
|
La Cúpula del Cactus en mitad del Pacífico

odo el planeta está lleno de huellas y heridas de pruebas nucleares infligidas por las grandes potencias. Los lugares favoritos para cometer estos actos bárbaros solían ser vastas extensiones desérticas o poco habitadas, como la inmensidad azul del Océano Pacífico. Allí, entre 1946 y 1962, en las Islas Marshall , Estados Unidos ejecutó 105 pruebas nucleares en la atmósfera cuyos restos trató de ocultar después bajo una faraónica cúpula de hormigón llamada Cactus Dome (la Cúpula del Cactus).
A finales de los 70, alarmados por los efectos en la salud de las poblaciones de estas islas y otros lugares cercanos y por la reacción negativa de la opinión pública, las autoridades militares estadounidenses decidieron limpiar la zona de escombros radiactivos y excavar una gigantesca fosa de 111.000 metros cúbicos en un atolón de las islas Bikini llamado isla Runit.

Para construir este cementerio nuclear aprovecharon el agujero de 350 metros de profundidad que años antes había perforado allí un artefacto nuclear de 18 kilotones cuyo nombre en clave era Cactus. Así, se mataban dos pájaros de un tiro. Eso sí, la broma le costó a Estados Unidos cerca de 250 millones de dólares.
El resultado es una cúpula de 100.000 metros cuadrados que consta de 358 gigantescos paneles de hormigón colocados uno sobre otro.

A pesar de las señales de advertencia a los visitantes, muchos turistas contratan excursiones para visitar Runit y caminar sobre la Cúpula del Cactus. Si estás de viaje por las Islas Marshall y te atreves a hacer esta excursión, además del bañador y el protector solar no olvides meter en la mochila un contador Geiger.

La bandera fue adoptada en 1987 como manera de recordatorio al gobierno estadounidense sobre sus obligaciones con los nativos. Las 23 estrellas blancas en el rectángulo azul representan las islas del Atolón. Las tres estrellas negras representan las tres islas que fueron destruidas en marzo de 1954 durante las pruebas nucleares de una bomba de hidrógeno. Las dos estrellas negras en la parte inferior derecha, representan las islas Kili y Ejit del Atolón Majuro, donde los nativos fueron reubicados antes de que se iniciaran las pruebas. Se encuentra ubicada a unos 683 km más al sur. Ambas estrellas se encuentran separadas simbólicamente de las tres superiores para representar la distancia física y en calidad de vida de las islas Bikini.
Las palabras de la parte inferior, "MEN OTEMJEJ REJ ILO BEIN ANIJ" se supone representan las palabras del líder bikiniano, Juda, al comodoro estadounidense Ben Wyatt, cuando este último fue a ordenar a los pobladores que cedieran sus islas para pruebas nucleares por 'el bien de toda la humanidad'. Se traducen como "Todo está en las manos de Dios".