"Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigamos sus pisadas". 1 Pedro 2:21
En cualquier tarea es importante tener instrucciones claras para que salga bien y si el trabajo tiene un modelo o lleva medidas, es imprescindible tener las medidas exactas.
En cierta oportunidad, una familia decidió construir un galpón en el campo. Uno de sus integrantes recibió la aparentemente fácil tarea de cortar maderas, todas de un mismo largo. Le entregaron una tabla que era la 'medida original' y con entusiasmo se dedicó a su trabajo.
Tomó la medida, marcó con lápiz, cortó y luego, con el trozo recién cortado, marcó otro y así sucesivamente. Cuando había cortado unas treinta maderas, descubrió que eran casi tres centímetros más largas que la original. La marca del lápiz tan insignificante, agregada vez tras vez, dio por resultado en una gran diferencia.
Cuántas veces los cristianos cometemos el mismo error. Queremos modelar nuestra vida de acuerdo con el ejemplo de tanta gente que nos rodea pero que, por buena que sea, no son el 'modelo original'.
Aunque ellos imiten a Cristo siempre habrá algún detalle un poquito diferente. Por eso, para no equivocarnos, imitemos a Cristo, sigamos Su ejemplo que es perfecto.
La Palabra de Dios dice que cada uno debe seguir 'el modelo original' que es Cristo mismo, y entonces no correremos el riesgo de equivocarnos.
El dejó el ejemplo, sigámoslo.