En los últimos años hemos presenciado, tanto en los medios como en la realidad, un incremento cualitativo y cuantitativo en las formas de violencia. En lo que va de 2016 los hechos de violencia aberrada como ajusticiamientos y asesinatos, pasaron de tener una frecuencia casi mensual, a una frecuencia diaria.
Por supuesto que este es un tema de principal atención mediática, sin embargo, parece que existen medios interesados en que esto suceda, ya que existe un discurso preconstruido para responsabilizar al Gobierno Bolivariano y para contribuir con el espiral de violencia.
Anteriormente, se ha comprobado el vínculo de trabajo entre los criminales y algunos medios de comunicación que son financiados desde el exterior (Dollar Today con pranes de Tocorón) , para que los hechos sean comunicados en tiempo real, para que así se pueda establecer una matríz mediática a la cual las instituciones de seguridad no puedan hacer frente: es decir, se establece la violencia y el miedo como agenda.
Para posicionar esta agenda, estos medios se valen de la construcción de 7 matrices, basadas en mentiras, medias verdades, malas suposiciones y hasta de recomendaciones a la ciudadanía, que buscan un incremento en el espiral de violencia:
El hampa nos desbordó / el hampa gobierna: Este es la matriz que se ha utilizado desde hace más de 10 años. Se vale con la ultra exposición de casos atroces de crímenes resultantes de enfrentamientos entre bandas o de robo agravado, para luego extrapolarlo con unas cifras de violencia infladas por algunas ONG de financiamiento extranjero, para crear una sensación de ingobernabilidad.Colectivos y hampa común le ganan la batalla a la policía en Venezuela http://t.co/oYKyyPnZ5g vía @la_patilla
— Alberto Ravell (@AlbertoRavell) 8 de junio de 2015
Incluso, en lo que va de 2016, cuando se ha visto una ola de asesinatos sistemática orquestada por bandas organizadas , se ha evidenciado el estrecho trabajo entre periodistas de estos medios de comunicación y los criminales, sirviéndoles de una especie de voceros que anuncian el próximo crimen a cometerse.
El Gobierno Chavista armó a las bandas criminales: Quizá sea el argumento más ilógico. Es como si el ejecutado pusiera el arma en manos de su verdugo.
Y al final del dia, lo ocurrido en la cota 905 hay q verlo con mayor profundidad y con unas implicaciones de “empoderamiento” social. — Leopoldo Castillo (@elcitizen) 5 de junio de 2015
Cuando se dice que instituciones como la FANB, la GNB y la PNB le venden armas a los criminales, es una aseveración que más lejos no puede estar de la realidad, primero porque los tipos y las marcas de armas y municiones, no corresponden al inventario de estos organismos. Además, si la GNB es el principal proveedor de armas de estos grupos criminales ¿Por qué los GNB son objetivos principales de estas bandas? ¿Por qué la GNB le vendería las armas a su verdugo? Algo ilógico ¿no?
Es así como estos medios financiados desde el exterior, con sus corresponsales que actúan como mercenarios mediáticos, se proyectan como juez y parte del proceso. Un pequeño ejemplo de ello:
El hampa es consecuencia de las “zonas de paz”: Es otro argumento tan falso como ilógico. Lo que esos medios llaman al unísono “zonas de paz”, es referente al proceso de pacificación de bandas juveniles dentro del marco de la Misión a Toda Vida Venezuela, que consiste en la negociación con jóvenes involucrados en problemas de violencia, para su desarme.
Lo que quiere posicionar esta matriz, es precisamente que el Gobierno le entregó las armas y el control de estas “zonas de paz” a las bandas criminales, sin ninguna razón lógica.
Lo que mostraron las investigaciones de los cuerpos de inteligencia y seguridad, es que durante la aplicación del plan de desarme impulsado por el Gobierno Nacional, hubo campaña agresiva de distribución de armas de guerra y organización paramilitar de estas bandas.
El Gobierno no actúa ante la inseguridad: Falso. Sin ánimos de presentarnos como defensores a ultranza de un gobierno o parcialidad política, el Gobierno Bolivariano ha ideado varios planes y ha incrementado la inversión de recursos para la seguridad nacional, así como la creación de nuevos organismos policiales bajo una nueva ética.
ambién se han implementado planes de emergencia como la Operación Liberación del Pueblo (OLP), para hacer frente a la nueva amenaza de las bandas organizadas bajo la doctrina paramilitar, así como de planes específicos en zonas críticas para enfrentar el narcotráfico y el contrabando: más de 100 narcoavionetas derribadas y más de 200 pistas clandestinas destruidas desde que entró en vigencia la Ley de protección del espacio aéreo en 2011.
Gobierno viola los DDHH al reprimir en exceso: Es un chantaje aplicado con el punto anterior: si los cuerpos de seguridad no actúan, entonces el Gobierno es cómplice de la delincuencia, pero si actúa, es porque los organismos de seguridad violan los DDHH.
ambién se han implementado planes de emergencia como la Operación Liberación del Pueblo (OLP), para hacer frente a la nueva amenaza de las bandas organizadas bajo la doctrina paramilitar, así como de planes específicos en zonas críticas para enfrentar el narcotráfico y el contrabando: más de 100 narcoavionetas derribadas y más de 200 pistas clandestinas destruidas desde que entró en vigencia la Ley de protección del espacio aéreo en 2011.
El Gobierno viola los DDHH al reprimir en exceso: Es un chantaje aplicado con el punto anterior: si los cuerpos de seguridad no actúan, entonces el Gobierno es cómplice de la delincuencia, pero si actúa, es porque los organismos de seguridad violan los DDHH.
El fenómeno del linchamiento, no es natural ni sistemático de las comunidades venezolanas, por eso estos medios se valen de informaciones distorsionadas y de grupos virtuales de apoyo a esta práctica, con el doble objetivo de crear una sensación de ingobernabilidad y de incrementar el espiral de violencia en la población.
Incluso estos grupos promueven un tipo específico de linchamiento que es la incineración de la persona viva, luego de aturdirla; práctica que se ha aplicado en todos los casos de linchamiento en la urbanización Los Ruices, donde opera un frente de vecinos fascistas que en 2014 asesinaron a un efectivo de la GNB y avun mototaxista a tiros, durante el plan “la salida”.
Los periodistas de los medios de derecha también toman parte en el espiral de violencia fascistoide, lo que dice mucho de la intencionalidad de sus informaciones:
Incluso estos grupos promueven un tipo específico de linchamiento que es la incineración de la persona viva, luego de aturdirla; práctica que se ha aplicado en todos los casos de linchamiento en la urbanización Los Ruices, donde opera un frente de vecinos fascistas que en 2014 asesinaron a un efectivo de la GNB y avun mototaxista a tiros, durante el plan “la salida”.
Los periodistas de los medios de derecha también toman parte en el espiral de violencia fascistoide, lo que dice mucho de la intencionalidad de sus informaciones: