Uno de los personajes más interesantes de la historia de Fuerteventura y de Canarias en el siglo XX, y quizá de toda su historia, fue el terrateniente alemán Gustav Winter. Para los servicios secretos británicos, se trataba de un espía nazi protegido por el franquismo; para los habitantes de la isla majorera, fue siempre don Gustavo el alemán. Nacido en Zastler, cerca de Friburgo, el 10 de mayo de 1893, el joven Winter hizo sus primeros estudios en Hamburgo, pero su temperamento emprendedor lo llevó pronto a latitudes lejanas. En 1913 viaja a la Argentina y, a su vuelta en 1914, ya empezada la primera guerra mundial, los ingleses abordan en el Canal de la Mancha el barco en que viajaba, lo detienen y lo recluyen en un barco-prisión anclado en Portsmouth; es la primera vez que los servicios secretos ingleses lo consideran sospechoso de espionaje. En febrero de 1915 se evade, alcanzando a nado el buque neerlandés Hollandia, y huye a España, donde residirá desde 1915. Cuenta su amigo Vicente Martínez una anécdota de esos momentos de su vida que dice mucho de su carácter: llegado a España, se dirigió a un consulado del Reino Unido y, aprovechando su perfecto dominio del inglés y la posibilidad de interpretar su apellido como anglosajón, se hizo pasar por ciudadano británico en apuros y consiguió una importante ayuda económica de aquellos de quienes acababa de escapar . Establecido en la España neutral, trabaja en Vigo y Tarragona, completa sus estudios de ingeniería en Madrid en 1921 y pone en marcha varios proyectos de centrales termoeléctricas en Murcia, Tomelloso, Valencia, Zaragoza y la capital; luego se traslada a Las Palmas de Gran Canaria, donde entre 1924 y 1928 levanta la Compañía Insular Canaria Colonial de Electricidad y Riego y su central eléctrica Alfonso XIII en el barrio de Guanarteme (la popular CICER), inaugurada ese último año por el dictador Primo de Rivera. El polifacético y un tanto misterioso ingeniero alemán hizo diversos viajes de estudios por Europa y navegó en su velero Argo en sus ratos libres; en él visitó por primera vez Fuerteventura en los años treinta. Según su hijo Juan Miguel, “estuvo a punto de comprar Lobos ( un islote al norte de Fuerteventura ), pero finalmente se decidió por Jandía”. El propietario de Jandía nunca visitó sus tierras, y para ejercer su dominio nombró un administrador en Canarias, que a su vez designó a un arrendatario en Jandía, que asi continuó constituyendo una única y enorme finca conocida como Dehesa de Jandía: 18.000 hectáreas de terreno que constituían la mayor propiedad rústica de Canarias en la época, un lugar por entonces casi desértico, aislado del progreso y de todo signo de civilización. Winter se decidió pronto a adquirir la península, aunque al principio no pudo sino alquilársela en Burgos a sus propietarios, los herederos del marqués de Lanzarote y conde de Santa Coloma, en julio de 1937, por estar vigente un decreto de Gil-Robles que prohibía la venta de terrenos a extranjeros. En abril de 1941 la empresa Dehesa de Jandía, S.A., cuyos capitalistas eran testaferros españoles a fin de poder efectuar la adquisición del inmenso territorio de forma legal, compra la península y nombra administrador único a Gustav Winter. Así pues, Winter fue propietario de facto de la totalidad de la península de Jandía desde unos años antes de la segunda guerra mundial. En ella abriría con el tiempo unos cincuenta y dos pozos, con la ayuda del zahorí Eulogio Espinel. Repobló el pico de la Zarza con más de cien mil pinos canarios. Después del final de la guerra mundial, cuando el matrimonio Winter-Althaus regresó a Fuerteventura (en 1947), cultivó en Casas de Jorós tomates y alfalfa que exportaba por el puerto de Gran Tarajal, en el municipio de Tuineje, a unos cincuenta quilómetros al norte; y explotó el ganado caprino en el valle de Cofete con la mediación de más de cincuenta aparceros o, como se conocen en Fuerteventura, medianeros, lo que le permitió comercializar queso y lana de gran calidad en el mercado central de Las Palmas de Gran Canaria, donde mantenía un puesto de venta con la marca comercial de la sociedad que administraba, Dehesa de Jandía. A principios de los años 50, Winter llegó a ser propietario de una cabaña de siete mil cabezas, entre cabras y ovejas; en 1952 se hicieron en la península 32.000 quilos de queso. La mitad del producto era propiedad del terrateniente alemán, y la otra mitad de los medianeros, pero don Gustavo compraba a éstos su mitad para exportarla a Las Palmas en el paquebote Guanchinerfe, que hacía cabotaje entre las distintas islas del archipiélago. La humedad y consiguiente fertilidad del valle de Cofete atraían a Jandía pastores y ganados furtivos de toda la isla, y algunos rebaños salían de la Dehesa con más cabezas de las que habían traído; lo cual, junto con el proyecto de criar de forma aislada ovejas caracul, presuntamente motivó la erección de una famosa valla de dos metros que clausuraba el istmo de La Pared a la altura de Matas Blancas, con una única puerta de acceso vigilada por un guardián, José Viera Torres, que residía en ese caserío y se comunicaba con el alemán por radio y con Gran Tarajal por teléfono. Doña Isabel Althaus habla de 1962, pero existe documentación que hace la instalación de la cerca tan temprana como 1949. La villa winter Se encuentra en la Península de Jandía (Fuerteventura), a los pies del Pico de la Zarza, en la ladera de una cadena montañosa que separa el Norte y el Sur de la Península de Jandía. Es la zona más inhóspita de la península de Jandía, azota el viento y el acceso es difícil. Entre 1946 según su familia, y en los primeros años de la contienda mundial según otras fuentes, el alemán edificó la peculiar Villa Winter, un palacete, casi un castillo en el más alejado confín de la Península, Cofete. Así mismo tendió la carretera que aún hoy lleva desde La Pared hasta Cofete y es conocida como camino de los presos: ambos proyectos fueron llevados a cabo gracias a la obligada colaboración de los presos políticos que el régimen franquista recluía en el campo de concentración o Colonia de Vagos y Maleantes de Tefía, en el interior de la isla (después primer aeropuerto de la isla y colonia agrícola y penitenciaria, y hoy albergue y escuela taller del Cabildo Insular de Fuerteventura), y que fueron puestos a disposición de don Gustavo. La familia Winter Althaus nunca llegó a residir en la villa, sino en una finca que dominaba desde las alturas la localidad de Morro Jable, donde se la conocía como el caserío del alemán. Tuvo mucho que ver don Gustavo con el desarrollo de lo que en los años cincuenta no era más que una aldea de pescadores de no más de una cincuentena escasa de viviendas, con chiquillos correteando descalzos por las calles, analfabetismo, hambre, enfermedades olvidadas en otras latitudes todavía vigentes, plagas de langosta y absolutamente ningún servicio público por parte del estado. El médico y periodista grancanario Enrique Nácher describió muy bien el Morro Jable de aquella época en su novela Cerco de arena. Habilitó el alemán, también en los años 40, un aeródromo muy cerca de la Punta del Faro de Jandía, apisonando una pista de tierra de 800 metros de largo y 75 de ancho que iban a usar aviones militares españoles a finales de los cuarenta como aeródromo de socorro y para transportar cazadores y pescadores al servicio de Winter, gran aficionado a la caza y la pesca; los habitantes de Jandía recuerdan con cierta suspicacia el ir y venir de militares españoles en los años cuarenta. El aeródromo fue objeto de una investigación por parte del Jefe de la Zona Aérea de Canarias. Gustav Winter diseñó un plano a tal efecto y justificó la existencia de la pista por la posibilidad de solucionar evacuaciones debidas a urgencias médicas. Las explicaciones no satisficieron al mando aéreo militar y el uso de la pista fue prohibido; “Don Gustavo a partir de ese momento se ha de trasladar al nuevo aeropuerto de Los Estancos cada vez que tiene que viajar fuera de la isla”. Sólo a partir de 1958 podrá Winter disponer libremente de su propiedad. El 5 de agosto de ese año se nacionalizó español con el nombre de Gustavo Winter Klingele, lo que le permitió por fin ser accionista mayoritario de la empresa Dehesa de Jandía. En 1962 dividió el enorme latifundio en lotes y se reservó la propiedad de casi 2.200 hectáreas del mejor terreno, que incluía Cofete y Morro Jable; según se dijo, como compensación por las mejoras introducidas en la propiedad. Don Gustavo falleció en 1971 en Las Palmas de Gran Canaria, en cuyo cementerio fue inhumado. Finalmente, la familia Winter vendió la casa hacia 1997 a Lopesán, que aparentemente tiene el propósito de convertirla en un pequeño hotel, pese a hallarse enclavada hoy día en el corazón de un parque natural. La leyenda Nazi El escritor Alberto Vázquez-Figueroa (autor de “Fuerteventura”, novela en que se nombra a la casa Winter en un contexto nazi), dijo alguna vez en una entrevista a “Canarias Ahora” que “a nadie se le ocurre hacer un caserón como aquel en un lugar tan perdido. Si ahora para llegar te juegas la vida, en los años '40 debía ser mucho más peligroso. Algo muy importante tenían que esconder para construir ese monstruo escondido en un sitio absolutamente inaccesible”. Submarinos Las leyendas son muchas, las posibilidades de que sean absolutamente ciertas también. Una habla sobre la llegada de submarinos alemanes, teoría que no pocos toman como un auténtico disparate pero que, sin embargo, nadie deja de considerar, ya que -según vecinos de la zona- los U-Boots tenían acceso a cuevas subterráneas desde el Océano; hipótesis verosímil teniendo en cuenta el origen volcánico de la isla y el complejo sistema de cavernas derivado de su proceso de formación. La Cueva del Viento en Tenerife, vale mencionarla, es un claro ejemplo de ello. Vagoneta Krupp Otro caso es el de la vieja vagoneta Krupp (importante empresa alemana) encontrada cerca de la casa. Todavía pueden verse algunos rieles que van en dirección de la montaña, algo que no hace otra cosa más que alimentar (y sostener) la teoría sobre las intenciones de Gustav Winter de unir Cofete (al Norte) con Morro Jable (al Sur) facilitando de ese modo la navegación militar en una zona definitivamente más favorable. Explosiones Pasadiso Otra leyenda habla de misteriosas explosiones que algunos vecinos aseguran recordar en las inmediaciones de la Casa Winter (también conocisa como Villa Winter), abonando a la idea de la posible construcción de túneles secretos; mientras que otros creen que con esas explosiones Winter quiso alcanzar Morro Jable a través de las montañas. La torre La torre de la Villa Winter está accesible solamente en los dos pisos superiores es decir concretamente solamente en el piso intermedio con las cuatro ventanas pequeñas rectangulares. En este piso se encuentra una caja de fusibles y palancas eléctricas enormes. Sus dimensiones hacen sospechar que en esta torre estaba instalado un aparato que requería ingente cantidad de energía eléctrica. El viaje Finalmente, está el viaje que Don Gustavo hizo en 1937 a Berlín para recibir dinero que fue destinado a estas “obras” en Fuerteventura. La única referencia apareció en 1971 en la revista alemana “Stern”, única entrevista que Gustav Winter dio a un medio alemán en toda su vida en la cual aseguró que todo eran meras habladurías. Según esta versión, Winter llegó de Alemania con un maletín repleto de dinero perteneciente a Hermann Göring, lugarteniente de Hitler y jefe supremo de la poderosa Luftwaffe. Todo ello podría ser coherente con el aislamiento del lugar, con la disponibilidad de un equipo médico y de enfermería entonces único en la isla, con la aparente protección del régimen franquista y con la frecuente presencia de militares españoles en la casa, donde pasarían fines de semana con pretexto de cacerías. La actividad de los submarinos alemanes en las Canarias, por ejemplo, alimenta la leyenda. En 1941 había seis estaciones de submarinos alemanes en el puerto de Las Palmas. El 6 de abril de 1943, un avión inglés hundió al submarino U-167 en el Archipiélago Canario. La valla contribuyó a la desinformación de lo que ocurría en la Casa Winter y en todo su territorio. La colaboración franquista con el régimen nazi reforzó las leyendas. Qué ocurría allí dentro y por qué una casa en un lugar tan desolado. Por último, la industria pesada nazi desarrolló la mejor tecnología europea del momento. La artillería y los ferrocarriles fueron motivo de orgullo nacional. La vagoneta Krupp relaciona la industria militar nazi con el Sr. Winter. Ante el hartazgo por los rumores que desde hace años vinculaban a Gustav Winter con la Alemania hitleriana, sus familiares pidieron “hace diez o doce años” un certificado al respecto al Centro Simon Wiesenthal. Esta organización tiene registrados a todos los criminales de guerra nazis y, según el abogado canario, ha certificado que su padre “no hizo el servicio militar en Alemania ni existe la más mínima sospecha de colaboración con los nazis”. La guerra mundial alejó a Gustav Winter de su finca en Fuerteventura durante unos años. Aunque no fue alistado por sobrepasar la edad reglamentaria, fue reclutado como ingeniero para la Marina de Guerra alemana. Según declaraciones de su viuda, por otro lado sin contrastar, entre 1940 y 1944 dirigió un astillero de submarinos de la armada en Burdeos; pero, cuando los alemanes se retiraron de Francia, abandonaron allí a Winter, que tuvo que refugiarse por segunda vez en España, huyendo en agosto de 1944 a San Sebastián y luego a Barcelona. En Madrid y en junio de 1945 la conocería a ella, su segunda mujer, Elisabeth Althaus. Para Winter, que tras la derrota de Hitler perdió sus propiedades en su país (una mina de carbón, una empresa de transportes fluviales en el Rhin y el Danubio y otras industrias), así como la oportunidad de levantar un emporio industrial en Jandía, la segunda guerra mundial fue un desastre que, no obstante, no iba a acabar con su espíritu creativo y laborioso. Posteriormente, su nombre apareció en una Lista de repatriación de espías alemanes residentes en España “con la protección de Franco” elaborada por los aliados al final de la segunda guerra mundial (1945), con el fin nunca satisfecho de reclamarlos y juzgarlos; en ella, de manera coincidente con la leyenda, Winter es descrito como “agente alemán en Canarias encargado de los puestos de observación, equipados con telefonía sin hilos, y del abastecimiento de los submarinos alemanes”. Sólo en 1947 permitieron los aliados que la familia Winter regresara a Canarias. A principios de los sesenta visitó a Winter, por motivos profesionales, el ingeniero agrónomo Manuel Bermejo, quien con el transcurso de los años sería alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, entre otros cargos políticos, administrativos y docentes. El palmense resume bien las conjeturas que se han alimentado durante años acerca de la casa de los Winter: Como tal, las interpretaciones de para qué servía, la posibilidad de vivir allí, sin que nadie en el mundo civilizado pueda tener conocimiento de tu existencia, la cercanía de un aeropuerto de tierra sito casi al extremo sur de Jandía y, por tanto, no lejos de ella, el aislamiento que creaba Winter con el control por radio a todo el que quería acceder a la península de Jandía, su dominio total de ella, la frecuencia de los hundimientos de mercantes aliados en el entorno de Canarias por submarinos alemanes, a cuya nacionalidad pertenecía Winter, el que hayan sido precisamente prisioneros políticos los que hicieron la carretera de acceso, son todos elementos que confluyen en una especulación mental, nada sé con certeza, que relacionan unas cosas con otras. La obra social de don Gustavo. Frente a los detractores, Juan Miguel Winter recuerda que don Gustavo elaboró un reglamento no de disciplina, sino de convivencia y mero funcionamiento. La prueba está en que casi ninguna persona de Jandía emigró al entonces Sáhara español, que era lo frecuente en aquella época. Al contrario, mucha gente de otros municipios majoreros se instaló en Morro Jable porque allí don Gustavo el alemán daba trabajo. La gran labor social de Winter en Jandía y, en particular, en Morro Jable ha sido reconocida incluso por quienes lo critican: aportó suelo y fondos para el trazado y la construcción de la carretera general (años cuarenta); erigió la iglesia-escuela (1950); gestionó el traslado de un maestro por la Inspección de Enseñanza (1951); puso en marcha un comedor infantil donde su mujer se ocupaba de la alimentación de más de cuarenta hijos de medianeros, así como de su salud (1955); a través del Patronato Benéfico de Construcción Francisco Franco, donó 74.000 metros cuadrados para viviendas a los vecinos más necesitados de Morro Jable (terrenos que dieron lugar a unas doscientas cincuenta propiedades individuales y que hoy constituyen el trazado urbano principal y más céntrico de Morro Jable: las calles Nuestra Señora del Carmen, Senador Velázquez Cabrera, Maxorata, Avenida del Faro, etc.) y para grupos escolares y viviendas de los maestros (1966-69); y así mismo donó otros 85.000 metros cuadrados en distintos solares para locales del Instituto Social de la Marina, dependencias del Ayuntamiento de Pájara, ambulatorio, terrero de lucha canaria, parque infantil, centro cultural, casa del médico, central telefónica y central eléctrica (1970-1980). La existencia de carretera permitió que las autoridades, que hasta entonces jamás se habían ocupado de Jandía, empezaran a visitarla: el gobernador civil y el presidente de la Mancomunidad de Cabildos pasaron por MorroJable. Gustav Winter desapareció hace más de treinta años, después de habitar el extremo más despoblado de las Canarias durante otros treinta. Su secreto, si lo hubo, sigue sin desvelar, y en Jandía la población sigue creyendo en la existencia de túneles subterráneos que conducen desde los sótanos de Villa Winter hasta el mar. Fuese o no un espía al servicio de Hitler, la leyenda de don Gustavo goza a día de hoy de una salud Resumen nivel 5.5 Gustav Winter fue un ingeniero aleman que compro Jadia, la administro de diez, dio trabajo, y..., en resumen aporto mucho y de varias manera a Morro Jable(leer arriba). Hay quienes sospechan que era un espía nazi.
Gustav Winter, ingeniero, terrateniente y...¿espia nazi?
Datos archivados del Taringa! original
40puntos
87visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
11visitas
0comentarios
Dar puntos: