1. Cuando le pides a tu amorcito que revise si tu aliento está decente o si tienes que ir a visitar al cepillo de dientes
2. O cuando le preguntas si de verdad no se nota el olor de esa camiseta que usaste sin desodorante el otro día
3. Eso de sacarse los puntos negros o espinillas no sólo es una necesidad: es una diversión especialmente reservada para el fin de semana
4. No falta la ocasión en la que él/ella te termina sacando un pedazo de comida gigante que se te quedó atascado en el diente
Pero es por amor, para que no vayas a pasar la vergüenza del siglo. Puntos extras si lo hace con su propio dedo.
5. Al menos una vez han compartido el cepillo de dientes cuando a uno de los dos se le ha olvidado el suyo
Aunque admitámoslo, siempre hay una mitad de la pareja que está demasiado feliz al respecto y otro que tiene un poquito se asco.
6. Si estuviste sin ir al baño 3 días y al fin pudiste ir, tienes que contárselo inmediatamente
Es uno de los pequeños éxitos de la vida y merece ser celebrado de a dos.
7. Tu pareja se ha vuelto experta a la hora de quitarte, a punta de pinzas, uno que otro pelo que sale en un lugar muy extraño
Como en la oreja, o esos típicos pelos blancos que salen en el cuello y son medios fantasmales y asquerosos.
8. Cuando no sabes si esa ropa interior que encontraste en el suelo era de la ropa limpia o de la sucia y tienes que pedir ayuda
¿Será que la puedes usar o no?
9. Y finalmente, cuando comienzan a hacer pipí con la puerta abierta
Y hablan de la vida mientras lo hacen. Ojo, pipí y no el número dos, porque llegar a ese punto es perder un poco el norte de la relación. (¿o no?)