nombrar a unos pocos.
El propósito del concepto de 'dos espíritus' es el de dar una posible traducción occidental a esta serie de nombres, pero no siempre este ejercicio es totalmente exacto en su vuelta a los lenguajes nativos. Por ejemplo, en el idioma Cherokee Iroqués no hay manera de traducirlo, pero esta tribu sí tiene términos de variación de género para nombrar a 'mujeres que se sienten como hombres y viceversa'.
Osh-tisch izquierda y su esposa a la derecha.
En las culturas Nativo Americanas, la gente era valorada por su contribuciones a la tribu, más allá de su masculinidad o feminidad. Según Indian Country Today, los padres no asignaban roles de género a los niños, cuyas ropas tendían a ser de género neutral. No existían, además, preconcepiones o ideales con respecto a de qué forma una persona debía amar; simplemente era un acto natural que ocurría sin juicios alrededor.
Peggy y Buck , indios navajos , Peggy a la derecha con "dos espiritus"
1880-1890
Al contrario de lo que vemos en la actualidad, la gente de 'dos espíritus' en la América pre-contacto europeo era altamente venerada, y las familias que tenían un miembro así entre ellos era considerada suertuda. Se creía que el hecho de que una persona pueda ver el mundo con los ojos de ambos 'espíritus' (femenino y masculino) al mismo tiempo era un regalo del Creador.