1. Flexiones
Las flexiones no son sólo para fortalecer tus brazos, sino que también trabajas y fortaleces toda tu parte superior.
El secreto está en hacerlo a consciencia, es decir, de forma pausada y controlada, los movimientos bruscos junto con una mala posición son un típico error.
¿Cómo hacerlo?
- Ponte boca abajo mirando el suelo. Debes tener alineados tus tobillos, rodillas, caderas y hombros.
- Luego pon tus codos en una posición de 90 grados, tu pecho debe tocar levemente el suelo. El ejercicio consta de estirar lo brazos empujando hacia arriba.
Expulsa el aire cuando subas y toma aire cuando bajes. Controla que tu pelvis no caiga y tu glúteo no salga hacia afuera (empuja la cola). Concéntrate en trabajar hombros, pectorales y tríceps.
2. Plancha
Aquí te explicamos cómo hacer la famosa plancha "clásica". Una vez que la domines puedes variarla
- Ubícate boca abajo y luego apóyate sobre tus codos. Ten en cuenta que deben estar alineados los hombros, caderas y pies.
- Las piernas deben estar estiradas y la cadera recta, que no se vaya hacia arriba.
Y eso es todo lo que hay que dominar, es decir, el objetivo es mantener esta posición el mayor tiempo posible. Comienza con series de 15 segundos
3. Sentadillas
Amadas y odiadas a la vez, duelen cuando se hacen de forma efectiva pero te garantizan un excelente resultado, ya que se trabaja toda la parte inferior del cuerpo.
- Para hacerlas comienza separando tus pies al ancho de tus caderas, la punta de tus pies deben estar mirando levemente hacia afuera.
- Dobla las rodillas y baja el torso. Tu espalda debe estar recta, tus glúteos son tus "pesas" y deben estar apuntando hacia atrás. Cuida que las rodillas no se doblen hacia adentro.
Luego sube lentamente, tu mentón siempre debe estar arriba y tu cara mirando al frente, si puedes hacerlo frente a un espejo, ¡mejor!
Recuerda empezar de a pocos e ir incorporando mayor frecuencia y series según tu evolución.