Le dieron cuatro tiros, dos en la cabeza, y la peleó por casi dos semanas, pero su cuerpo no aguantó. Murió César Mateos (53), el bombero baleado por un ladrón que le quiso robar el auto para huir de la Policía, luego de una persecución trágica que se extendió de
Banfield
a Longchamps y en la que también falleció un policía.
Desde ese lunes 16 de mayo a la tardecida en que fue herido de gravedad, el Pelado, como le decían sus amigos y familiares, estaba internado en una clínica de Adrogué luchando por su vida. Murió ayer a la tarde, luego de haber sido intervenido nuevamente el miércoles pasado por un derrame cerebral, según pudo saber Clarín
Desde ese lunes 16 de mayo a la tardecida en que fue herido de gravedad, el Pelado, como le decían sus amigos y familiares, estaba internado en una clínica de Adrogué luchando por su vida. Murió ayer a la tarde, luego de haber sido intervenido nuevamente el miércoles pasado por un derrame cerebral, según pudo saber Clarín