Los osos polares utilizan sus adaptaciones en las patas delanteras para impulsarse por el agua al estilo del nado del perro. Las patas traseras y las piernas las colocan en posición horizontal y se usan como timones.
Poseen una capa gruesa de grasa de hasta 11 cm de espesor, adaptacíon del oso polar que los mantiene caliente mientras nadan en el agua fría.