ha puesto su esperanza en que con los entrenamientos de los instructores británicos, los soldados ucranianos lleguen a ser más profesionales y más competentes en los campos de batalla.
Se espera que en los primeros meses de 2017 los instructores enviados por el Reino Unido hayan formado a unos 5000 soldados ucranianos y se prevé que la cifra aumente el próximo año.
Del mismo modo, el alto mando militar británico ha reiterado que la extensión de este programa muestra que Londres está cooperando con sus aliados más ampliamente tanto en Europa como en el mundo para hacer frente a las amenazas que enfrentan estos.
Las relaciones entre el Occidente y Rusia han ido empeorando recientemente y en especial tras la intensificación de la crisis ucraniana en 2014, de manera que gran parte de los países occidentales califican a Rusia de una gran amenaza para Europa y bajo esta excusa aumentan su presencia militar cerca del territorio ruso, algo que Moscú no ha dejado sin respuesta.