ya no es una cuenta pendiente la medalla dorada en los Juegos Olímpicos, por eso Río 2016 será una ventana al futuro, una oportunidad para proyectar un equipo totalmente diferente. En nombres y sistema, un plantel que fabrique soluciones para mañana. Un mañana cercano, por cierto. Una selección argentina que escriba su historia con independencia de Lionel Messi, una dimensión desconocida en los últimos años. A Gerardo Martino nunca le sobraron respaldos, sin embargo jamás contempló blindarse en Río con los apellidos ilustres. Siempre lo supo. "Es inútil llevar a Messi o Mascherano a Río. Me parece un buen momento para que los Juegos sean enfocados en otra dirección. Obviamente la Argentina tiene que intentar ganarlos, pero a lo mejor buscando otras cuestiones que sirvan más para el futuro, ¿no?", le adelantaba en mayo del año pasado el DT a LA NACION. ¿Exime a la Argentina de resposabilidades? No. ¿Recorta el sueño de perseguir otro título olímpico? No. Paulo Dybala, Ángel y Joaquín Correa, Vietto, Lo Celso, Kranevitter, Leandro Paredes y Mammana, respaldados por Ramiro Funes Mori, Musacchio y Rulli, activan la esperanza.
La agenda atropella y Martino no pierde de vista que la prioridad es encaminar la clasificación para Rusia 2018. Pero hasta que se reanuden las eliminatorias en septiembre, habrá nada menos que dos títulos en danza. Y si conquistar la Copa América del Centenario representaría cicatrizar una vieja herida, los Juegos Olímpicos asoman como una factoría de alternativas. Futbolistas que podrían afirmarse, con derecho a soñar con ganarse un pasaje para el próximo Mundial. En la lista de 18 futbolistas que diseña Martino, sólo tres podrán superar los 23 años. Y entre tanto potencial ofensivo, el entrenador piensa un triángulo defensivo, entre el arquero y los dos centrales: Rulli, Musacchio y Ramiro Funes Mori, hoy una pieza vital de la selección mayor y, en principio, el único futbolista que estaría en la Copa América y en los Juegos . Dependerá de la negociación con Everton y su entrenador, el español Roberto Martínez, porque los clubes no tendrán la obligación de ceder a sus jugadores para Río, y la Premier League 2016/17 empezará el 16 de agosto, en plena disputa del certamen olímpico (del 4 al 20 de ese mes).
Angel Correa fue figura del equipo argentino que ganó el título sudamericano Sub 20 y consiguió la clasificación olímpica; seguramente formará parte de la lista.
Si la cesión de Funes Mori se complica, Martino contempla opciones para un puesto donde no abundan los segundos marcadores centrales zurdos. También mayores de edad: Víctor Cuesta, de Independiente, o Javier Pinola. Porque esa también será una impronta del plantel que desde mediados de julio se entrenará pensando en Brasil: tendrán lugar apellidos locales, como Jonathan Silva, Lo Celso, Espinoza, Mammana, De Paul, Augusto Batalla, probablemente José Luis Gómez (Lanús) y, quizá, Iván Rossi (Banfield).
Martino variará el dibujo táctico, se apartará del 4-3-3 para delinear un 4-2-3-1. Kranevitter será el corazón del medio, acompañado por Leandro Paredes (Empoli, ex Boca) o Lucas Romero (ex Vélez, de muy buen presente en Cruzeiro). Lucas Ocampos, que se recupera en Marsella de una lesión en los ligamentos del tobillo izquierdo, es otra firme opción para el medio. Por delante, una agresiva línea de tres con Espinoza -Iturbe tenía posibilidades, hasta que eligió representar a Paraguay-, Lo Celso o Joaquín Correa (Sampdoria, ex Estudiantes) y Ángel Correa. De punta, Dybala. ¿Icardi? Está muy relegado en la consideración; como alternativas para el N°9, antes aparecen Vietto o Calleri.
Martino tiene una carpeta con alrededor de 30 nombres. Serán 18 los que en agosto viajarán a Brasil. ¿La distribución? Probablemente, similar a la que hizo Bielsa para concurrir a Atenas 2004: 2 arqueros, 5 defensores, 5 volantes y 6 delanteros. Batista, a Pekín 2008, había llevado 2 arqueros, 5 defensores, 6 volantes y 5 delanteros. Mascherano, bicamcampeón olímpico, sabe de que se trata lucir los laureles. Como Messi, Agüero, Romero, Banega, Zabaleta, Lavezzi, Di María, Garay, Gago y hasta Lautaro Acosta, que se consagraron en 2008, y forman parte de la base de la selección mayor. Con el sorteo del 14 de este mes, en el Maracaná, la Argentina conocer el recorrido. Porque además de Río, también se jugará en Belo Horizonte, Brasilia, Manaos, Salvador y San Pablo. ¿Rivales? Brasil, que buscara un título desconocido, Alemania, Portugal, Nigeria, México, Dinamarca, Suecia y Colombia, entre los países con más tradición.
Se tratará del primer torneo sin Messi en años. Lógica pura, más allá de alguna rancia polémica: Barcelona ya lo cederá todo junio para la Copa América del Centenario, reclamarlo también en agosto sería tensar la relación con el club, al que no lo presiona ningún reglamento porque los Juegos no integran el calendario FIFA. Desde que debutó en 2005 en la mayor, Leo estuvo en los tres Mundiales (Alemania, Sudáfrica y Brasil), en los únicos Juegos Olímpicos que participó la Argentina (2008) y en las tres Copas América: 2007, 2011 y 2015. Además, está atravesando su cuarta eliminatoria mundialista. Se quebrará su asistencia perfecta para alumbrar un nuevo reto. Vivir sin Messi, imaginar un futuro sin Messi, también. Falta, pero el día llegará. Y vale comenzar a imaginárselo.
Malos recuerdos
La ausencia en Londres... El título en el Sudamericano Sub 20 de 2015 aseguró el boleto para volver a un torneo que, después del bicampeonato olímpico 2004/08, la Argentina no protagonizó en Londres 2012. ¿Qué pasó? No le alcanzó con el 3er lugar en el Sudamericano Sub 20 de Perú 2011, pese a contar con Iturbe, Pezella, Tagliafico, Cirigliano, Bruno Zuculini y Chucky Ferreyra.
...Barcelona y Sydney. También la Argentina se quedó afuera de Barcelona 92, con Basile de DT, pese a contar con Roa, Gamboa, Berizzo, Latorre, Pochettino, Simeone y Mohamed. Años después sufrió Pekerman, que no llegó a Sydney 2000 pese a que había elegido a Saviola, Aimar, Riquelme, Cambiasso, Gabriel Milito, Duscher y Placente.
Tevez, campeón en Atenas 2004, y Messi, ganador en Pekín 2008.