Trasplante de útero es una realidad, y los hombres ya pueden embarazarse
Para la mayoría de las mujeres no existe nada más femenino que la capacidad de gestar una vida. Muchas de ellas incluso sueñan desde muy temprana edad con ser madres. Sin embargo, en ocasiones este sueño es truncado por problemas de salud o de malformación: de cada 5 mil mujeres, una nace con los ovarios pero sin el útero, un hecho que la condena a no poder concebir.
Pero esto podría cambiar dentro de muy poco tiempo, y es que una clínica en los Estados Unidos anunció el trasplante temporal de útero. En los próximos meses, la Cleveland Clinic espera lograr implantar con éxito el órgano en mujeres que no lo poseen o en los casos en los que presenta algún problema. Evidentemente siempre tenemos la posibilidad de la adopción, pero en realidad esto tampoco es una obligación para nadie. Muchas mujeres, por asuntos meramente personales, culturales o religiosos, terminan haciendo a un lado el sueño de ser madres.
Esta técnica ya se practica en Suecia, pero tiene algunas limitaciones: de las nueve mujeres que pasaron por la operación, a dos se les tuvo que remover el útero pues presentaron problemas de coágulos e infección. Sin embargo, cuatro ya realizaron el sueño de gestar a un hijo propio, aunque todos los niños nacieron de forma prematura. Se espera que el próximo bebé que nazca mediante esta técnica llegue al mundo en enero del 2016.
Riesgos y beneficios.
Evidentemente no todo es miel sobre hojuelas. Además de que se trata de una cirugía peligrosa, la mujer a la que se trasplanta el órgano debe ingerir numerosos medicamentos para que el cuerpo no lo rechace, y el embarazo se considerará de riesgo. Por esto, los especialistas consideran esto como un trasplante temporal: después de un máximo de dos embarazos, el útero trasplantado es removido y la mujer puede abandonar la medicación.
La clínica estadounidense ya empezó a seleccionar candidatas para el procedimiento. Hasta ahora dan seguimiento a ocho mujeres que posiblemente reciban el trasplante en los próximos meses. “Se les informa sobre los riesgos y beneficios, además de que se les otorga un tiempo para que reflexionen sobre el hecho. Nuestro trabajo es hacer el trasplante lo más seguro y exitoso posible”, dijo al NYT el médico Andreas Tzakis, principal responsable de este procedimiento en ese país.
Tzakis cree que los fármacos contra el rechazo no afectan más a las mujeres con trasplante de útero que a aquellas que se embarazan después de, por ejemplo, recibir un trasplante de riñón o hígado. En estos casos, existe un mayor riesgo de preclamsia (una alteración en la presión arterial de la mujer embarazada) y de que el bebé nazca un poco antes de tiempo. Sin embargo, aún no se conoce la relación directa entre los fármacos y estos acontecimientos.
¿Hombres embarazados?
Con la posibilidad de implantar un órgano saludable en mujeres que no lo poseen, evidentemente tenía que surgir la gran pregunta: ¿Los hombres, entonces, podrían someterse a este procedimiento? Sorprendentemente, los especialistas afirman que sí.
Por supuesto que el proceso es algo mucho más complicado pues, al inicio, sería mucho más indicado a mujeres transgénero, es decir, que nacieron en un cuerpo masculino y que se encuentran en un proceso de cambio de género. Se haría necesario crear una canal vaginal y remodelar toda la estructura de la pelvis para preparar el cuerpo para la gestación. Además, se requeriría de una enorme cantidad de hormonas para que el cuerpo soporte los cambios que ocurren durante el embarazo – algo que las mujeres que atraviesan la menopausia hacen cuando intentan embarazarse.
En cualquier caso (mujeres, transgéneros y, por qué no, hombres), la gestación no tendría forma de ser algo “natural”: solamente el útero sería implantado, sin la conexión con las trompas de Falopio de quienes ya las poseen. Por esto, la fertilización sería in vitro, con el posterior implante del embrión en quien recibió el órgano.
Para la mayoría de las mujeres no existe nada más femenino que la capacidad de gestar una vida. Muchas de ellas incluso sueñan desde muy temprana edad con ser madres. Sin embargo, en ocasiones este sueño es truncado por problemas de salud o de malformación: de cada 5 mil mujeres, una nace con los ovarios pero sin el útero, un hecho que la condena a no poder concebir.
Pero esto podría cambiar dentro de muy poco tiempo, y es que una clínica en los Estados Unidos anunció el trasplante temporal de útero. En los próximos meses, la Cleveland Clinic espera lograr implantar con éxito el órgano en mujeres que no lo poseen o en los casos en los que presenta algún problema. Evidentemente siempre tenemos la posibilidad de la adopción, pero en realidad esto tampoco es una obligación para nadie. Muchas mujeres, por asuntos meramente personales, culturales o religiosos, terminan haciendo a un lado el sueño de ser madres.
Esta técnica ya se practica en Suecia, pero tiene algunas limitaciones: de las nueve mujeres que pasaron por la operación, a dos se les tuvo que remover el útero pues presentaron problemas de coágulos e infección. Sin embargo, cuatro ya realizaron el sueño de gestar a un hijo propio, aunque todos los niños nacieron de forma prematura. Se espera que el próximo bebé que nazca mediante esta técnica llegue al mundo en enero del 2016.
Riesgos y beneficios.
Evidentemente no todo es miel sobre hojuelas. Además de que se trata de una cirugía peligrosa, la mujer a la que se trasplanta el órgano debe ingerir numerosos medicamentos para que el cuerpo no lo rechace, y el embarazo se considerará de riesgo. Por esto, los especialistas consideran esto como un trasplante temporal: después de un máximo de dos embarazos, el útero trasplantado es removido y la mujer puede abandonar la medicación.
La clínica estadounidense ya empezó a seleccionar candidatas para el procedimiento. Hasta ahora dan seguimiento a ocho mujeres que posiblemente reciban el trasplante en los próximos meses. “Se les informa sobre los riesgos y beneficios, además de que se les otorga un tiempo para que reflexionen sobre el hecho. Nuestro trabajo es hacer el trasplante lo más seguro y exitoso posible”, dijo al NYT el médico Andreas Tzakis, principal responsable de este procedimiento en ese país.
Tzakis cree que los fármacos contra el rechazo no afectan más a las mujeres con trasplante de útero que a aquellas que se embarazan después de, por ejemplo, recibir un trasplante de riñón o hígado. En estos casos, existe un mayor riesgo de preclamsia (una alteración en la presión arterial de la mujer embarazada) y de que el bebé nazca un poco antes de tiempo. Sin embargo, aún no se conoce la relación directa entre los fármacos y estos acontecimientos.
¿Hombres embarazados?
Con la posibilidad de implantar un órgano saludable en mujeres que no lo poseen, evidentemente tenía que surgir la gran pregunta: ¿Los hombres, entonces, podrían someterse a este procedimiento? Sorprendentemente, los especialistas afirman que sí.
Por supuesto que el proceso es algo mucho más complicado pues, al inicio, sería mucho más indicado a mujeres transgénero, es decir, que nacieron en un cuerpo masculino y que se encuentran en un proceso de cambio de género. Se haría necesario crear una canal vaginal y remodelar toda la estructura de la pelvis para preparar el cuerpo para la gestación. Además, se requeriría de una enorme cantidad de hormonas para que el cuerpo soporte los cambios que ocurren durante el embarazo – algo que las mujeres que atraviesan la menopausia hacen cuando intentan embarazarse.
En cualquier caso (mujeres, transgéneros y, por qué no, hombres), la gestación no tendría forma de ser algo “natural”: solamente el útero sería implantado, sin la conexión con las trompas de Falopio de quienes ya las poseen. Por esto, la fertilización sería in vitro, con el posterior implante del embrión en quien recibió el órgano.