Es dueño de la naviera más grande del mundo en transporte de líquidos, de varios terminales de descarga de barcos en Sudamérica y de una viña que lleva su apellido en Padre Hurtado. También es apicultor y el importador a nuestro país de caballos de los fiordos, una raza pura nórdica. Aquí por primera vez el empresario Dan Odfjell cuenta por qué un noruego exitoso y viajado terminó escogiendo
Chile
para quedarse a vivir.

Hace más de 25 años atrás, el pionero armador noruego Dan Odfjell descubrió y se enamoró de un pequeño rincón del famoso Valle del Maipo en Chile . Nacido en la lluviosa ciudad de Bergen, Noruega, no pudo resistir la atracción del sol austral de tan virgiliano lugar.
Hoy en día, la viña es dirigida por sus hijos Laurence y Dan Jr., quienes participan activamente en la promoción de los vinos en los mercados internacionales y que también forman parte del directorio de Odfjell Vineyards S.A.
.

La bodega está sobre una colina desde donde se ve toda la viña. Las 85 hectáreas de parras ordenadas y verdes. Los islotes biológicos con plantas de la zona: lavanda, aromos, rosas, romeros. El cielo despejado y la brisa que mueve las hojas. En la terraza, sobre un barril, hay copas y tres botellas de vino tinto con el símbolo de la Viña Odfjell: un caballo robusto parado en las patas traseras. El caballo también parece un dragón. Tiene un aire nórdico o vikingo. Los nombres de los vinos tienen conceptos navieros: Armador, Ordaza, Aliara. Todo está en perfecto orden. Todo funciona de manera impecable en este terreno de un total de 250 hectáreas de la comuna de Padre Hurtado, a media hora de Santiago.

Dan Odfjell (76) noruego, cuarta generación de dueños de la naviera con su apellido y la más grande del mundo en transporte de líquidos, dueño de esta viña y de varios terminales de carga y descarga de barcos en Sudamérica, da vueltas en la silla con agilidad. No le gusta esta inmovilidad. Está inquieto. Preocupado. No por sus negocios, sino por las abejas. “Quiero participar con los apicultores locales en esta actividad. Hoy recibíamos 50 abejas reina vírgenes que vamos a introducir en nuevas colonias. Por eso quiero moverme”, dice entornando los ojos al cielo, impaciente. Dan Odfjell también es apicultor. Eso decía su pasaporte anterior. Profesión: apicultor. Ahora dice: Retirado. Al menos del negocio naviero. “Quizás no debiera decir esto, pero lo que más disfruto de todo lo que hago son las abejas”.


Hace más de 25 años atrás, el pionero armador noruego Dan Odfjell descubrió y se enamoró de un pequeño rincón del famoso Valle del Maipo en Chile . Nacido en la lluviosa ciudad de Bergen, Noruega, no pudo resistir la atracción del sol austral de tan virgiliano lugar.
Hoy en día, la viña es dirigida por sus hijos Laurence y Dan Jr., quienes participan activamente en la promoción de los vinos en los mercados internacionales y que también forman parte del directorio de Odfjell Vineyards S.A.
.

La bodega está sobre una colina desde donde se ve toda la viña. Las 85 hectáreas de parras ordenadas y verdes. Los islotes biológicos con plantas de la zona: lavanda, aromos, rosas, romeros. El cielo despejado y la brisa que mueve las hojas. En la terraza, sobre un barril, hay copas y tres botellas de vino tinto con el símbolo de la Viña Odfjell: un caballo robusto parado en las patas traseras. El caballo también parece un dragón. Tiene un aire nórdico o vikingo. Los nombres de los vinos tienen conceptos navieros: Armador, Ordaza, Aliara. Todo está en perfecto orden. Todo funciona de manera impecable en este terreno de un total de 250 hectáreas de la comuna de Padre Hurtado, a media hora de Santiago.

Dan Odfjell (76) noruego, cuarta generación de dueños de la naviera con su apellido y la más grande del mundo en transporte de líquidos, dueño de esta viña y de varios terminales de carga y descarga de barcos en Sudamérica, da vueltas en la silla con agilidad. No le gusta esta inmovilidad. Está inquieto. Preocupado. No por sus negocios, sino por las abejas. “Quiero participar con los apicultores locales en esta actividad. Hoy recibíamos 50 abejas reina vírgenes que vamos a introducir en nuevas colonias. Por eso quiero moverme”, dice entornando los ojos al cielo, impaciente. Dan Odfjell también es apicultor. Eso decía su pasaporte anterior. Profesión: apicultor. Ahora dice: Retirado. Al menos del negocio naviero. “Quizás no debiera decir esto, pero lo que más disfruto de todo lo que hago son las abejas”.
