Hola gente de T!, les quiero compartir unas recetas que aprendí de mi madre, para darle uso a la leche cortada, ya que muchos no saben darle uso y simplemente la desecha.
Una de ellas es la mielmesabe o hormiguitas, que se puede hacer con la leche cortada o leche sin hervir, que se corta al hervir.
Preparación:
Se coloca la leche al fuego y cuando este caliente se agrega la panela (o el azúcar, blanco o morena) o leche cruda que al hervir se corte, se le agrega la panela y la astilla de canela.
Cocer a fuego medio revolviendo de vez en cuando. Dejar secar hasta que la leche forme grumitos y la panela adquiera consistencia de melado. Dejar enfriar.

Kumis de leche cortada fresca:
Preparación:
La leche se deja un par de dias en la nevera, se licua , se agrega azúcar y gotas de limón.
El kumis aporta al organismo nutrientes como:
-calcio
-proteínas
-bacterias buenas para el cuerpo
-potasio
-fosforo
Los beneficios de comer kumis son:
-Ayuda a la salud digestiva de la persona
-Fortalece los huesos por el calcio que aporta
-Ayuda a tratar trastornos intestinales
-Ayuda a combatir la anemia
-Ayuda a tratar la tuberculosis
-Regula y protege la flora intestinal
-Ayuda a prevenir la obesidad
-Ayuda a bajar el nivel de colesterol en sangre
-Ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares
-Permite mejorar la intolerancia a la lactosa que sufren ciertas personas

Con la misma leche cortada la podemos usar para hacer masa bien sea para arepas o arepuelas.


Queso con la leche cortada:
Preparación.
Coloca la leche en una olla y llévala a fuego medio hasta que rompa hervor. En ese instante, aparta y coloca un poco de sal fina al gusto y algunas gotas de zumo de limón exprimido. Remueve muy bien con una cuchara de madera hasta que la leche se cuaje.
Ahora, ubica la leche cortada en un colador con un paño por encima y deja que escurra durante 60 minutos. Una vez transcurrido este período de tiempo y cuando la leche haya escurrido todo su líquido, lo que quedará en el paño será el queso elaborado en casa.
Toma el paño con el queso y dale la forma que te guste. Conserva el queso en la heladera dentro de un recipiente hermético y úsalo para preparar tus recetas preferidas, o para untar en el desayuno. El queso obtenido tendrá una textura delicada y un sabor delicioso y suave.

