Desde el estreno del film Iron Man en el 2008 nos hemos familiarizado con una serie de personajes de Marvel con los que no necesariamente siempre estuvimos acostumbrados. Actualmente, estos superhéroes están tan presentes en la mente colectiva como siempre lo han estado grandes nombres del cómic como Superman o Batman. Uno de estos personajes, que no muchos conocían antes de que fuese presentado en el Marvel Cinematic Universe (MCU) hace unos años, es el carismático villano que lleva por nombre Loki.
Pregúntenle a cualquier niño quién es Loki y es posible que, con toda seguridad, les responda la historia entera de este personaje. Una historia que podría ser resumida de la siguiente manera:
El pequeño Loki, hijo de Laufey, el rey de los gigantes de hielo, es abandonado a su suerte por ser de inferior estatura en comparación al resto de su raza. Sin embargo, este es rescatado y adoptado por Odín, rey de Asgard. Loki es criado como si fuera hijo del rey, y es por lo tanto hermano de Thor, aunque fuese este último quien siempre estaría destinado al trono. Por este motivo, y por considerarse superior, Loki, también conocido como el Dios de las travesuras, decide que es verdaderamente él quien merece el trono y es de ahí que deriva su locura. Entonces ¿Quien es Loki? Ciertamente no es este que vemos en Marvel.
Loki según lo relatado por la mitología Nórdica.
Además del gigante Utgardloki, la personificación de la malicia y el mal, a quien Thor y sus compañeros visitaron en Jotunheim, las antiguas naciones nórdicas tenían a una divinidad del mal, a quien llamaban también Loki. Al principio, Loki era solamente la personificación de la hoguera de fuego y del espíritu de la vida. Inicialmente, un dios se convierte, gradualmente en combinación de dios y demonio, y termina siendo aborrecido por todos como un equivalente exacto del Lucifer medieval, el príncipe de las mentiras, el originador del engaño y el murmurador de los Aesir. Algunas autoridades afirman que Loki era hermano de Odín, pero otros aseguran que no eran familiares, pero que se habían jurado hermandad con sangre, algo común en el Norte.
La Personalidad de Loki
Mientras que Thor era la encarnación de la actividad nórdica, Loki representaba la recreación, y la cercana relación establecida anticipadamente entre estos dos dioses demuestra claramente lo pronto que nuestros antepasados se dieron cuenta de que ambas son necesarias para el bienestar de la humanidad. Thor siempre está muy atareado y diligente, mientras que Loki se ríe de todo, hasta que al final su amor por la malicia le descarría completamente y pierde todo amor por el bien y se vuelve terriblemente egoísta y malvado. Él representa el mal en forma seductiva y aparentemente hermosa con la que recorre el mundo.
Los dioses no le invitaron al principio debido a esta apariencia engañosa, sino que le trataron como a uno de ellos con compañerismo, llevándole a dondequiera que fuesen y admitiéndole, no sólo en sus festividades, sino también en su sala de reuniones, donde, desgraciadamente, escucharon sus consejos demasiado a menudo.
Loki jugó un papel importante en la creación del hombre, dotándolo con el movimiento y causando que la sangre circulara libremente por sus venas, por donde era inspirado con las pasiones. Como personificación del fuego al igual que de la maldad, Loki es visto frecuentemente con Thor, a quien acompaña hasta Jotunheim para recuperar su martillo; al castillo de Utgardloki y a la casa de Geirrod. Es él el que roba el collar de Freya y la cabellera de Sif, y traiciona a Idunn al domino de Thjassi, y aunque a veces le da a los dioses buenos consejos y les proporciona ayuda real, es sólo para librarles de algún apuro al que temerariamente les hubiera inducido.
Algunas autoridades declaran que, en vez de ser parte de la trilogía creativa (Odín, Hoenir y Lodur o Loki), este dios pertenecía originalmente a una raza preodínica de deidades y era el hijo del gran gigante Fornjotnr (Ymir), siendo sus hermanos Kari (aire) y Hler (agua), y su hermana Ran, la terrible diosa del mar. Otros mitólogos, sin embargo, dicen que es hijo del gigante Farbauti, el cual ha sido identificado con Bergelmir, el único superviviente del diluvio, y con Laufeia (isla frondosa) o Nal (barco), su madre, con lo que concluyeron que su conexión con Odín debía únicamente ser debida al juramento nórdico del pacto de sangre o buen compañerismo.
Las Esposas de Loki
Loki (fuego) se casó primero con Glut (brillo), que le dio dos hijas, Eisa (brasas) y Einmyria (cenizas); es por tanto muy evidente que los nórdicos le consideraban un emblema del fuego de chimenea y, cuando la madera en llamas crepita en la chimenea, las mujeres del Norte aún suelen decir que Loki está golpeando a sus hijos. Además de esta esposa, se dice que Loki también se desposó con la giganta Angurboda, que vivía en Jotunheim y que dio a luz a tres monstruos: Hel, la diosa de la muerte; la serpiente de Midgard, Iormungandr y el horrible lobo Fenrir o Fehnrir. El tercer matrimonio de Loki fue con Sigyn, que demostró ser una esposa cariñosa y devota, y que le dio dos hijos, Narve y Vali, siendo este último un homónimo del dios que vengó a Balder. Sigyn fue siempre fiel a su esposo y no le abandonó incluso tras haber sido definitivamente expulsado de Asgard y confinado a las entrañas de la Tierra.
Ya que Loki era la encarnación del mal en las mentes de las razas nórdicas, no podían sino temerle. Ningún templo fue dedicado en su honor, no se le ofrecían sacrificios y designaron las más perjudiciales malas hierbas por su nombre. Se suponía que la estremecedora y sobrecalentada atmósfera del verano iba dirigida a su presencia, ya que la gente solía comentar que Loki estaba sembrando su avena y cuando el Sol aparecía para evaporar el agua, decían que Loki estaba bebiendo.
La historia de Loki está tan entrelazada con la de los otros dioses, que la mayoría de las leyendas que hablan de él ya han sido narradas, y solo quedan dos episodios de su vida por contar, uno que muestra su lado bondadoso antes de haber degenerado en el impostor malvado, y el otro que ilustra cómo indujo finalmente a los dioses a profanar sus lugares sagrados con el asesinato deliberado.
El Último Crimen de Loki
El último crimen de Loki y el que midió su capacidad para la iniquidad, fue el de inducir a Hodur para que lanzara el muérdago fatal contra su hermano Balder, a quien odiaba solamente por su inmaculada pureza. Quizá incluso este crimen hubiera podido ser tolerado si no hubiese sido por su obstinación cuando, disfrazado de la anciana Thokk, se le pidió que derramara una lágrima por Balder. Este acto convenció a los dioses de que sólo albergaba mal en su interior, y pronunciaron unánimemente sobre él la sentencia de destierro perpetuo de Asgard. Así Loki estaba destinado a traer grandes desgracias sobre los Aesir, y con el tiempo a asegurar su caída y a precipitar la venida de Ragnarök, cuando llegue el final de los dioses
La Persecución de Loki
Consciente de que ahora no podía albergar esperanzas de ser admitido de nuevo en Asgard, y que tarde o temprano los dioses, viendo las consecuencias de sus actos de maldad, lamentarían haberle permitido que recorriera el mundo e intentarían capturarlo o bien le darían muerte, Loki se retiró a las montañas, donde se construyó una cabaña con cuatro puertas, que siempre dejaba abiertas para asegurarse la huida en caso de necesidad. Trazando cuidadosamente un plan, Loki decidió que si los dioses venían en su búsqueda, él correría hasta unas cataratas cercanas, según la tradición el río Fraananger y, transformándose en un salmón, evadiría a sus perseguidores. Pensó, sin embargo, que aunque pudiera fácilmente evitar los anzuelos, le resultaría difiríl el escapar si los dioses fabricaban una red como la de la diosa del mar, Ran. Acosado por este temor, decidió comprobar la posibilidad de que construyeran, una malla así, y comenzó a fabricar una con hilo.
Aún se encontraba atareado con la labor cuando Odín, Kvasir y Thor aparecieron súbitamente en la distancia. Sabiendo que habían descubierto su refugio, Loki arrojó su red a medio terminar al fuego y, corriendo a través de una de sus siempre abiertas puertas, saltó hacia la cascada, donde, con forma de salmón, se escondió entre unas piedras en el fondo del río. Los dioses, encontrando la cabaña vacía, estuvieron a punto de marcharse, cuando Kvasir se percató de los restos de la red quemada en la chimenea. Tras pensar durante un rato le asaltó la inspiración y aconsejó a los dioses tejer un instrumento similar y usarlo para buscar a su enemigo en la corriente cercana, ya que era propio de Loki el elegir un método tal para confundir su persecución. Este consejo pareció apropiado y fue seguido rápidamente y, cuando la red fue finalizada, los dioses procedieron a rastrear el río.
Loki eludió la red cuando fue lanzada por primera vez escondiéndose en el fondo del río entre dos piedras y cuando los dioses extendieron la malla e iniciaron un segundo intento, efectuó su huida saltando corriente arriba. Sin embargo, un tercer intento de capturarle fue exitoso, ya que, al intentar escapar una vez más con un repentino salto, Thor lo atrapó en el aire y lo sujetó con tanta fuerza que no pudo escapar. El salmón, cuya viscosidad es proverbial en el Norte, es célebre por su extraordinariamente delgada cola y los nórdicos lo atribuyen al poderoso apretón de Thor sobre su enemigo.
El Castigo de Loki
Loki volvió entonces hoscamente a su forma habitual y sus apresadores lo arrastraron hasta una caverna, donde lo ataron usando como cuerdas las entrañas de su hijo Narve, que había sido despedazado por Vali, su hermano, a quien los dioses habían transformado en un lobo para tal propósito. Una de estas ataduras fue ceñida bajo los hombros de Loki y la otra bajo sus ijadas, asegurando por tanto sus manos y sus pies. Pero los dioses, no del todo satisfechos de que las cuerdas, aunque eran duras y resistentes, pudieran resistir, las transformaron en hierro. Skadi, la giganta, una personificación de los fríos ríos de montaña, que había observado con alegría el encadenamiento de su enemigo, ató entonces una serpiente directamente sobre su cabeza, para que su veneno cayera, gota a gota, sobre su rostro.
Pero Sigyn, la fiel esposa de Loki, corrió a su lado con una copa y hasta el día de la venida del Ragnarök permaneció con él, recogiendo las gotas mientras caían, sin dejar nunca su puesto excepto cuando el recipiente estaba lleno y se veía obligada a vaciarlo. Sólo durante sus cortas ausencias podían las gotas de veneno caer sobre, el rostro de Loki y entonces provcaban un dolor tan intenso que se retorcía por el tormento, y sus esfuerzos por liberarse sacudían la tierra y provocaban los terremotos. En esta dolorosa posición estaba Loki destinado a permanecer hasta la llegada del Ragnarök, el ocaso de los dioses, cuando sus ataduras se soltarían, tras lo cual tomaría parte en el fatal conflicto en el campo de batalla de Vigrid, sucumbiendo a manos de Heimdall, que sería muerto al mismo tiempo.
El Día de Loki
Cuando los dioses fueron degradados a la categoría de demonios con la introducción del cristianismo, Loki fue confundido con Saturno, que también había sido desprovisto de sus atributos divinos y ambos fueron considerados como los prototipos de Satán. El último día de la semana, que era sagrado para Loki, era conocido en el Norte como Laugardag, o día de lavado, pero en inglés fue transformado en Saturday (sábado) y se decía que tal nombre se debía no a Saturno sino a Sataere, el ladrón de la emboscada y dios teutón de la agricultura, que es supuestamente otra mera personificación de Loki.
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